Socialismo o Barbarie, periódico Nº 175, 29/04/10
 

 

 

 

 

 

Caos en las inscripciones del Instituto Universitario Nacional De Artes (IUNA)

¿Adónde va la enseñanza artística en nuestro país?

Por Lena y César
Artes Visuales-IUNA
Frente de Artistas del Nuevo MAS
literaturayrevolucion@gmail.com

El IUNA de Artes Visuales es fiel reflejo de las intenciones gubernamentales, que desde hace años buscan desmantelar la educación cultural y hacer el camino más difícil a todos los que nos enfrentamos por voluntad propia al desafío de querer ser artistas en la Argentina.

Inscripciones caóticas que aún hoy no terminan

Se habían pautado a fines del año pasado para la semana del 1º al 5 de marzo. Llegada la fecha anunciaron por la página web que por motivos “ajenos a la organización del IUNA” se posponían hasta  próximo aviso para realizarse por Internet. De esta manera se implementaba por primera vez el sistema “Guaraní”, que dicho sea de paso está funcionando sin problemas en otras universidades.

Se hizo una preinscripción que ya de por sí tuvo sus complicaciones: problemas para ingresar a la cuenta por errores en los datos ingresados, páginas colapsadas con su problemática doble para los que no tienen Internet en su casa, un gasto de dinero, de tiempo, etc.

Luego de recibida esta preinscripción que se extendió por dos semanas, se analizó y se descargó, también por Internet, todo Un listado de alumnos rechazados. Algunos por incoherencia en las correlatividades y otros por “motivos diversos”, lo cual el alumnado debía interpretar como “falta de cupo”.

Siguieron los reclamos y se extendió más la fecha de inscripción. Finalmente empezaron las clases el 12 de abril con un montón de estudiantes que no podían cursar al no estar anotados oficialmente. Al mismo tiempo a los docentes se les prohibía anotarlos en  una lista paralela (como se hizo hasta el año pasado) para ser inscriptos oficialmente en una segunda instancia desde oficina de alumnos, y pasaban incoherencias como que en una materia se presentaban 120 alumnos y en otra 2.

Resultado de todo esto es que a tres semanas de comenzadas las clases, aún se siguen anotando alumnos y sigue siendo incierta la posibilidad de poder cursar o no materias para algunos. Estos errores de tiempo, de ingreso de datos, un montón de problemas más, desmotivan a los alumnos y dan la sensación de que no se los toma en serio, que es todo una farsa y que los directivos hacen lo que quieren. Pero detrás de estas aparentes arbitrariedades, hay claros móviles políticos que hacen hacia dónde se quiere llevar la formación artística en nuestro país.

Pero ante la confusión y el desánimo por esta situación también quedan las ganas de rebelarse y nos toca a los estudiantes pensar cómo dar la pelea por cambiar las cosas.

Ante los problemas impulsemos el debate y la participación

La falta de claridad en los planes de estudios, las incoherencias respecto de las correlatividades generan confusión y malestar, además de carreras costosas, larguísimas e insostenibles en las que no termina de estar claro para qué se nos forma como artistas, docentes y futuros trabajadores de la cultura.

Por otro lado, como en la mayoría de las facultades públicas, en Artes Visuales el edificio se encuentra en pésimas condiciones y además no se cuentan con aportes para materiales y son insuficientes las herramientas. Por parte de las autoridades, el decano Julio Flores propone que se “dialogue” pero por ejemplo, frente al pedido concreto del Centro de Estudiantes de una amoladora para la cátedra de Escultura, sólo dio una respuesta afirmativa que nunca concretó.

Como además las distintas sedes de Artes Plásticas tienen sus problemas específicos, se hace necesario impulsar medidas desde abajo que ayuden a superar la fragmentación y la desmovilización que existe entre los estudiantes. Para eso creemos que debemos impulsar asambleas y jornadas de trabajo donde distintas comisiones tomen las problemáticas como los planes de estudio, el problema del edificio y el presupuesto, etc. Es necesario recorrer los cursos convocando a la más amplia participación y el debate para tomar la educación en nuestras manos de forma independiente de las gestiones de turno y al servicio de nuestros verdaderos intereses como futuros trabajadores del arte y la cultura.