Socialismo o Barbarie, periódico Nº 146, 05/03/09
 

 

 

 

 

 

Hablan los pibes de la papelera Massuh

“Maduramos en la conciencia. Ahora sabemos
que es la patronal y que es el trabajador...”

Además de pasar días y noches, lluvias y soles en el acampe, fueron con sus alcancías a marchas, empresas y facultades; hicieron pintadas; se movilizaron a todas partes; consiguieron mercadería; organizaron un campeonato de fútbol. Sin la incesante actividad de los jóvenes obreros de la fábrica, esta lucha no hubiera llegado hasta aquí. Al pie de los micros que los llevan a La Plata, charlamos con algunos de ellos.

Opiniones de Mary, miembro de la comisión de mujeres

SoB: –¿Cómo te uniste a la lucha de los trabajadores?

Mary: –Yo soy mamá de uno de los chicos, y lo que está pasando con la fábrica nos involucra a toda la familia. Todos tenemos que ayudar a ganar esta pelea, porque la falta del trabajo se siente en las casas. Yo lamento que no estén todas las esposas acá. Es difícil que todas se concienticen, pero todas las mujeres tendríamos que estar en la lucha, porque no es sólo esta fábrica, hay muchas empresas cerrando o echando gente, y si no hacemos algo la situación en todas las casas se va a poner muy mala. Pensá en la luz, el gas, ahora que empieza la escuela: ¿qué van a hacer si el sueldo no entra? Las mujeres tienen que tomar conciencia de esta situación, y salir a enfrentarla con los trabajadores.

SoB: –Por lo que comentaron mientras volvían de La Plata, parece que el nuevo inversor no se presentó...

Mary: –Y... es lo que nos imaginábamos. Fue otro engaño más.

SoB: –Si no aparecen inversores, ¿cómo piensan seguirla? ¿Qué opinás de la estatización de la empresa?

Mary: –Por eso estamos luchando. Vamos a ver qué se resuelve en la asamblea de mañana. Según lo que se decida, vamos a hacer nuestra bandera para llevar al acto por el Día Internacional de la Mujer, para que todos sepan qué estamos reclamando.

SoB: ­Hoy es un día de definiciones en esta larga lucha...

D.: Sí, es un día clave. Hoy esperamos que los nuevos inversores se presenten, saber si vamos a arrancar o no y bajo qué condiciones. A la vez, sabemos que el conflicto no se va a terminar acá, que tenemos para largo. Pero esperamos que con la fuerza de todos los compañeros se mantenga la presión hacia la empresa para que entiendan que ante cualquier cosa que no se cumpla, vamos a responder. Ya demostramos que estamos decididos a mantener la fuente de trabajo. Así que veremos qué pasa hoy.

SoB: ¿Por qué ven que la lucha va para largo? ¿Qué expectativas hay en la reunión de hoy?

D.: Decimos que va a ser largo porque la patronal nunca va a dejar de enfrentarnos. Esto es una guerra, y lo que hoy estamos consiguiendo es una batalla. Y la guerra va a ser muy larga. Si la empresa hoy nos deja ganar, mañana va a buscar la manera de ganarnos lo que perdió. Por eso la unión nuestra es algo muy valioso, y a la empresa eso le molesta y va a tratar de que ese lazo se rompa, la unión entre los mensuales y los quincenales, por ejemplo. Si dejamos caer eso, vamos a perder, así que defendámoslo.

SoB: Si no aparece un patrón, ¿ven posible la estatización de la empresa?

M.: Lo que sé es que de alguna forma vamos a entrar. Ya hablamos en asamblea que la de hoy es la última reunión que esperamos; si hoy no aparecen, es que nos están engañando, así que algo hay que hacer. Sobre la estatización me gustaría informarme más, porque no sé mucho sobre eso. Pero es una opción.

SoB: No es momento de hacer balances todavía, porque como ustedes dicen, esto es una batalla en una guerra más larga; pero en este momento al que llegaron, ¿qué cosas han aprendido que marcan un antes y un después?

