Socialismo o Barbarie, periódico Nº 131, 17/07/08
 

 

 

 

 

 

Neuquén: perpetua para Poblete

Ahora vamos por Sobisch

Por Martín Primo

La condena a prisión perpetua del asesino material de nuestro compañero Carlos Fuentealba es una victoria del los trabajadores. En dificilísimas condiciones, ante el poder político de la provincia de Neuquén, el peso del MPN con la complicidad de todos los partidos patronales de la provincia, el pacto de silencio de la mafia policial y el escandaloso abandono de la cúpula nacional del gremio, los trabajadores le arrancamos con nuestra lucha una partícula de justicia a esa cueva de bandidos que es el Estado neuquino.

Cayó un peón...

La lucha por justicia de la base docente de la provincia junto a importantes sectores de la población obligó al poder político a soltarle la mano a uno de sus lacayos con la ponzoñosa intención de calmar la sed de justicia de los sectores populares y así intentar salvar a los principales responsables de la represión del 4 de abril de 2007 y del asesinato de Carlos: Jorge Sobisch, el MPN y toda la cúpula policial.

La condena a Poblete es un hecho importante porque hiere la cohesión de los aparatos represivos de la provincia y fortalece las filas de los trabajadores. La policía no es un cuerpo del Estado cualquiera y sus miembros no son trabajadores, no es lo mismo un cabo primero (como puede ser Poblete), que el empleado que atiende en la mesa de entradas de cualquier juzgado o el enfermero de un hospital, aunque todos son empleados de la provincia y cobran un sueldo del Estado provincial, mientras que los últimos dos son trabajadores estatales, el primero es un mercenario al servicio del Estado burgués provincial y su función es reprimir a los trabajadores y sectores populares al amparo de la impunidad que les garantiza el poder político al cual sirven. Por esto pretender que la policía rompa los lazos corporativos y denuncie a los "malos" policías es una peligrosa ilusión, pero la lucha que llevó a la condena a Poblete significó hacerle un tajo al manto de impunidad con que el Estado cubre a sus fuerzas de represión y hacerle saber a todos los policías que los trabajadores podemos romper los tácitos acuerdos de impunidad que los protegen.

... vayamos por el Rey

 Ahora nos van a querer hacer creer que la muerte de Carlos no quedó impune, que con Carlos se hizo "justicia" y su asesino está preso; que esta vez la justicia funcionó; que hay que presionarla un poquito, es cierto, pero que esa es nuestra función de "buen ciudadano", y "la cosa anda bien". Pero nada de esto es verdad. Como en una partida de ajedrez, hay ocasiones en que se sacrifica una pieza para salvar y proteger al Rey. Los máximos responsables del asesinato de Carlos Fuentealba están libres y mientras Sobisch y Cía. no estén presos la muerte de Carlos sigue absolutamente impune. Por eso es que no tenemos que bajar los brazos ni aflojar los músculos. Nos dijeron que había una causa "Fuentealba II", entonces les tomamos la palabra. Hay que redoblar los esfuerzos, que nadie se baje de esta pelea por justicia por Carlos. Nos entregaron a un peón, ahora vamos por la cabeza del Rey y toda su Corte.