Socialismo o Barbarie, periódico Nº 130, 03/07/08
 

 

 

 

 

 

El Grito de Alcorta

La lucha de los colonos contra
la explotación en junio de 1912

Por Oscar Alba

En el mes de junio de este año el presidente de la Federación AgrariaArgentina, Eduardo Buzzi y el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, se unieron en un palco para conmemorar la  lucha heroica de los colonos de la provincia de Santa Fe en 1912. Lo hicieron en el marco de la disputa que sostienen el gobierno de Cristina K y los sectores ruralistas. Sin duda no se puede comparar aquella lucha de los colonos explotados por los grandes terratenientes y el gobierno que cuidaba sus intereses con el actual conflicto en donde productores como Buzzi y otros se han beneficiado con las transformaciones estructurales del campo y con fabulosas ganancias por la exportación, fundamentalmente de la soja y los granos y hoy se unen a los capitalistas del campo como la Sociedad Rural. Por otra parte el gobierno peronista de Cristina utiliza una verborragia demagógica hablando de defender los intereses de los pobres cuando en realidad las retenciones a la exportación no van a ir a mejorar salarios ni condiciones de trabajo, sino que serán para cumplir los compromisos que tienen con los usureros internacionales como el Club de París, entre otros. Es por eso que  se hace necesario conocer lo que fue el grito de Alcorta como parte de la lucha de los sectores explotados en la historia de nuestro país.

Afines del siglo XIX y principios del 1900 la inmigración aportó más de tres millones de trabajadores y la provincia de Santa Fe fue una de las depositarias de esa inmigración. “ El carácter cosmopolita de Santa Fe surge claramente del análisis de las cifras publicadas por el censo nacional de 1895. En aquel año casi 42 % de los habitantes de la Provincia había nacido en el extranjero y del resto, una proporción nada desdeñable eran los hijos de los extranjeros que se habían radicado en Santa Fe, durante los años anteriores a la publicación de los datos censales”. (1) Estos, en gran parte, se dedicaron a la agricultura, engordando los intereses de la oligarquía terrateniente, propietaria de la tierra, que les impuso leoninos contratos de arrendamientos. Estos contratos fundamentalmente se apoyaban en tres condicionamientos: alto costo del arrendamiento, obligación de comprar insumos y herramientas a los arrendatarios y venta de la producción a bajos precios.

Las jornadas de sol a sol de trabajo no llegaban a cubrir la necesidad de las familias que llegaban de Europa, sobretodo, acuciadas por el desastre de la guerra. Esta situación de explotación es la que va a ir creando las condiciones para la lucha agraria en distintos puntos provinciales.

En la provincia de Santa Fe, entre 1856 y 1895 se van a conformar 350 colonias que significaron unas 350.000 has. para la explotación agrícola provincial. De esta manera la Provincia se convirtió en el segundo estado de la Confederación Argentina en riqueza y potencial económico, siendo el primero la provincia de Buenos Aires. También Santa Fe pasó a ser primer productor de cereales y esto trajo aparejado el desarrollo del comercio y el surgimiento de una industria regional que va a proveer de insumos y herramientas a la fabulosa explotación de la tierra.

La colonización agrícola tuvo dos etapas: de 1856 a 1870, período en que el estado provincial centralizó y controló la actividad privada. Y de 1870 a 1895 la iniciativa quedó en manos de los empresarios que se vieron compensados con la eliminación de la mayor parte de las restricciones que tenía la actividad agrícola privada. Es este período el que va a determinar la creación de la gran mayoría de las colonias y las condiciones en que se desarrollarán. Así la oligarquía explotadora, como dijimos anteriormente, va a lograr grandes ganancias a expensas de los empobrecidos colonos. La forma en que el terrateniente hacía su negocio era sencillo. Compraba tierras que por lo general tenían una extensión de 5.000 y 10.000 hectáreas. Luego subdividía para vender o arrendar parcelas a los colonos inmigrantes.

“La cantidad de tierra entregada a cada agricultor (sea en propiedad o arriendo) varió como es lógico, de región a región. Hacia 1895 puede considerarse que en general, la unidad agrícola era entre 580 y 150 has. El censo de 1895 señalaba que casi el 52% de los productores agrícolas no poseía la tierra que trabajaba”. (2)

La lucha agraria

La lucha de los colonos contra la política impositiva del gobierno provincial comienza a principios de 1890.En noviembre de 1891 se aprobó una ley en la Legislatura provincial por la cual se imponía un impuesto de 10 centavos por cada 100 kilos en las transacciones de trigo y lino dentro de Santa Fe y dicho impuesto se iba a recolectar una vez al año. Dicha ley provocó un reguero de protestas que corrió por las regiones cerealeras santafecinas. Se realizaron mitines de protesta en las colonias San Carlos, Cañada de Gómez y Tortugas y el Centro Político de extranjeros se pronunció vehementemente contra el impuesto.

En febrero de 1893 en la colonia Humboldt se produjo un violento estallido de protesta de los colonos. Esta movilización provocó el surgimiento de  la Unión Agraria, influenciada por anarquistas y socialistas que comenzó a nuclear y organizar a los agricultores que provenían, inclusive, de otras colonias.

La agitación agraria se sostuvo y en junio de 1912 se va a producir una de las huelgas agrarias más importantes de la historia de nuestro país en la provincia santafecina. La misma tuvo su epicentro en la localidad de Alcorta y se extendió por Buenos Aires, La Pampa y Córdoba y va a ser conocida como “el grito de Alcorta”. Allí más de trescientos  colonos, encabezados por Francisco Bulzani realizaron una asamblea en la Sociedad Italiana de Alcorta con la asistencia de colonos de Bigand, Bombal, Carrera y Máximo Paz y resolvieron ir a la huelga en reclamos de una rebaja general del precio de los arrendamientos, la entrega en las aparcerías del producto en parvas de troje y contratos con un plazo mínimo de tres años. La mecha que encendió esta vez la lucha de los colonos fueron los resultados de la cosecha de 1912. La cosecha había sido excelente pero los colonos al pagar sus deudas vieron como se quedaban sin nada mientras que los terratenientes se embolsaban las mayores ganancias producto de sus esfuerzos y su trabajo.

La oligarquía reaccionó reprimiendo al movimiento. En Firmat fueron asesinados Francisco Mena y Eduardo Barros y en Rosario el abogado Francisco Netri que impulsaba la pelea agraria. No obstante los reclamos continuaron y al año siguiente los colonos lograron mejores condiciones de arrendamientos y trabajo. Logrando también avanzar en la organización gremial sentando las bases para una Federación Agraria.


(1) De “Colonos en armas. Las revoluciones radicales en la provincia de Santa fe en 1893”

(2) Op.cit.