D.: Esto fue un cambio tremendo. Maduramos en la conciencia. Ahora sabemos lo que es la patronal, lo que es el trabajador, sabemos la diferencia que existe, que por ahí antes no lo pensábamos para nada. Lo que vivimos nos cambió un montón. A mí me cambió la forma de pensar, mi forma de ser. Yo antes era un tipo que venía, metía mis 16 horas y me iba, y no sabía que mi compañero tenía un problema, o que el mensual que está enfrente es igual que yo porque si no tiene plata no come; la ropa no hace la diferencia. También nos cambió ver la solidaridad de la gente y los partidos que se acercaron, que me enseñaron cosas que antes no entendía, y que toda esta burocracia algún día se tiene que terminar.

SoB: Ya que tocaron el tema: siempre que vamos con el partido a participar en un conflicto obrero, aparece alguien diciendo “los partidos no, que vienen a hacer política, que la gente no los quiere, que dividen a los trabajadores”, y cosas así. ¿Cuál fue la experiencia de ustedes con los partidos de la izquierda que participaron en esta lucha?

D.: Me gustó la solidaridad. Y también, como te decíamos, nos ayudaron a pensar cosas que antes no pensábamos. En esto de mantenernos unidos, de tratar de superar las diferencias entre nosotros, ayudaron las charlas que tuvimos con un par de grupos que vienen acá. Así que para nosotros la experiencia fue muy buena.

M.: Lo que a mí me da bronca es que todos sabemos que el gobierno nos está cagando y nos quedamos sentados. Así que hacen muy bien los que tratan de hacer algo para que no nos caguen.

C.: Lo que me gustó es esa idea de juntarnos con trabajadores de otras fábricas que también pasan por estas crisis, para hacer marchas o cortes en conjunto. Sería una buena manera de hacernos notar, y así como nos vinieron a apoyar a nosotros, ir nosotros a apoyar otros conflictos.

SoB: Hablando de pensar cosas que antes no se les ocurrían: ¿cómo ven la situación con esta crisis? ¿Qué podemos hacer los trabajadores?

D.: La política tiene que cambiar; es para muy pocos, y para los más poderosos. En cuanto a los trabajadores, sí, la podemos cambiar, ¿por qué no? Eso es importante para nosotros, que nos concienticemos de que el trabajador tiene derecho a hacer política, y que puede manejar el país. Lo veo muy lejos acá, pero en otros países se da, por ejemplo Evo Morales, que es un campesino y pudo llegar a la presidencia, aunque ahora se le están complicando las cosas.

SoB: Durante el conflicto empezó a pensarse la idea de que la fábrica la manejaran los trabajadores. ¿Cómo ven ustedes esto del control obrero de la producción?

P.: Muchos lo vemos positivo, porque además de asegurar la fuente de trabajo podríamos hacer muchas cosas que la patronal nunca hizo. Por ejemplo, esta fábrica tira al río de Quilmes mucha contaminación. Tendrían que tratar esos desperdicios con una bacteria que se come todos los contaminantes, pero lo que hacen es mandarle un químico que solamente le saca el olor, para que no se note. Mis hermanos llegaron a bañarse en el río de Quilmes, y porque los patrones no quisieron gastar un poco más, ahora está todo envenenado. Los trabajadores podríamos descontaminar el río.

C.: Cuando lo pensás, te da bronca que toda esa guita se la lleve un parásito que encima fundió la fábrica.

D.: Si la ganancia no se la llevaran ellos se podrían hacer tantas cosas... levantar las escuelas del barrio, ayudar a la gente que no tiene nada...

SoB: Y podrían reducir la jornada, y de paso crear más puestos de trabajo.

M.: También. Acá vivís para la fábrica, y eso no te deja pensar en estas cosas que ahora estamos pensando.

D.: Tenga estudio o no tenga, el trabajador tiene un punto de vista diferente. Por ahí te dicen “vos sos un trabajador, ¿qué sabés de manejar un país?”. Pero como está manejado ahora, mirá adónde estamos. Ojalá algún día se dé que el pobre pueda llegar a lo que ellos llaman poder.

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