Socialismo o Barbarie, periódico Nº 170, 18/02/10
 

 

 

 

 

 

El 24 de marzo todos a Plaza de Mayo

¡Por López, por Fuentealba, por el salario y
contra el imperialismo en Haití!

Aunque todavía falta un mes para la movilización del 24 de marzo, ya se han comenzado a desarrollar las reuniones a tal efecto. El hecho es que la marcha del 24 se ha convertido en una de las principales jornadas de movilización popular que se realizan año a año desbordando, por su contenido, el mero repudio al golpe militar.

Para quitarle este carácter, y en una medida de demagogia K, años atrás Néstor Kirchner declaró “feriado” ese día, como si de esta forma pudiera avanzar un paso la lucha contra la impunidad.

En todo caso, lo que sí se logró mediante la “institucionalización” de la fecha es quitarle en algo el impacto movilizador de la jornada, el que es mayor durante un día habitual que en un feriado.

Sin embargo, esta maniobra no logró quitarle su contenido de lucha a la jornada. Este año, la misma estará teñida por una serie de puntos en su agenda. Son estos puntos de la agenda los que ya están suscitando vivas discusiones en las reuniones de la Comisión Memoria, Verdad, Justicia, encargada de organizar el acto y la movilización.

Más allá de los puntos “democráticos” específicos que tienen que ver con la percepción de que en los últimos meses se han “empantanado” aún más los procesamientos a los genocidas (la confianza en una “justicia” que de tan lenta deja que los asesinos mueran de muerte natural...), y también de la pelea contra la impunidad en los casos de López y Fuentealba, se vienen desarrollando una serie de discusiones políticas acerca de las consignas más “políticas” de la jornada.

Por una parte, una discusión de importancia se ha colocado con corrientes como el PCR y el MST que han planteado que “el eje debería ser el No pago de la deuda externa”. Desde el Nuevo MAS consideramos que con ser el No pago una consigna de importancia, no es esa la que preocupa hoy a la mayoría social explotada y oprimida del país. Lo que está en primer lugar en la agenda es el intento mancomunado del gobierno, la patronal (del campo y la ciudad) y la burocracia sindical, por ponerle un “techo de racionalidad” a los reclamos obreros de manera tal de que los salarios queden por detrás de la escalada inflacionaria.

En estas condiciones, no poner el centro en lo que es una reivindicación sentida por la abrumadora mayoría de los trabajadores en estos momentos nos parece un grave error.

Junto con lo anterior, este 24 se realizará en las condiciones en que con la excusa de “ayuda humanitaria” el imperialismo yanqui ha concretado una escandalosa invasión imperialista en Haití. ¿Qué nombre se le puede poner a esta realidad que no sea la de “invasión” cuando con la excusa del tremendo terremoto sufrido por el pueblo haitiano se desembarcan prácticamente 20.000 marines en su territorio? ¿Qué tipo de “ayuda humanitaria” es ésta?

Porque en definitiva, y a pesar de que los medios han quitado cínicamente de su agenda el tema y no llaman a la invasión imperialista por su nombre, la lucha contra la intervención imperialista y por verdadera ayuda humanitaria al pueblo haitiano es una pelea democrática y antiimperialista de primer orden a estas horas en Latinoamérica y debe tener el lugar de preponderancia que le corresponde en la movilización del 24.