|
Córdoba: basta de despidos y suspensiones en el SMATA
Unir a las bases en un paro provincial del gremio
Por Adrián Peryam
Los trabajadores metalmecánicos de las plantas
automotrices vienen teniendo dificultades para lograr
acciones de conjunto producto de una coyuntura que no es
favorable para ellos. Esta encuentra a las fábricas con muy
poca producción, gran cantidad de despidos en los eslabones
mas débiles de la cadena de los contratos de trabajo (tercerizados,
de agencia y contratados) y suspensiones que incluyen a los
efectivos. Desde el punto de vista político encuentra a los
trabajadores confiando, de una u otra forma y grado, en los
canales institucionales clásicos, ya sea el gobierno, la
burocracia, y hasta en algunos casos hasta en la misma
patronal.
Ahora vienen por los efectivos
Con la última caída de las bolsas en casi todo el mundo,
VW anuncia una nueva serie de despidos. En
este caso se habla de 270 trabajadores efectivos.
El martes 3 de marzo La Voz del Interior en un informe
sobre la industria automotriz afirma que “Durante enero y
febrero, la industria del sector experimentó una fuerte
retracción de 40 a 50 por ciento (en especial automotrices,
autopartistas y maquinaria agrícola), lo que se tradujo en
la afectación, con distintos grados, de
alrededor de 8.000 puestos de trabajo, según coinciden
empresarios y gremialistas del SMATA y la UOM”.
Los números que se manejan son más impactantes, ya se
habla de que uno de cada cuatro trabajadores de la industria
metalmecánica está siendo o suspendido, o se le han
quitado horas extras, o echado, entre otras posibilidades.
Hasta ahora quienes más sufrieron los ajustes patronales
fueron todos aquellos trabajadores eventuales y/o
contratados, pero todavía no afectaba directamente a los
trabajadores efectivos de las plantas, esto
constituye toda una novedad en las fábricas y hay que
observar bien de cerca la reacción de los trabajadores para
ver hasta dónde estarán dispuestos a pelear para frenar
los despidos. La primera reacción al interior de las
plantas es de expectativa en la negociaciones que pueda
entablar la burocracia con el gobierno.
Ninguna expectativa en las negociaciones, ni en Dragún
La primera diferencia con los despidos anteriores es que
el gremio salió, a través de su secretario general Omar
Dragún, a pedir la
rotación de los puestos de trabajo “oponiéndose” a los
despidos, cosa que no había hecho en todos los casos
anteriores y cuya única preocupación fue
ir enterrando de a poco las luchas de los trabajadores,
dividiendo al interior de la fábrica entre efectivos y
contratados y firmando actas canallescas como la del 14 de
enero en IVECO dejando a 250 contratados en las calles para
el 31 de marzo.
Pero tampoco ahora están muy preocupados por la suerte de
los trabajadores, habla de que los 270 despidos sean
suspensiones y que “rotarían”. Este cambio de la
burocracia es la forma de evitar que se unifique la lucha
contra los despidos de los contratados y de los efectivos.
Pero en la audiencia que tienen con el gobierno y la
patronal ya están hablando de los montos que percibirán
aquéllos que acepten “retiros voluntarios” o
“jubilaciones anticipadas”. Evidentemente, el sindicato
sigue en sociedad con la patronal y el gobierno para
garantizar que los despidos pasen sin luchas obreras
unificadas y de envergadura.
Decimos que el sindicato viene jugando para la patronal, y
que muchos de los trabajadores todavía depositan confianza
en la burocracia sindical y en el gobierno, pero igual,
frente a esta nueva ofensiva no descartamos que los
trabajadores salgan a las calles para frenar los despidos,
pero para eso deben
barrer con el obstáculo que pone la alianza entre el
sindicato, los gobiernos (nacional y provincial) y las
patronales.
Apostar a la rebelión,
imponerle el paro a Dragún
Está claro que aún
no hay rebelión en el SMATA Córdoba, pero con el salto
que pega la crisis, los anuncios de despidos en VW, hay que
apostar a la rebelión para imponerle a Dragún medidas de
fuerza concretas de todos los metalmecánicos y todos los
sectores de trabajadores afectados.
Hoy más que nunca, la crisis nos lleva a la necesidad de
buscar mecanismos para que los trabajadores expresen de conjunto una lucha contra los despidos.
Hoy más que nunca queda claro que hay una Santa Alianza
de las patronales, los gobiernos y las burocracias contra
los obreros, es decir,
un pacto de sangre y de clase para que las crisis la
paguemos los trabajadores y cada cual hace su trabajo y
recita su mentira.
La Santa Alianza tiene una y mil maneras despedir pero
nunca lo dirá. Primero se “sacó” de encima a los
trabajadores de agencia, luego a los tercerizados, después
a los contratados y ahora van a despedir 250 obreros de VW.
Es decir, en los últimos tres meses se perdieron más de
2.000 puestos de trabajo y siguen hablando de defender las
fuentes de trabajo. Hay que
imponerle asambleas en todas las fábricas e
imponerles el paro provincial de todo el SMATA Córdoba,
como único camino para frenar la ola de despidos y
suspensiones.
|