Socialismo o Barbarie, periódico Nº 130, 03/07/08
 

 

 

 

 

 

Costa Rica: ataque del gobierno y resistencia de
los trabajadores y estudiantes

En una visita a Centroamérica, el compañero Roberto Ramírez, de la corriente internacional Socialismo o Barbarie, tuvo la oportunidad de ver de cerca algunos de los problemas y batallas que los trabajadores y estudiantes de Costa Rica están hoy viviendo.

Al igual que aquí, el gobierno está en la tarea de hacer pagar la crisis económica mundial a los trabajadores. Pero algunas primeras luchas, como las de los docentes y las de comunidades que se niegan que les privaticen el agua, marcan las primeras resistencias.

En la Universidad, el gobierno apunta contra la autonomía del movimiento estudiantil. Aquí, la resistencia efectiva de los estudiantes a los atropellos del gobierno y las autoridades universitarias tropieza con un obstáculo: la burocracia de la Federación de Estudiantes (FEUCR), que durante todo el año ha mantenido a los universitarios en una total pasividad y desinformación.

Frente a eso, la Juventud Socialista del PST encabeza una campaña para exigir la realización de una Asamblea General Universitaria. Esta campaña ha recogido ya casi 5.000 firmas (el 10% del padrón estudiantil), pero la dirección de la Federación se niega rotundamente a convocar a los estudiantes a una asamblea que sería, al mismo tiempo, un órgano de democracia y de lucha estudiantil.

Increíblemente, la mayoría de los dirigentes de la Federación pertenecen al MAS –“sección oficial” en Costa Rica de la LIT (PSTU)– que encabeza el grupo estudiantil Convergencia. O sea, que una corriente que se reclama trostkista, se opone categóricamente a que las bases estudiantiles realicen una asamblea democrática, que podría ser, además, el punto de partida y de organización de la resistencia masiva a los ataques del gobierno. Los siguientes artículos del periódico del PST costarricense analizan esos problemas. (SoB)

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Llega la crisis mundial

El gobierno se la hace pagar a los trabajadores

Editorial de El Trabajador Nº 76
Periódico del PST, Costa Rica, junio/julio 2008

Durante buena parte del mes de junio, los sindicatos, las cámaras patronales y el gobierno negociaron el incremento salarial semestral (julio a diciembre) que se le otorgará a los trabajadores del sector privado, mientras que las negociaciones para el aumento salarial de los trabajadores del sector público se realizará en el mes de julio. Los representantes sindicales solicitaron un reajuste salarial variable entre un 8,9% a 13,5%, los patrones plantearon un alza salarial del 6,58%, y el gobierno optó por esta última propuesta.

La propuesta de los sindicatos consistía en que el aumento más alto se le otorgaría a las y los trabajadores que ganan el salario mínimo, en tanto que a los otros grupos ocupacionales se les incrementaría los sueldos de acuerdo con sus salarios actuales.

Las consecuencias de la crisis financiera–económica internacional, el alza de los precios internacionales de los alimentos y del petróleo, el gobierno y los patrones, la están descargando sobre la espalda y los bolsillos de los trabajadores, campesinos y otros sectores populares, mediante excesivos, constantes y generalizados incrementos de los precios de los alimentos y servicios básicos (electricidad, agua, transporte). Lo anterior conlleva a que muchos sectores pobres ni siquiera puedan alimentarse.

¿Cuál es la situación salarial de los trabajadores? Los salarios mínimos no crecen realmente. En XIII Informe del Estado de la Nación: “...se calculó que la paga de trabajadores no calificados subió 94% de 1999 al 2006; con una política de salarios crecientes habría aumentado 125%. En esos años, la inflación creció un 108%” [*]

Es decir, que por efectos de la inflación, en ese período, los salarios de los trabajadores no calificados perdieron el 14% de su capacidad adquisitiva y, a falta de una política salarial creciente, perdieron en total un 31%. A lo anterior hay que sumarle la caída de los salarios reales de los años 2004 y 2005, que no han sido recuperados. Asimismo en el sector público existen un conjunto de desigualdades salariales –tales como que el estatuto de servicio civil sólo se aplica a un 55% de los empleados públicos– que rondan diferencias de entre un 45% al 140%.

El 1° de mayo, el Presidente de la República, Oscar Arias Sánchez, en su comparencia en la Asamblea Legislativa, respecto a la política salarial gubernamental sostuvo que: “Los costarricenses pueden tener la seguridad de que este gobierno hará todo lo que esté a su alcance por aumentar progresivamente los salarios, de forma tal que a nadie le falte el dinero para cubrir sus necesidades más básicas. Pero a esta tarea no sólo estará llamado el gobierno sino también los empresarios de Costa Rica. Es hora de demostrar la solidaridad de la que es capaz nuestro país” [**].

