Socialismo o Barbarie, periódico Nº 178, 11/06/10
 

 

 

 

 

 

Contra la LES y la CONEAU

Triunfó la lucha en Exactas

Por Laski
¡Ya Basta!-Exactas-UBA

Luego más de un año de conflicto ininterrumpido, que incluyó petitorios masivos, numerosas y concurridas asambleas, pasadas por cursos, organización en comisiones, movilizaciones al Consejo Directivo, tomas de decanato, vigilias en la facultad y hasta un corte de la avenida Cantilo que la policía intentó criminalizar, la heroica lucha de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales (FCEN) de la UBA contra la Ley de Educación Superior (LES) culminó con una clara victoria. Queremos hacer un breve recuento de lo que fue el conflicto y reflejar algunas de las lecciones que nos dejó, además de enumerar las (no pocas) tareas que aún quedan pendientes.

Con la lucha y la organización en asambleas vencimos a la LES

En el 2009 nos encontramos con que las autoridades de la facultad, con la complicidad de las camarillas docentes del Consejo Directivo y el aval del rector Hallú y del gobierno K, estaban intentando acreditar silenciosamente las carreras de Geología, Química y Computación. Luego de una serie de movilizaciones que culminaron en una toma de Decanato de tres días, conseguimos postergar la decisión hasta la realización de un plebiscito para toda la facultad sobre el tema de las acreditaciones.

Sin embargo, ya empezado el 2010, el plebiscito impulsado por el decano se reveló que era una trampa alevosa, mayormente merecedora del nombre de "encuesta", que se limitaba a hacer un sondeo de distintas opiniones y que en ningún momento formulaba la pregunta que realmente importaba. Ante esto, los estudiantes junto con los docentes de AGD impulsamos un plebiscito paralelo con la única pregunta que era necesaria: si la facultad debía acreditar o no las carreras a la CoNEAU. El resultado fue contundente: la participación fue masiva (1.520 estudiantes y 451 docentes y graduados) y el 92% votó en contra de las acreditaciones. También contundente fue el rechazo que arrojó la encuesta de las autoridades, pese a sus enormes falencias, donde un 57% rechazó las acreditaciones contra sólo un 14% que se declaró a favor. Sin embargo, en las sesiones del Consejo Directivo se seguían oyendo voces a favor de la acreditación: evidentemente los consejeros afines al decano seguían firmes en su voluntad privatizadora, amparándose en nada claras "interpretaciones" de los resultados de la encuesta tramposa.

Frente a este panorama, los estudiantes continuamos nuestra movilización en varias asambleas interclaustros e impulsamos diversas medidas de lucha. Desde el ¡Ya Basta! en todo momento impulsamos el debate y la votación en las asambleas, apoyamos y participamos de las medidas de lucha emanadas de las mismas y participamos de la Comisión de LES y CoNEAU, encargada del aspecto organizativo del conflicto.

Finalmente, producto de la presión que veníamos haciendo con nuestra lucha para que se respetara la opinión de la mayoría, y la presencia de más de 600 estudiantes en la sesión, el bloque docente por lista única (que constantemente aprovecha su mayoría automática para pasar por encima de la voluntad de la facultad)  terminó dividiendo sus votos con el objetivo de no pagar el costo político de poner en evidencia de manera brutal frente a los estudiantes de Exactas el carácter antidemocrático del Consejo Directivo, y 4 de los 8 docentes votaron a favor del proyecto en contra de las acreditaciones que resultó aprobado con 9 votos a favor, 4 en contra y 3 abstenciones.

