Socialismo o Barbarie, periódico Nº 178, 11/06/10
 

 

 

 

 

 

Ernestina Herrera de Noble

Atrapada, ¿y sin salida?

La prueba genética sobre la identidad de los hijos del matrimonio Noble se está realizando y sin embargo, no para la campaña jurídica y mediática para obstaculizar y dilatar su resultado. Y aún concluyendo, invalidar su resolución en manos del Banco Nacional de Datos Genéticos.

Por su parte, las Abuelas de Plaza de Mayo y el señor Verbitsky, del CELS, han asumido la defensa de la jueza Arroyo Salgado, legitimando su accionar y el del Banco de Datos. La señora De Carlotto también hizo la denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

A la señora Noble se le están cerrando los caminos. Los jurídicos pueden ser extensibles. Pero los políticos se acortan.

En medio de tantas evidencias de fraude escondido con falsos testimonios, documentación apócrifa, maniobras dilatorias y demás, sus abogados y sus medios ametrallan con una campaña furibunda contra la validez del resultado de las pruebas y de victimización de sus hijos en manos de los atropellos de la justicia y el gobierno. Las afirmaciones de Marcela y Felipe, que aparecieron en escena declarándose “rehenes” de la pelea Clarín-gobierno y hasta expresaron que “nunca tuvieron la inquietud de saber su verdadera procedencia”, no hacen más que revelar que a la dueña de Clarín le quedan pocas cartas por jugar.

Con nuevas maniobras o no, abogamos por toda la verdad en la causa Noble hasta las últimas consecuencias. Aun cuando los resultados del ADN sean negativos, creemos que es necesario continuar la investigación, porque los hechos de encubrimiento han delatado que la adopción de los hijos Noble encierra un delito vinculado a los crímenes de lesa humanidad.

Delito que el poder político y militar de turno durante la dictadura le ha permitido ocultar, pero que también los sucesivos gobiernos civiles han tapado, encubriendo no sólo a la señora Noble, sino a cientos de empresarios y dueños del poder que se han apropiado de niños de madres secuestradas y todavía continúan impunes.

Si se llega a la verdad en esta investigación, más allá de la pelea Clarín-gobierno en la que está inscripta, será un paso adelante para seguir la lucha por el castigo a todos los genocidas y apropiadores.