Sin embargo, hasta el momento la política del gobierno ha sido descargar el peso de la crisis económica mediante grandes alzas de precios de los productos y servicios básicos, así como de otorgar miserables reajustes salariales semestrales. Desde el Partido Socialista de las y los Trabajadores (PST), llamamos a todas las organizaciones sindicales a rechazar las propuestas salariales de los patrones y del gobierno.

Asimismo llamamos a todos los sindicatos y centrales sindicales a luchar, mediante la movilización en las calles y la huelga, por imponerle al gobierno que cumpla con su supuesta política de aumentar progresivamente los salarios. La huelga de los docentes de secundaria y la lucha de la comunidad de Sardinal marcan el camino y el ejemplo a seguir para imponer mejores salarios.

Nuestra política salarial significa que en los aumentos de salarios a los trabajadores se les debe reconocer la inflación del semestre pasado (7%); la inflación no pagada del período 1999–2006 (14%), para el caso de los trabajadores no calificados; más la inflación anticipada del próximo semestre (julio–diciembre) que rondará aproximadamente el 7%, para todos los trabajadores. Esta política salarial tiene como objetivo primordial recuperar la capacidad adquisitiva de los salarios y evitar que los trabajadores sigan cayendo en la degradación y miseria social.


(*) Semanario El Financiero, 12/04/08, página 31.

(**) Diario Extra, 02/04/08. El subrayado en negro es nuestro.


Frente a los ataques del gobierno a la autonomía universitaria al movimiento estudiantil

Por una Asamblea General Universitaria que sea
democrática, unificada y vinculante

Por Heidy Valencia Espinoza
El Trabajador Nº 76, periódico del PST, Costa Rica, junio/julio 2008

La Juventud Socialista del PST en unidad con estudiantes de distintas carreras y sedes, además de representantes de Asociaciones Estudiantiles agrupados en el Bloque por la Defensa de la Autonomía, lanzamos una campaña de recolección de firmas para convocar a una Asamblea General de Estudiantes Universitarios (AGEU) con el fin de involucrar al movimiento estudiantil en la discusión sobre cómo defender la Autonomía Estudiantil ante el ataque del gobierno, que desde hace un año provocó el congelamiento del presupuesto que le corresponde a la Federación de Estudiantes de la UCR (FEUCR).

Para convocar esta Asamblea es necesaria la recolección de firmas de un 10% del padrón estudiantil que apoye la convocatoria y es por eso que desde el inicio de lecciones en marzo nos encontramos recogiendo las firmas, lo cual nos ha permitido realizar un trabajo informativo en la comunidad estudiantil.

El trabajo en cuanto a visitas de sedes y reproducción de materiales ha sido modesto, acorde con nuestras posibilidades económicas en vista de que ninguna Asociación Estudiantil tiene dinero. Sin embargo, estamos seguros que si el directorio de la FEUCR hubiese optado por apoyar esta labor informativa, se hubiese logrado visitar todas las sedes y recintos.

Para desgracia del movimiento estudiantil, el directorio y el grupo Convergencia que dirige la FEUCR lejos de emprender esta labor (la cual es su responsabilidad por haber sido electo por las y los estudiantes para que dirigiesen); se han opuesto y han obstaculizado la convocatoria de la  Asamblea General con discusiones viciadas en el Consejo Superior Estudiantil (CSE).

El pasado viernes 30 de mayo hicimos entrega al Tribunal Electoral Estudiantil Universitario (TEEU) de un grueso de firmas, alrededor de 4 mil, que reflejan que una gran cantidad de estudiantes quiere un Asamblea y así tener la posibilidad que Convergencia ha negado desde hace un año a la comunidad estudiantil al no informar masivamente sobre el ataque a la autonomía.

Estos miles de estudiantes han sido informados por la Juventud Socialista y el Bloque por la Defensa de la Autonomía mediante pasadas por aulas en que explicamos lo sucedido desde hace un año. A su vez hemos insistido en que la Asamblea General es el espacio más democrático y la máxima autoridad de gobierno de la FEUCR que tiene el movimiento estudiantil, según lo establece el mismo Estatuto Orgánico de la FEUCR (Artículo 20) y por ende, es un espacio que aglutina a todas y todos los estudiantes que desean participar de esta discusión que le atañe al conjunto del movimiento estudiantil, en vista que ha sido el conjunto del movimiento estudiantil atacado por el gobierno.

Entonces, estos miles de estudiantes al igual que la JS Y el Bloque comprendemos y defendemos que la Asamblea General sea un espacio abierto y democrático, puesto que en el EOFEUCR queda explícito que los estudiantes tenemos doble membresía para participar de la misma, como estudiantes asociados y estudiantes federados. Y es unificada porque sería una sola Asamblea en cada una de las sedes y recintos.

Esto es así porque algunos estudiantes no contamos con una Asociación Estudiantil acreditada o sencillamente optamos por no estar asociados porque no compartimos la política de esa Asociación. Sin embargo, aunque no seamos asociados, siempre seremos federados y es por eso que podemos representarnos a nosotros mismos en una Asamblea que permita a cada uno ser su propio representante. Esta es la interpretación de la Asamblea General que desde la Juventud Socialista defendemos.

