Socialismo o Barbarie, periódico Nº 146, 05/03/09
 

 

 

 

 

 

Córdoba: basta de despidos y suspensiones en el SMATA

Unir a las bases en un paro provincial del gremio

Por Adrián Peryam

Los trabajadores metalmecánicos de las plantas automotrices vienen teniendo dificultades para lograr acciones de conjunto producto de una coyuntura que no es favorable para ellos. Esta encuentra a las fábricas con muy poca producción, gran cantidad de despidos en los eslabones mas débiles de la cadena de los contratos de trabajo (tercerizados, de agencia y contratados) y suspensiones que incluyen a los efectivos. Desde el punto de vista político encuentra a los trabajadores confiando, de una u otra forma y grado, en los canales institucionales clásicos, ya sea el gobierno, la burocracia, y hasta en algunos casos hasta en la misma patronal.

Ahora vienen por los efectivos

Con la última caída de las bolsas en casi todo el mundo, VW anuncia una nueva serie de despidos. En este caso se habla de 270 trabajadores efectivos.

El martes 3 de marzo La Voz del Interior en un informe sobre la industria automotriz afirma que “Durante enero y febrero, la industria del sector experimentó una fuerte retracción de 40 a 50 por ciento (en especial automotrices, autopartistas y maquinaria agrícola), lo que se tradujo en la afectación, con distintos grados, de alrededor de 8.000 puestos de trabajo, según coinciden empresarios y gremialistas del SMATA y la UOM”.

Los números que se manejan son más impactantes, ya se habla de que uno de cada cuatro trabajadores de la industria metalmecánica está siendo o suspendido, o se le han quitado horas extras, o echado, entre otras posibilidades.

Hasta ahora quienes más sufrieron los ajustes patronales fueron todos aquellos trabajadores eventuales y/o contratados, pero todavía no afectaba directamente a los trabajadores efectivos de las plantas, esto constituye toda una novedad en las fábricas y hay que observar bien de cerca la reacción de los trabajadores para ver hasta dónde estarán dispuestos a pelear para frenar los despidos. La primera reacción al interior de las plantas es de expectativa en la negociaciones que pueda entablar la burocracia con el gobierno.

Ninguna expectativa en las negociaciones, ni en Dragún

La primera diferencia con los despidos anteriores es que el gremio salió, a través de su secretario general Omar Dragún, a pedir la rotación de los puestos de trabajo “oponiéndose” a los despidos, cosa que no había hecho en todos los casos anteriores y cuya única preocupación fue ir enterrando de a poco las luchas de los trabajadores, dividiendo al interior de la fábrica entre efectivos y contratados y firmando actas canallescas como la del 14 de enero en IVECO dejando a 250 contratados en las calles para el 31 de marzo.

Pero tampoco ahora están muy preocupados por la suerte de los trabajadores, habla de que los 270 despidos sean suspensiones y que “rotarían”. Este cambio de la burocracia es la forma de evitar que se unifique la lucha contra los despidos de los contratados y de los efectivos. Pero en la audiencia que tienen con el gobierno y la patronal ya están hablando de los montos que percibirán aquéllos que acepten “retiros voluntarios” o “jubilaciones anticipadas”. Evidentemente, el sindicato sigue en sociedad con la patronal y el gobierno para garantizar que los despidos pasen sin luchas obreras unificadas y de envergadura.

Decimos que el sindicato viene jugando para la patronal, y que muchos de los trabajadores todavía depositan confianza en la burocracia sindical y en el gobierno, pero igual, frente a esta nueva ofensiva no descartamos que los trabajadores salgan a las calles para frenar los despidos, pero para eso deben barrer con el obstáculo que pone la alianza entre el sindicato, los gobiernos (nacional y provincial) y las patronales.

Apostar a la rebelión, imponerle el paro a Dragún

Está claro que aún no hay rebelión en el SMATA Córdoba, pero con el salto que pega la crisis, los anuncios de despidos en VW, hay que apostar a la rebelión para imponerle a Dragún medidas de fuerza concretas de todos los metalmecánicos y todos los sectores de trabajadores afectados.

Hoy más que nunca, la crisis nos lleva a la necesidad de buscar mecanismos para que los trabajadores expresen de conjunto una lucha contra los despidos.

Hoy más que nunca queda claro que hay una Santa Alianza de las patronales, los gobiernos y las burocracias contra los obreros, es decir, un pacto de sangre y de clase para que las crisis la paguemos los trabajadores y cada cual hace su trabajo y recita su mentira.

La Santa Alianza tiene una y mil maneras despedir pero nunca lo dirá. Primero se “sacó” de encima a los trabajadores de agencia, luego a los tercerizados, después a los contratados y ahora van a despedir 250 obreros de VW.

Es decir, en los últimos tres meses se perdieron más de 2.000 puestos de trabajo y siguen hablando de defender las fuentes de trabajo. Hay que imponerle asambleas en todas las fábricas e imponerles el paro provincial de todo el SMATA Córdoba, como único camino para frenar la ola de despidos y suspensiones.

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