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Estatales
de Córdoba
Paro
y movilización hasta derrotar la ley del
defensor de los sojeros Schiaretti!!
Corresponsal
Lo que se
preveía que podría llegar a pasar terminó pasando. La
bronca de los trabajadores estatales cordobeses se hizo
sentir frente al ajuste en el sistema previsional llevado
adelante por el gobierno de Schiaretti.
Indudablemente,
esta reforma al régimen previsional es una muestra de lo
que nos espera a los trabajadores tras el triunfo del campo,
al que Schiaretti apoyó: recortes a los salarios y a las
jubilaciones y un cambio a la reforma previsional que no sólo
afecta al bolsillo de hoy sino que también en las futuras
jubilaciones de los trabajadores cordobeses.
Crónica
de un conflicto
El
conflicto del campo marcó la ruptura en las relaciones
entre el gobierno de la provincia y el nacional. Uno acusa
al otro y el otro al otro. Que vos no mandás plata, que vos
no administrás, se van pasando la pelota de un lado al
otro, con estos argumentos y como siempre terminan solucionándolo
con una ley de emergencia de la caja previsional que la
terminan pagando los trabajadores.
Esta ley
entre otras cosas conlleva la suba de la cantidad de años
con los cuales se calcula el 82% móvil (pasa de un año a
cuatro), al mismo tiempo sube la retención de cargas
sociales de un 3,5% a un 5% , en realidad esto perjudica a
los trabajadores y no es simplemente bajar la jubilación a
aquèllos que ganan más de 5.000 pesos, más aumento de
Ingresos brutos como quiere hacer creer Schiaretti.
Esta
reforma previsional cayó muy mal entre los trabajadores,
hubo dos marchas de más de 20.000 personas, huelgas muy
masivas como la de los docentes en la cual casi la totalidad
de los trabajadores de la educación adhirieron. Al mismo
tiempo en el interior de la provincia los estatales cortaron
rutas como en el caso de la ciudad de Villa María.
En este
contexto, el gobierno de Schiaretti hace todo el esfuerzo
habido y por haber y pese al repudio de los trabajadores
llama a votar la ley con el mismo mecanismo que le criticó
a los K, que es el de bajar a actuales ministros a sus
antiguos puestos de legisladores para garantizar que el
proyecto se vote y sabiendo que la movilización sería
masiva montó un operativo de seguridad con el cual se rodeó
la Legislatura provincial con algo más de 1.000 efectivos
de la guardia de infantería.
En este
sentido, si Schiaretti pudo actuar de la forma en la que lo hizo se debe a la
fortaleza política que sintió tras el triunfo de los
sectores del campo, ya que antes del conflicto no tenía la
fuerza política para poder actuar de la forma en la que
actuó, recordemos que el gobernador asumió entre las
denuncias de fraude y con muy poco consenso político, cosa
que con su ubicación junto al sector reaccionario del campo
modificó y que hay que ver cómo varía luego de este
escandaloso vaciamiento de las jubilaciones de los
trabajadores.
EL
rol de la burocracia
Para el miércoles
30 se esperaba una movilización gigante, más de 20 gremios
convocaban, y decididamente la movilización fue muy
importante superando, incluso en cantidad de gente a las
marchas anteriores.
También
vale la pena mencionar que la ciudad parecía preparada para
un día importante, todo el microcentro cordobés estaba
cerrado, las principales avenidas del Centro cortadas y la
huelga general del sector público era casi total.
Los
trabajadores querían movilizarse, y de hecho lo hicieron,
pero todo el tiempo el conflicto fue dirigido por la
burocracia sindical.
Sin duda,
las direcciones de los gremios estatales se quisieron lavar
la cara, mostrándose como luchadores, en un conflicto en el
cual nunca les interesó participar.
¿Por
qué afirmamos esto?
El día de
la votación no había certeza de cuál sería el lugar y la
hora a concentrarse. Eso hizo que cada columna fuera por su
lado y no hubiera nada organizado de conjunto. Por un lado
iban los trabajadores de Luz y Fuerza, por otro los del SEP
y más atrás los docentes de la UEPC, todos por separado.
La
burocracia no quería que los trabajadores se expresasen y
utilizó la feroz represión policial para llamar a los que
todavía se quedaban a volver al sindicato a descansar, para
volver a la hora de la votación. Hicieron todo para
desmovilizar, para fragmentar y para dividir.
No
obstante, los trabajadores quedaron con mucha bronca con las
burocracias sindicales y los acusaban de no haber sido
consecuentes con la lucha.
Cómo
sigue la lucha
Ante esto
queda claro que para lograr derogar la ley no podemos
confiar en estas conducciones sindicales. Sólo lo podremos
hacer si desde el conjunto de los trabajadores provinciales
superamos a las conducciones burocráticas que infinidad de
veces nos han llamado a confiar en el gobierno de Schiaretti
y en el gobierno nacional.
Es
necesario que los trabajadores empecemos a organizarnos en
asambleas por repartición, por escuela, por seccional,
banco, municipalidad, para ver la forma en la cual nos
organizamos para enfrentar los ataques que los trabajadores
venimos recibiendo.
Al mismo
tiempo se hace imprescindible llamar a una huelga general de
estatales condenando la reforma previsional aprobada
mediante una salvaje represión.
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