Socialismo o Barbarie, periódico Nº 180, 08/07/10
 

 

 

 

 

 

Bariloche: a 15 días de los asesinatos

Luchamos en las calles contra la impunidad

Corresponsal

Después de 15 días de los asesinatos de Bonefoi, Carrasco y Cárdenas, el Gobernador Saiz apareció por la ciudad, para anunciar “programas sociales y de seguridad” para Bariloche por más de 30 millones de pesos. Tras la masacre pretende construir gimnasios y centros deportivos en el Alto y encerrar a los pibes ahí, cosa que ni se les ocurra “bajar” al centro. A su vez, les dará premios a sus perros de caza por la tarea realizada, construyendo una nueva comisaría a 300 metros de donde funcionaba la otra. Saiz tal vez supuso que 15 días eran suficientes para que la ciudad se “pacifique” y que la gente se olvide de su responsabilidad en las muertes, pero la realidad fue otra. Una manifestación en la puerta de la dependencia donde recibió a los familiares de los tres pibes, le recordaba su responsabilidad en los asesinatos y exigía justicia.

Como parte del operativo para garantizar la impunidad y que la policía salga lo menos “manchada” posible de todo esto –tiene que seguir garantizando el ”apartheid”, donde los habitantes del Alto no pueden acercarse al centro sin ser perseguidos por la policía–, tuvo lugar el desplazamiento del juez Lozada del caso Bonefoi. El mismo juez que en abril autorizó el aborto para una adolescente de 17 años, que fue violada por su padre y su tío, ahora fue apartado de la causa a pedido de la defensa del policía. Lo acusaban de “parcialidad” por haber dialogado con vecinos del Alto y dar el pésame a la familia de Bonefoi. Junto con esto, la Cámara Segunda del Crimen, decretó la nulidad de la declaración indagatoria y del procesamiento y prisión preventiva dictados sobre el cabo Sergio Colombil, imputado en la causa.

A todo esto, en el marco del operativo por la impunidad, tras las masivas marchas reaccionarias en apoyo a la policía, la CTA conforme a sus vínculos orgánicos con la burguesía, se sumó al mensaje de “pacificación” y convocó a una marcha… en Viedma. Bien lejos de Bariloche, como para que no tenga ninguna repercusión política, y por supuesto, no afecte el negocio del turismo.

Es necesario seguir el camino de la movilización en las calles para exigir cárcel para los responsables políticos y materiales de los asesinatos, para tirar abajo el “apartheid” de Bariloche, impuesto por la burguesía para garantizar el negocio del turismo.