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El Grito de Alcorta
La lucha de los colonos contra
la explotación en junio de
1912
Por Oscar Alba
En el mes de junio de este año el presidente de la
Federación AgrariaArgentina, Eduardo Buzzi y el gobernador
de Santa Fe, Hermes Binner, se unieron en un palco para
conmemorar la lucha heroica de los colonos de la provincia de Santa Fe en
1912. Lo hicieron en el marco de la disputa que sostienen el
gobierno de Cristina K y los sectores ruralistas. Sin duda
no se puede comparar aquella lucha de los colonos explotados
por los grandes terratenientes y el gobierno que cuidaba sus
intereses con el actual conflicto en donde productores como
Buzzi y otros se han beneficiado con las transformaciones
estructurales del campo y con fabulosas ganancias por la
exportación, fundamentalmente de la soja y los granos y hoy
se unen a los capitalistas del campo como la Sociedad Rural.
Por otra parte el gobierno peronista de Cristina utiliza una
verborragia demagógica hablando de defender los intereses
de los pobres cuando en realidad las retenciones a la
exportación no van a ir a mejorar salarios ni condiciones
de trabajo, sino que serán para cumplir los compromisos que
tienen con los usureros internacionales como el Club de París,
entre otros. Es por eso que
se hace necesario conocer lo que fue el grito de
Alcorta como parte de la lucha de los sectores explotados en
la historia de nuestro país.
Afines del siglo XIX y principios del 1900 la inmigración
aportó más de tres millones de trabajadores y la provincia
de Santa Fe fue una de las depositarias de esa inmigración.
“ El carácter cosmopolita de Santa Fe surge claramente
del análisis de las cifras publicadas por el censo nacional
de 1895. En aquel año casi 42 % de los habitantes de la
Provincia había nacido en el extranjero y del resto, una
proporción nada desdeñable eran los hijos de los
extranjeros que se habían radicado en Santa Fe, durante los
años anteriores a la publicación de los datos censales”.
(1) Estos, en gran parte, se dedicaron a la agricultura,
engordando los intereses de la oligarquía terrateniente,
propietaria de la tierra, que les impuso leoninos contratos
de arrendamientos. Estos contratos fundamentalmente se
apoyaban en tres condicionamientos: alto costo del
arrendamiento, obligación de comprar insumos y herramientas
a los arrendatarios y venta de la producción a bajos
precios.
Las jornadas de sol a sol de trabajo no llegaban a cubrir
la necesidad de las familias que llegaban de Europa,
sobretodo, acuciadas por el desastre de la guerra. Esta
situación de explotación es la que va a ir creando las
condiciones para la lucha agraria en distintos puntos
provinciales.
En la provincia de Santa Fe, entre 1856 y 1895 se van a
conformar 350 colonias que significaron unas 350.000 has.
para la explotación agrícola provincial. De esta manera la
Provincia se convirtió en el segundo estado de la
Confederación Argentina en riqueza y potencial económico,
siendo el primero la provincia de Buenos Aires. También
Santa Fe pasó a ser primer productor de cereales y esto
trajo aparejado el desarrollo del comercio y el surgimiento
de una industria regional que va a proveer de insumos y
herramientas a la fabulosa explotación de la tierra.
La colonización agrícola tuvo dos etapas: de 1856 a
1870, período en que el estado provincial centralizó y
controló la actividad privada. Y de 1870 a 1895 la
iniciativa quedó en manos de los empresarios que se vieron
compensados con la eliminación de la mayor parte de las
restricciones que tenía la actividad agrícola privada. Es
este período el que va a determinar la creación de la gran
mayoría de las colonias y las condiciones en que se
desarrollarán. Así la oligarquía explotadora, como
dijimos anteriormente, va a lograr grandes ganancias a
expensas de los empobrecidos colonos. La forma en que el
terrateniente hacía su negocio era sencillo. Compraba
tierras que por lo general tenían una extensión de 5.000 y
10.000 hectáreas. Luego subdividía para vender o arrendar
parcelas a los colonos inmigrantes.
“La cantidad de tierra entregada a cada agricultor (sea
en propiedad o arriendo) varió como es lógico, de región
a región. Hacia 1895 puede considerarse que en general, la
unidad agrícola era entre 580 y 150 has. El censo de 1895
señalaba que casi el 52% de los productores agrícolas no
poseía la tierra que trabajaba”. (2)
La lucha agraria
La lucha de los colonos contra la política impositiva del
gobierno provincial comienza a principios de 1890.En
noviembre de 1891 se aprobó una ley en la Legislatura
provincial por la cual se imponía un impuesto de 10
centavos por cada 100 kilos en las transacciones de trigo y
lino dentro de Santa Fe y dicho impuesto se iba a recolectar
una vez al año. Dicha ley provocó un reguero de protestas
que corrió por las regiones cerealeras santafecinas. Se
realizaron mitines de protesta en las colonias San Carlos,
Cañada de Gómez y Tortugas y el Centro Político de
extranjeros se pronunció vehementemente contra el impuesto.
En febrero de 1893 en la colonia Humboldt se produjo un
violento estallido de protesta de los colonos. Esta
movilización provocó el surgimiento de
la Unión Agraria, influenciada por anarquistas y
socialistas que comenzó a nuclear y organizar a los
agricultores que provenían, inclusive, de otras colonias.
La agitación agraria se sostuvo y en junio de 1912 se va
a producir una de las huelgas agrarias más importantes de
la historia de nuestro país en la provincia santafecina. La
misma tuvo su epicentro en la localidad de Alcorta y se
extendió por Buenos Aires, La Pampa y Córdoba y va a ser
conocida como “el grito de Alcorta”. Allí más de
trescientos colonos,
encabezados por Francisco Bulzani realizaron una asamblea en
la Sociedad Italiana de Alcorta con la asistencia de colonos
de Bigand, Bombal, Carrera y Máximo Paz y resolvieron ir a
la huelga en reclamos de una rebaja general del precio de
los arrendamientos, la entrega en las aparcerías del
producto en parvas de troje y contratos con un plazo mínimo
de tres años. La mecha que encendió esta vez la lucha de
los colonos fueron los resultados de la cosecha de 1912. La
cosecha había sido excelente pero los colonos al pagar sus
deudas vieron como se quedaban sin nada mientras que los
terratenientes se embolsaban las mayores ganancias producto
de sus esfuerzos y su trabajo.
La oligarquía reaccionó reprimiendo al movimiento. En
Firmat fueron asesinados Francisco Mena y Eduardo Barros y
en Rosario el abogado Francisco Netri que impulsaba la pelea
agraria. No obstante los reclamos continuaron y al año
siguiente los colonos lograron mejores condiciones de
arrendamientos y trabajo. Logrando también avanzar en la
organización gremial sentando las bases para una Federación
Agraria.
(1) De “Colonos en armas. Las revoluciones radicales en
la provincia de Santa fe en 1893”
(2) Op.cit.
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