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Costa
Rica: ataque del gobierno y resistencia de
los trabajadores y estudiantes
En una visita a Centroamérica, el compañero
Roberto Ramírez, de la corriente internacional Socialismo o
Barbarie, tuvo la oportunidad de ver de cerca algunos de los
problemas y batallas que los trabajadores y estudiantes de
Costa Rica están hoy viviendo.
Al igual que aquí, el gobierno está en
la tarea de hacer pagar la crisis económica mundial a los
trabajadores. Pero algunas primeras luchas, como las de los
docentes y las de comunidades que se niegan que les
privaticen el agua, marcan las primeras resistencias.
En la Universidad, el gobierno apunta
contra la autonomía del movimiento estudiantil. Aquí, la
resistencia efectiva de los estudiantes a los atropellos del
gobierno y las autoridades universitarias tropieza con un
obstáculo: la burocracia de la Federación de Estudiantes
(FEUCR), que durante todo el año ha mantenido a los
universitarios en una total pasividad y desinformación.
Frente a eso, la Juventud Socialista del
PST encabeza una campaña para exigir la realización de una
Asamblea General Universitaria. Esta campaña ha recogido ya
casi 5.000 firmas (el 10% del padrón estudiantil), pero la
dirección de la Federación se niega rotundamente a
convocar a los estudiantes a una asamblea que sería, al
mismo tiempo, un órgano de democracia y de lucha
estudiantil.
Increíblemente, la mayoría de los
dirigentes de la Federación pertenecen al MAS –“sección
oficial” en Costa Rica de la LIT (PSTU)– que encabeza el
grupo estudiantil Convergencia. O sea, que una corriente que
se reclama trostkista, se opone categóricamente
a que las bases estudiantiles realicen una asamblea democrática,
que podría ser, además, el punto de partida y de
organización de la resistencia masiva a los ataques del
gobierno. Los siguientes artículos del periódico del
PST costarricense analizan esos problemas.
(SoB)
*****
Llega
la crisis mundial
El
gobierno se la hace pagar a los trabajadores
Editorial
de El Trabajador Nº 76
Periódico del PST, Costa Rica, junio/julio 2008
Durante
buena parte del mes de junio, los sindicatos, las cámaras
patronales y el gobierno negociaron el incremento salarial
semestral (julio a diciembre) que se le otorgará a los
trabajadores del sector privado, mientras que las
negociaciones para el aumento salarial de los trabajadores
del sector público se realizará en el mes de julio. Los
representantes sindicales solicitaron un reajuste salarial
variable entre un 8,9% a 13,5%, los patrones plantearon un
alza salarial del 6,58%, y el gobierno optó por esta última
propuesta.
La
propuesta de los sindicatos consistía en que el aumento más
alto se le otorgaría a las y los trabajadores que ganan el
salario mínimo, en tanto que a los otros grupos
ocupacionales se les incrementaría los sueldos de acuerdo
con sus salarios actuales.
Las
consecuencias de la crisis financiera–económica
internacional, el alza de los precios internacionales de los
alimentos y del petróleo, el gobierno y los patrones, la
están descargando sobre la espalda y los bolsillos de los
trabajadores, campesinos y otros sectores populares,
mediante excesivos, constantes y generalizados incrementos
de los precios de los alimentos y servicios básicos
(electricidad, agua, transporte). Lo anterior conlleva a que
muchos sectores pobres ni siquiera puedan alimentarse.
¿Cuál
es la situación salarial de los trabajadores? Los salarios
mínimos no crecen realmente. En XIII Informe del Estado de
la Nación: “...se calculó que la paga de trabajadores
no calificados subió 94% de 1999 al 2006; con una política
de salarios crecientes habría aumentado 125%. En esos años,
la inflación creció un 108%” [*]
Es
decir, que por efectos de la inflación, en ese período,
los salarios de los trabajadores no calificados perdieron el
14% de su capacidad adquisitiva y, a falta de una política
salarial creciente, perdieron en total un 31%. A lo anterior
hay que sumarle la caída de los salarios reales de los años
2004 y 2005, que no han sido recuperados. Asimismo en el
sector público existen un conjunto de desigualdades
salariales –tales como que el estatuto de servicio civil sólo
se aplica a un 55% de los empleados públicos– que rondan
diferencias de entre un 45% al 140%.
El
1° de mayo, el Presidente de la República, Oscar Arias Sánchez,
en su comparencia en la Asamblea Legislativa, respecto a la
política salarial gubernamental sostuvo que: “Los
costarricenses pueden tener la seguridad de que este
gobierno hará todo lo que esté a su alcance por aumentar
progresivamente los salarios, de forma tal que a nadie
le falte el dinero para cubrir sus necesidades más básicas.
Pero a esta tarea no sólo estará llamado el gobierno sino
también los empresarios de Costa Rica. Es hora de demostrar
la solidaridad de la que es capaz nuestro país” [**].
Sin
embargo, hasta el momento la política del gobierno ha sido
descargar el peso de la crisis económica mediante grandes
alzas de precios de los productos y servicios básicos, así
como de otorgar miserables reajustes salariales semestrales.
