Socialismo o Barbarie, periódico Nº 131, 17/07/08
 

 

 

 

 

 

Corrientes: INVICO

Un triunfo contra la burocracia y el interventor

Delegados gremiales del INVICO–ATE

El día 23 de junio pasado se realizaron las elecciones de delegados gremiales de ATE en el INVICO (Instituto de la Vivienda de Corrientes). Votaron más de 80 compañeros y se eligieron cinco delegados por dos años. Esta elección fue un triunfo contra la patronal y contra la política de ATE que desde hacía seis meses tenía postergada la elección de delegados, cosa que no hace casi en ningún lado por su política de alianza permanente con el gobierno radical K de la provincia. Sólo tiene como política ATE-CTA estar sentado en una mesa de diálogo con el gobierno, de la cual no surge nada en favor de los trabajadores, al contrario sólo le sirve al gobierno para dilatar, ganar tiempo, y tener maniatados a los trabajadores, ya que nada reconoce sino se plantea en la mesa de relaciones laborales . Así las cosas, muchas luchas como las de los trabajadores de la salud e inclusive muchas del Instituto de la Vivienda surgieron por fuera de este chaleco burocrático y patronal.

Decíamos que la elección de delegados fue también un triunfo contra la intervención del INVICO, ya que el interventor radical K Julio Balestra se dedica, desde el 2001 que fue nombrado en el organismo, a perseguir a los delegados y activistas combativos y a comprar las voluntades de los que pudo para acallar las luchas y las denuncias de corrupción permanentes que existen en el INVICO.

Para esto instrumentó una política amplia de  la “billetera abierta” pagando viáticos, realizando fiestas de cumpleaños, religiosas, turismo, deportes, misas, y todo tipo de prebendas, donde no se trabaja y se cobra (¿quién no quiere vivir asi?)

De esta forma consiguió aislar en parte al cuerpo de delegados y a los activistas, y las luchas que surgieron quedaron en manos de un sector minoritario que con esfuerzo y militancia logró igual torcerle el brazo en varias oportunidades al interventor.

Se le realizaron escraches por violencia laboral, sobre todo contra las compañeras, ejercida por este personaje; se le hicieron incluso denuncias policiales por provocación a los delegados y activistas, causas que por supuesto no prosperaron ya que la justicia responde al gobierno y a los patrones.

Las elecciones se tendrían que haber realizado en el mes de diciembre del año pasado, pero ATE las fue postergando con miles de excusas. Pero en el mes de febrero comenzamos a mandar notas y petitorios solicitando las  mismas, que fueron contestando  con distintas evasivas. En el medio de las conversaciones meten una nota convocando a las elecciones para elegir dos delegados y nosotros pedíamos cinco como hace años se hace, ya que el INVICO tiene más de 700 trabajadores, 300 en planta y 400 en negro.

Le exigimos que suspendan las elecciones y que se convoquen con tiempo y para elegir cinco delegados. Nos dijeron que teníamos que afiliar más compañeros, negociamos afiliar 20 compañeros más y elegiríamos los cinco delegados por sector. Afiliamos y se convocó a elecciones para el 23 de mayo. Sorpresivamente el secretario adjunto Gustavo Paz Saravia, muy ligado al gobierno radical K, suspendió las elecciones sin fecha.

Otra vez fuimos a pedir explicaciones y llevamos un petitorio firmado por los compañeros del INVICO, donde denunciamos esta maniobra antidemocrática y exigíamos que se convoque a la brevedad o de lo contrario iniciábamos una campaña pública dando a conocer todo lo que estaba pasando.

El secretario general Walter Zamudio y otros de la directiva, prometieron que se iba a subsanar el problema y que se convocaría a la elección de delegados, pero que faltaba una reunión de toda la directiva para decidirlo y que querían conversar con nosotros. Les dijimos que sí, que queríamos hablar con toda la directiva para que nos den expoliaciones y discutir la situación. Así que fuimos dos o tres días seguidos al gremio y la reunión no se hacía. Por último el secretario general nos dio la fecha 23 de junio y con los cinco delegados como queríamos, y de los sectores que decidiéramos nosotros.

Así se hizo y se eligieron los delegados.

Cabe que en el medio de esta discusión allá por el mes de mayo se realizó una asamblea general del gremio donde se votó una movilización a Casa de Gobierno, empalmando en ese momento con la huelga de los hospitales y de la policía. Desde el INVICO pusimos toda la fuerza para llevar la mayor cantidad de compañeros a la marcha y así se hizo. Llevamos más gente que todo el gremio y CTA  juntos, lo cual nos ubicó en una relación de fuerzas favorable que nos permitió avanzar en la discusión por el tema de la elección de delegados.

Hoy tenemos planteada un pelea en el INVICO por la defensa de la fuente de trabajo ya que la intervención quiere vender las escrituras hipotecadas de los adjudicatarios de viviendas y ha paralizado la construcción de viviendas, además de que tiene algunos problemas con la Nación con los sobreprecios, ya que hizo el negocio en Corrientes con la Cámara de la Construcción de allí, sin la participación de la Nación y ahora pretende que le manden esa guita, y hay problemas por ese tema, ya que las viviendas que se licitaron en 70.000 pesos, el interventor Balestra las renegoció por 130.000 con las empresas , entonces la coparticipación FONAVI no alcanza y tiene que poner la Nación, y que por ahora se está negando. De aquí que está pergeñando el negocio de las hipotecas para seguir haciendo negocios desde otro ángulo. Hay que aclarar que la Intervención del INVICO es una de las patronales más corruptas de las que están dirigiendo el Estado correntino en estos momentos. Muchos compañeros dicen que en 20 años nunca hubo una patronal tan corrupta y que además despilfarre tanto los bienes del Estado, o mejor dicho las superó a todas las gestiones anteriores.

Nuestro programa de lucha por el momento es el siguiente:

Aumento de salarios al costo de la canasta familiar de 3.700 pesos

Reactivación de los programas de viviendas sociales y económicas

Basta de sobreprecios en las viviendas

No a los topes de ingresos para que las familias ingresen a las adjudicaciones de vivienda