|
La
crisis en Europa
Comienzan
protestas obreras
Por Flor Beltrán,
Desde París para Socialismo o Barbarie
Bélgica
se vio paralizada el lunes 6 de octubre por una huelga
general que sobrepasó a los dirigentes burocráticos, que sólo
habían llamado a manifestar. Pero la paralización de las
actividades fue la manera elegida por la mayor parte de los
colectivos de trabajadores. También pararon escuelas y
universidades.
La
protesta había sido llamada por las tres principales
confederaciones y constituía una especie de
“advertencia” al gobierno del malestar por la pérdida
de poder adquisitivo. El transporte público fue paralizado
al igual que buena parte de la industria, la distribución y
los correos. El paro fue total en Bruselas –la capital que
también es la sede principal de la Unión Europea– y en
las grandes ciudades como Amberes, Gante, Charleroi y Lieja.
Las
emisoras públicas de la radio y televisión RTBF se sumaron
a la huelga. En los canales, los telediarios son precedidos
de un mensaje de apoyo a la movilización. En la región
francófona de Valonia, la más pobre de Bélgica, piquetes
de manifestantes bloquearon el acceso a las zonas
industriales. Los trabajadores de grandes industrias como la
automovilística Audi y de tiendas como Carrefour también
cruzaron los brazos.
Dentro
de un mes, patronal y sindicatos deben negociar un nuevo
convenio interprofesional. Los trabajadores exigen la
indexación automática de los salarios en función del
costo de vida. La patronal se niega. También reclaman al
gobierno la reducción del IVA y subsidio a los precios de
gasolina y calefacción.
En
Francia, los obreros de la fábrica Renault de Sandouville,
donde quieren suprimir 1.000 empleos, cesaron el trabajo en
la mañana del martes 7, con motivo de la llegada del
presidente de la República Nicolas Sarkozy.
Los
huelguistas se agruparon en las puertas de esta fábrica. “Sarkozy,
estás perdido, los obreros de Renault están en la calle”,
gritaban los manifestantes, mientras encendían neumáticos
y lanzaban petardos, esperando el arribo de Sarko.
En
la concentración, estaban también obreros de la Renault de
Cléon, cerca de Ruán, y subcontratistas como Faurecia y
Plastic Ómnium. Finalmente Sarkozy anuló la visita,
diciendo que no era conveniente ir a una fábrica en huelga.
También
maestros y profesores hicieron huelga el martes 7 por “más
presupuesto para el 2009, condiciones de trabajo y
estudio mejoradas” y otros reclamos. Se enfrentan a
una nueva ley sobre el servicio mínimo, que obliga a las
alcaldías a garantizar que los alumnos permanezcan en las
escuelas para que los padres puedan ir al trabajo. Pero
muchos alcaldes se niegan a garantizar eso, porque no tienen
personal calificado, no quieren contratarlo.
Son
síntomas de que los trabajadores no aceptarán tan fácilmente
pagar la crisis del capitalismo financiero.
|