En marzo próximo se realizaran las elecciones regionales en Francia. En ellas se eligen “asambleas regionales” que controlan un presupuesto proveniente de impuestos para transporte, educación, acción social. En las elecciones regionales del 2004 el PS ganó en Paris y en la mayoría de las regiones. En ese momento había un polo trotskista
LCR-LO (Ligue Communiste Révolutionnaire - Lutte Ouvrière), que a pesar del mecanismo del "voto útil" logró un millón de votos. Fue un polo de independencia de clase.
Ya habíamos comentado la creación del NPA (Nuevo Partido Anticapitalista) en febrero de este año. Recordamos que la LCR llamó a conformar este nuevo partido y decíamos “que la impronta que la dirección fue imponiendo al NPA era de una peligrosa ambigüedad, incertidumbre y confusión política y programática, más propia de un proyecto electoralista (con el ojo puesto, en lo inmediato, en las próximas elecciones al parlamento europeo) que de una herramienta para la lucha de clases revolucionaria”.[1]
Ahora en plena crisis capitalista, cuando los partidos burgueses tradicionales están cada vez más desprestigiados, donde los trabajadores luchan y la vanguardia obrera y estudiantil busca la manera de unificar esas luchas, muchos dirigentes del NPA piensan que no se puede hacer gran cosa sin buscar aliados a la derecha. Frente a las luchas, ni siquiera impulsan una simple manifestación de solidaridad. Dicen que no se puede llamar a acciones solos, sin los restos de las corrientes socialdemócratas o del PC que aún quedan.
Para las próximas elecciones regionales, pasaron el año tratando de formar un frente electoral, según el modelo de Die Linke[2] en Alemania, un partido socialdemócrata "de izquierda" que arrastró el apoyo de algunos grupos trostkistas.
Para eso, buscaron la unidad con el PG , con el PG (Parti de Gauche - Partido de Izquierda) de Melenchon que salió hace poco del PS neoliberal, con otros grupos socialdemócratas como los Alternativos y con el PCF. Esa unidad fracasó porque no había garantías que al final no se llegara a un pacto con el PS, sobre todo en la “segunda vuelta”, a lo que se oponía la dirección del NPA.
Después de agosto, con el regreso de vacaciones recomienzan también las actividades políticas y sociales. Pero la preocupación de la dirección nacional no fue intervenir en la lucha contra la privatización del correo, ni contra los despidos y la defensa del empleo.
La actividad de todo el partido era estar pendiente de las discusiones con esos grupos a la "izquierda" del PS. No era la preocupación de la dirección responder a los numerosos conflictos, ni evitar el alejamiento de muchos militantes, ni mejorar el periódico del partido, cuyos artículos reflejan poca relación con la realidad de los sectores en lucha.
La dirección del NPA hizo también concesiones a estos grupos para lograr la unidad: en el programa electoral: "prohibir los despidos" fue substituido por una "ruptura para terminar con el desempleo y los despidos", en lugar de "exigir 300 euros más para todos y 1.500 de salario mínimo", acepta "defender el poder adquisitivo", y también sobre la edad de jubilación, la expropiación de los bancos, etc.
La política electoral provoca una crisis en el partido
En el texto de la dirección nacional se constata que "cuatro meses de debate nacional, no permitieron obtener un acuerdo nacional. Las condiciones políticas impuestas por el Frente de Izquierda, en el cual el PCF desempeñó un papel decisivo, son incompatibles con la orientación del NPA. Ya que tienen por objeto constituir listas que se sitúan inmediatamente en una perspectiva de gestión de las regiones con el PS, y Europa Ecología. Ahora bien, el antiliberalismo y el liberalismo no pueden coexistir. Desde este punto de vista, el PCF es coherente: se sitúa (...) en la continuidad de la política efectuada desde el 2004 puesto que participa en los ejecutivos regionales en 16 regiones y que vota actualmente, como desde hace seis años, los presupuestos regionales para 2010... Los dirigentes del PCF multiplicaron las declaraciones hostiles al NPA, los gestos destinados a descartarlo del marco unitario. Respaldados por los dirigentes del PG, volvieron la espalda a un acuerdo a pesar de las concesiones políticas que hicimos."
Es decir que no habrá unidad con ese famoso PG, que lo único que busca es lograr puestos en el gobierno. Pero el NPA, con el argumento de no parecer "antiunitario" ahora también acepta la participación en gobiernos regionales, "si el PS no es mayoritario", o sea que deja la puerta abierta a la cogestión en instituciones burguesas, nada menos que con un partido absolutamente al servicio de la burguesía, como el PS.
Finalmente para cerrar la discusión sobre la "unidad" electoral se organizó un referéndum en el NPA donde se votaron tres posiciones:
• La plataforma A de la dirección nacional: No hay alianza a nivel nacional pero se continuarán las negociaciones en las regiones.
• La plataforma B, a la izquierda de la dirección nacional: Listas NPA independientes de los partidos socialdemócratas y del PC. Por un giro hacia las luchas obreras y estudiantiles.
• La plataforma C, a la derecha de todos: Alianza con los grupos socialdemócratas a nivel nacional. Para ellos se puede pasar por encima del programa del partido para lograr la unidad con los grupos antineoliberales socialdemócratas. Incluso proponen "la fusión democrática de las listas en la segunda vuelta de las elecciones que permita derrotar a la derecha y presentar nuestras listas a la proporcional". Es decir que habría unidad con el PS y Europa Ecología, (los ecolos neoliberales). Excluyen solamente la unidad con el MODEM (partido centrista de derecha), igualmente en el caso de participar en un gobierno regional.
El resultado fue que prácticamente el partido se dividió en tres partes casi iguales, sin mayoría neta de ninguno de los grupos. En cambio, el Comité Central votó 70% a favor de la posición de la dirección.
Muchos camaradas lamentan que se haya llegado a esta situación. Piensan que será muy difícil obtener una buena participación electoral, porque incluso la unidad con Lutte Ouvrière está descartada. Pero la situación de la lucha de clases está cambiando, ya hay una huelga en los transportes que se está generalizando, y el descontento se ve por todos lados.
El NPA debe utilizar todas sus fuerzas para ayudar a los trabajadores a organizarse, para centralizar las luchas hasta la huelga general, que todos los responsables sindicales y militantes impulsen corrientes “lutte-de-classe” contra la burocracia de las centrales sindicales, principal obstáculo para los trabajadores.
Si hay un clima de luchas, habrá radicalización, y esto repercutirá en los resultados electorales. No es capitulando ante Thibault, el principal burócrata de la CGT, para comprometerse a no formar una corriente de lucha de clases, que el NPA logrará aparecer como una alternativa clara para los trabajadores y el pueblo. (Ver recuadro).
Notas:
1.- “El Nuevo Partido Anticapitalista celebró su Congreso Fundacional...”, www.socialismo-o-barbarie.org, edición del 15/12/09.
2.- Die Linke (La Izquierda) es una corriente escindida del SPD (Sozialdemokratische Partei Deutschlands – Partido Socialdemócrata de Alemania). Los antiguos partidos de “izquierda” reformista como el SPD, el PS francés o los laboristas británicos, al hacerse neoliberales, entraron finalmente en crisis, ya que poco o nada los diferencia de la “derecha”. Eso motivó rupturas como Die Linke, que expresa una corriente que reivindica el reformismo tradicional, y por lo tanto un rosado “antineoliberalismo”.