Sin embargo, más importante que eso es que miles de estudiantes han manifestado que desean tener la posibilidad de participar en un espacio que nos permita discutir un plan de lucha para defendernos del ataque del gobierno y de la complicidad de las autoridades universitarias para así percibir nuestro presupuesto sin perder nuestra autonomía.

Convergencia: anti-democrática e inconsecuente

El grupo Convergencia en un año que tenemos sin presupuesto no ha informado masivamente al movimiento estudiantil de este problema político y financiero en que nos metió el gobierno y al cual las autoridades le han hecho juego.

Es más, esta discusión la han mantenido exclusivamente en el CSE, en vez de hacer reuniones por facultades para informar, por poner un ejemplo, pues aunque el CSE votó que se hiciesen Asambleas por Escuela para que los estudiantes votaran cuál propuesta debieran defender sus representantes, en muchas escuelas estas Asambleas no tuvieron asistencia.

En las pasadas elecciones del directorio de la FEUCR, Convergencia mantuvo este problema político del movimiento estudiantil muy callado, su programa político no abarcó una propuesta para defendernos de este ataque. Es más, Convergencia tuvo una propuesta hasta enero cuando en el CSE propuso que privatizáramos al movimiento estudiantil mediante una Asociación madre y cuatro cédulas jurídicas.

Esta era la propuesta de Convergencia para que fuera votada por el CSE y posteriormente se hiciese un Congreso Estudiantil. Actualmente, Convergencia y el directorio de la FEUCR, después de un año, no tienen propuesta para resolver el ataque a la autonomía, se han retractado. Únicamente proponen un Congreso Estudiantil Universitario (CEU) que no permite la participación de todas y todos los estudiantes que quisiesen, lo cual es más anti–democrático ahora que es inminente la realización de la  Asamblea General que sí permite la democratización de esta discusión.

Ante la inminencia de la  Asamblea General obtenemos como respuesta de Convergencia un giro antidemocrático, haciendo una interpretación que impide que la  Asamblea General sea lo más democrática posible, esto solamente lo pueden hacer con el fin de procurar que la Asamblea se fragmente por Asociaciones, pues las juntas directivas de muchas Asociaciones son de Convergencia, y así garantizan en esos espacios tener la mayor incidencia y que se vote lo que ellos quieren, a pesar de sacrificar la mayor democracia del movimiento estudiantil. Además, esta modalidad le permite a Convergencia mantener su funcionamiento clientelar, que consiste en acercarse a las Asociaciones para que voten sus propuestas y ofrecer lo que ocupasen, tal como nos han manifestado varios representantes estudiantiles, sólo los buscan cuando va a haber CSE para que vayan a votar.

Este funcionamiento no es nuevo de Convergencia, se han mantenido oponiéndose a la  Asamblea General por esta razón, argumentando que el CEU es más representativo pero resulta que al CEU no pueden asistir todos los estudiantes que quieren, además, tarda meses en ser preparado y pudiera ser que una vez más el directorio de Convergencia no lo preparase como sucedió hace dos años que fue imposible obtener quórum y terminar los puntos importantes de discusión.

Por si fuera poco Convergencia ahora se encuentra recogiendo firmas para que la  Asamblea General sea por Asociaciones, según ellos: “Esto por cuanto es el espacio que garantiza una mayor participación del estudiantado”. Siempre se opusieron a la Asamblea General y no recogieron una sola firma para su realización ahora recogen firmas para que sea por Asociaciones, o sea para restringir el carácter democrático de la misma.

Esto lo hacen con base en la interpretación mal intencionada que hacen del EOFEUCR, lo cual es indignante porque el mismo Secretario de Finanzas Diego Henríquez hace tres semanas declaró para el Semanario Universidad que “de realizarse la  Asamblea General no tiene por qué ser vinculante para la FEUCR”. La  Asamblea General tiene que ser vinculante, según el artículo 24 del EOFEUCR: “…Sus efectos serán vinculantes para todos los órganos de la FEUCR”.

Por esta razón, desde la Juventud Socialista emplazamos al grupo Convergencia a que desista de ser antidemocrática, que respete la voluntad de miles de estudiantes que desean poder participar de esta discusión y la decisión que se vaya a tomar. Convergencia tiene el deber de acatar la voluntad de las y los estudiantes que los elegimos, preparando la  Asamblea General en vez de obstaculizar su democracia.

También, hacemos un llamado a la comunidad estudiantil para que junto a nosotros preparemos la Asamblea informando sobre las propuestas a todo el movimiento estudiantil. Ahora más que nunca es necesario crear una alternativa de dirección del movimiento estudiantil democrática y luchadora, por eso debemos luchar para que la  Asamblea General sea vinculante, democrática y unificada, solo así esta alternativa toma fuerza y se hace realidad.