Desde el Partido Socialista de las y los Trabajadores (PST),
llamamos a todas las organizaciones sindicales a rechazar
las propuestas salariales de los patrones y del gobierno.
Asimismo
llamamos a todos los sindicatos y centrales sindicales a
luchar, mediante la movilización en las calles y la huelga,
por imponerle al gobierno que cumpla con su supuesta política
de aumentar progresivamente los salarios. La
huelga de los docentes de secundaria y la lucha de la
comunidad de Sardinal marcan el camino y el ejemplo a seguir
para imponer mejores salarios.
Nuestra
política salarial significa que en los aumentos de salarios
a los trabajadores se les debe reconocer la inflación del
semestre pasado (7%); la inflación no pagada del período
1999–2006 (14%), para el caso de los trabajadores no
calificados; más la inflación anticipada del próximo
semestre (julio–diciembre) que rondará aproximadamente el
7%, para todos los trabajadores. Esta política salarial
tiene como objetivo primordial recuperar la capacidad
adquisitiva de los salarios y evitar que los trabajadores
sigan cayendo en la degradación y miseria social.
(*)
Semanario El Financiero, 12/04/08, página 31.
(**)
Diario Extra, 02/04/08. El subrayado en negro es
nuestro.
Frente a los ataques del gobierno a la autonomía
universitaria al movimiento estudiantil
Por una Asamblea General Universitaria que sea
democrática,
unificada y vinculante
Por
Heidy Valencia Espinoza
El Trabajador Nº 76, periódico del PST, Costa Rica, junio/julio 2008
La
Juventud Socialista del PST en unidad con estudiantes
de distintas carreras y sedes, además de representantes de
Asociaciones Estudiantiles agrupados en el Bloque por la
Defensa de la Autonomía, lanzamos una campaña de
recolección de firmas para convocar a una Asamblea
General de Estudiantes Universitarios (AGEU) con el fin
de involucrar al movimiento estudiantil en la discusión
sobre cómo defender la Autonomía Estudiantil ante
el ataque del gobierno, que desde hace un año provocó el
congelamiento del presupuesto que le corresponde a la Federación
de Estudiantes de la UCR (FEUCR).
Para
convocar esta Asamblea es necesaria la recolección de firmas
de un 10% del padrón estudiantil que apoye la
convocatoria y es por eso que desde el inicio de lecciones
en marzo nos encontramos recogiendo las firmas, lo cual nos
ha permitido realizar un trabajo informativo en la comunidad
estudiantil.
El
trabajo en cuanto a visitas de sedes y reproducción de
materiales ha sido modesto, acorde con nuestras
posibilidades económicas en vista de que ninguna Asociación
Estudiantil tiene dinero. Sin embargo, estamos seguros que
si el directorio de la FEUCR hubiese optado por apoyar esta
labor informativa, se hubiese logrado visitar todas las
sedes y recintos.
Para
desgracia del movimiento estudiantil, el directorio y el
grupo Convergencia que dirige la FEUCR lejos de emprender
esta labor (la cual es su responsabilidad por haber sido
electo por las y los estudiantes para que dirigiesen); se
han opuesto y han obstaculizado la convocatoria de la Asamblea General con discusiones viciadas en el Consejo
Superior Estudiantil (CSE).
El
pasado viernes 30 de mayo hicimos entrega al Tribunal
Electoral Estudiantil Universitario (TEEU) de un grueso de
firmas, alrededor de 4 mil, que reflejan que una gran
cantidad de estudiantes quiere un Asamblea y así tener la
posibilidad que Convergencia ha negado desde hace un año a
la comunidad estudiantil al no informar masivamente sobre el
ataque a la autonomía.
Estos
miles de estudiantes han sido informados por la Juventud
Socialista y el Bloque por la Defensa de la Autonomía
mediante pasadas por aulas en que explicamos lo sucedido
desde hace un año. A su vez hemos insistido en que la
Asamblea General es el espacio más democrático y la máxima
autoridad de gobierno de la FEUCR que tiene el movimiento
estudiantil, según lo establece el mismo Estatuto Orgánico
de la FEUCR (Artículo 20) y por ende, es un espacio que
aglutina a todas y todos los estudiantes que desean
participar de esta discusión que le atañe al conjunto del
movimiento estudiantil, en vista que ha sido el conjunto del
movimiento estudiantil atacado por el gobierno.
Entonces,
estos miles de estudiantes al igual que la JS Y el Bloque
comprendemos y defendemos que la Asamblea General sea un
espacio abierto y democrático, puesto que en el EOFEUCR
queda explícito que los estudiantes tenemos doble membresía
para participar de la misma, como estudiantes asociados y
estudiantes federados. Y es unificada porque sería una sola
Asamblea en cada una de las sedes y recintos.
Esto
es así porque algunos estudiantes no contamos con una
Asociación Estudiantil acreditada o sencillamente optamos
por no estar asociados porque no compartimos la política de
esa Asociación. Sin embargo, aunque no seamos asociados,
siempre seremos federados y es por eso que podemos
representarnos a nosotros mismos en una Asamblea que permita
a cada uno ser su propio representante. Esta es la
interpretación de la Asamblea General que desde la Juventud
Socialista defendemos.