El rol de la conducción

Si la conclusión más importante que nos dejó el conflicto fue que mediante la lucha desde las bases y el debate, la votación y la organización en asambleas se pueden conseguir nuestras reivindicaciones, no fue precisamente gracias a la conducción de nuestro Centro de Estudiantes. La agrupación que ocupa ese cargo, el FEM-La Mella, en repetidas oportunidades decidió no consultar o directamente desoír el mandato de las asambleas a la hora de tomar decisiones en nombre de todo el Centro [1], como fue el caso de la aparateada que realizó cuando desacató el resultado de las asambleas, y tuvo que recular frente al repudio de los estudiantes en los cursos. Unas semanas después, una vez escrutados ambos plebiscitos, la asamblea resolvió llevar a la siguiente sesión del Consejo Directivo un proyecto de resolución en contra de las acreditaciones, entendiendo que la facultad ya se había pronunciado masivamente y que sólo restaba que el Consejo respete la decisión de la mayoría. Sin embargo, La Mella (sin consultarlo con ninguna asamblea) ya había presentado un proyecto que planteaba postergar la decisión dos semanas más, dándole una vía de escape a la gestión para reacomodarse y sacándola del apuro de tener que negarse, en frente de los estudiantes movilizados, a acatar la voluntad de la mayoría de la facultad. A tal punto fue así, que cuando el FEM-La Mella retiró su proyecto a exigencia de la asamblea, ¡toda la gestión lo sostuvo y se escudó tras él para ganar tiempo y ver si tenía opciones para zafar!

Como si esto fuera poco, para la sesión decisiva (dos semanas más tarde gracias a ellos), La Mella, como de costumbre sin consultarlo con nadie más que con su ombligo, presentó un proyecto de resolución que establecía que no se acreditaría ninguna carrera, sólo mientras estuviera vigente la actual LES. Es decir que deja abierta la posibilidad de que en un futuro, ante una Ley de Educación "menos mala", la facultad acredite sus carreras.

Enseñanzas y perspectivas a futuro

De todo lo dicho se desprenden algunas cuestiones. Para empezar hay que remarcar la importancia de esta victoria, no sólo para Exactas y para la UBA sino para el conjunto de las universidades del país. De acá en adelante, cuando intenten imponer la LES en alguna otra facultad o universidad, Exactas será el referente que los estudiantes tengan en la cabeza al ponerse de pie para enfrentar a la CoNEAU.

También debemos analizar el proyecto aprobado por el Consejo y mantenernos en alerta frente a futuros intentos de la gestión y el gobierno de avanzar sobre la universidad. La resolución del Consejo Directivo, entra en contradicción consigo mismo: como ya dijimos, el proyecto se posiciona en contra de limitar la autonomía universitaria, pero el artículo 9º (agregado por los docentes) establece que la facultad se pronuncia a favor de que la nueva ley incluya mecanismos de evaluación de las universidades por parte del Estado. Frente a este artículo, los estudiantes resolvimos en asamblea llevar una contrapropuesta que posicione a la facultad en contra de cualquier ley que no incluya financiamiento único estatal, respeto de la autonomía y anulación de las pasantías obligatorias, pero cuando el decano Aliaga votó en contra para desempatar, aclaró que no estaba en contra de que la universidad se financiara con fondos privados, es decir, someterse a la voluntad de las empresas.

Por último vale hacer una mención, fue llamativa la ausencia total de la FUBA en el conflicto. Desde el ¡Ya Basta! propusimos desde el primer momento la realización de un Congreso Extraordinario de la Federación para discutir sobre la LES y demás problemas de los estudiantes. Propuesta que fue votada tanto en asambleas de Exactas como en Sociales y Filosofía, pero sin embargo La Mella y el PO (conducción de la FUBA) decidieron no realizarlo.

El conflicto que hoy se cierra con este triunfo, abre muchas otras puertas y caminos para seguir en la lucha por la educación pública. Como ya se ha dicho, la enseñanza principal es que con el debate, la organización y la votación en asamblea, y fundamentalmente con la lucha y la movilización desde las bases, somos capaces de defender nuestros intereses, los de los estudiantes y el pueblo trabajador, y frenar a quienes nos quieran recortar el presupuesto, privatizar las carreras o poner nuestra educación al servicio de las empresas. ¡No dejemos que privaticen nuestras carreras, ni enteras ni por partes! ¡Enfrentemos a la LES y la CoNEAU en cada facultad, en cada universidad del país!


[1] La Mella dice ser una corriente surgida por el rechazo ante los supuestos “métodos burocráticos” de la izquierda tradicional, métodos que viene copiando desde que conduce algunos Centros de Estudiantes y la FUBA…