Sin
embargo, más importante que eso es que miles de estudiantes
han manifestado que desean tener la posibilidad de
participar en un espacio que nos permita discutir un plan de
lucha para defendernos del ataque del gobierno y de la
complicidad de las autoridades universitarias para así
percibir nuestro presupuesto sin perder nuestra autonomía.
Convergencia:
anti-democrática e inconsecuente
El
grupo Convergencia en un año que tenemos sin presupuesto no
ha informado masivamente al movimiento estudiantil de este
problema político y financiero en que nos metió el
gobierno y al cual las autoridades le han hecho juego.
Es
más, esta discusión la han mantenido exclusivamente en el
CSE, en vez de hacer reuniones por facultades para informar,
por poner un ejemplo, pues aunque el CSE votó que se
hiciesen Asambleas por Escuela para que los estudiantes
votaran cuál propuesta debieran defender sus
representantes, en muchas escuelas estas Asambleas no
tuvieron asistencia.
En
las pasadas elecciones del directorio de la FEUCR,
Convergencia mantuvo este problema político del movimiento
estudiantil muy callado, su programa político no abarcó
una propuesta para defendernos de este ataque. Es más,
Convergencia tuvo una propuesta hasta enero cuando en el CSE
propuso que privatizáramos al movimiento estudiantil
mediante una Asociación madre y cuatro cédulas jurídicas.
Esta
era la propuesta de Convergencia para que fuera votada por
el CSE y posteriormente se hiciese un Congreso Estudiantil.
Actualmente, Convergencia y el directorio de la FEUCR, después
de un año, no tienen propuesta para resolver el ataque a la
autonomía, se han retractado. Únicamente proponen un
Congreso Estudiantil Universitario (CEU) que no permite la
participación de todas y todos los estudiantes que
quisiesen, lo cual es más anti–democrático ahora que es
inminente la realización de la
Asamblea General que sí permite la democratización
de esta discusión.
Ante
la inminencia de la Asamblea
General obtenemos como respuesta de Convergencia un giro
antidemocrático, haciendo una interpretación que impide
que la Asamblea
General sea lo más democrática posible, esto solamente lo
pueden hacer con el fin de procurar que la Asamblea se
fragmente por Asociaciones, pues las juntas directivas de
muchas Asociaciones son de Convergencia, y así garantizan
en esos espacios tener la mayor incidencia y que se vote lo
que ellos quieren, a pesar de sacrificar la mayor democracia
del movimiento estudiantil. Además, esta modalidad le
permite a Convergencia mantener su funcionamiento
clientelar, que consiste en acercarse a las Asociaciones
para que voten sus propuestas y ofrecer lo que ocupasen, tal
como nos han manifestado varios representantes
estudiantiles, sólo los buscan cuando va a haber CSE para
que vayan a votar.
Este
funcionamiento no es nuevo de Convergencia, se han mantenido
oponiéndose a la Asamblea
General por esta razón, argumentando que el CEU es más
representativo pero resulta que al CEU no pueden asistir
todos los estudiantes que quieren, además, tarda meses en
ser preparado y pudiera ser que una vez más el directorio
de Convergencia no lo preparase como sucedió hace dos años
que fue imposible obtener quórum y terminar los puntos
importantes de discusión.
Por
si fuera poco Convergencia ahora se encuentra recogiendo
firmas para que la Asamblea
General sea por Asociaciones, según ellos: “Esto por
cuanto es el espacio que garantiza una mayor participación
del estudiantado”. Siempre se opusieron a la Asamblea
General y no recogieron una sola firma para su realización
ahora recogen firmas para que sea por Asociaciones, o sea
para restringir el carácter democrático de la misma.
Esto
lo hacen con base en la interpretación mal intencionada que
hacen del EOFEUCR, lo cual es indignante porque el mismo
Secretario de Finanzas Diego Henríquez hace tres semanas
declaró para el Semanario Universidad que “de realizarse
la Asamblea
General no tiene por qué ser vinculante para la FEUCR”.
La Asamblea
General tiene que ser vinculante, según el artículo 24 del
EOFEUCR: “…Sus efectos serán vinculantes para todos los
órganos de la FEUCR”.
Por
esta razón, desde la Juventud Socialista emplazamos al
grupo Convergencia a que desista de ser antidemocrática,
que respete la voluntad de miles de estudiantes que desean
poder participar de esta discusión y la decisión que se
vaya a tomar. Convergencia tiene el deber de acatar la
voluntad de las y los estudiantes que los elegimos,
preparando la Asamblea
General en vez de obstaculizar su democracia.
También,
hacemos un llamado a la comunidad estudiantil para que junto
a nosotros preparemos la Asamblea informando sobre las
propuestas a todo el movimiento estudiantil. Ahora más que
nunca es necesario crear una alternativa de dirección del
movimiento estudiantil democrática y luchadora, por eso
debemos luchar para que la
Asamblea General sea vinculante, democrática y
unificada, solo así esta alternativa toma fuerza y se hace
realidad.
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