Socialismo o Barbarie, periódico Nº 130, 03/07/08
 

 

 

 

 

 

ATSA: habla Germán, despedido de Disprofarma

Reincorporación ya y efectivización de
los “eventuales”

Una de las situaciones más perversas en el mundo laboral es el trabajo eventual. Estar por agencia  o contratado no te da ninguna estabilidad laboral, te hace rehén de la empresa, te “vivís cuidando” para no ser despedido o con “la promesa del paraíso” de ser efectivizado. Un grupo de jóvenes del gremio de la Sanidad viene dando pelea contra esta situación. Estuvimos con Germán, un importante activista que acaba de ser despedido por organizarse y reclamar la efectivización en una empresa de “la burguesía nacional” tan cara a los K y que “redistribuye” esclavitud laboral y despidos.

SoB: ¿Contános un poco que es Disprofarma y de quién es?

Germán: Disprofarma es la distribuidora de medicamentos más grande del país, los dueños son dos importantes grupos económicos, por un lado está  la familia Bagó, que a su vez son dueños del laboratorio Bagó, Montpellier, Seguros La Victoria, etc.; el otro grupo económico mayoritario es la familia Cielequi que tiene conexiones con el gobierno, son dueños parciales del Standard Bank, del laboratorio Fénix, Elea, son dueños de Parke Davis y tienen intereses en Aguas Argentinas.

Disprofarma empezó en la época de la dictadura y tomó siempre personal eventual para realizar tareas de un trabajador de planta permanente. Hay cuestiones que nos perjudican mucho: se gana menos siendo eventual, no te garantizan los elementos de seguridad, te discriminan porque no te dan descuentos en medicamentos o medicamentos que se obsequian todos los meses para el personal, no nos dejan cobrar en el banco interno de la empresa, toda una serie de cuestiones que te hacen sentir discriminado y distinto al resto de los trabajadores. Pero lo peor es que todos los días te levantás sin saber si tenés el trabajo, eso a los compañeros les destruye la cabeza, hay que estar aguantando el mango para ver si se llega al mes siguiente.

SoB: ¿Cómo empezaron a organizarse y a luchar?

Germán: En febrero hablamos con la comisión interna de Sanidad que es el gremio al que pertenecemos, los gremios son Sanidad y Camioneros, planteándole puntualmente que no se nos estaba pagando un dinero de paritarias, los delegados tenían la postura de que al ser eventuales no teníamos derecho a eso. Con la presión de los compañeros, llegamos a empujar a las comisiones internas a que nos reconozcan como representados de ellos, de ahí seguimos avanzando, nos empezamos a organizar con asambleas semanales, y empezamos a dar la pelea para que nos efectivicen.

En ese marco se dio una medida de fuerza de los trabajadores efectivos de los dos gremios, pidiendo un aumento de $ 400 en el premio que no se tocaba hacía quince años. Vimos la posibilidad de elevar nuestros reclamos teniendo en cuenta que todos los laburantes tomaban una medida y nos sumamos por nuestra efectivización. De esa manera le dimos al resto de los trabajadores una gran mano, porque en la planta de la calle Cevallos en Constitución, la manejamos nosotros, el 70 ú 80 % somos eventuales. Nos sumamos a esa medida, ocho días de asamblea escalonada, llegamos los últimos tres o cuatro días a hacer asamblea permanente, se paró la planta, intervino el Ministerio de Trabajo y ahí conseguimos que los delegados planteen nuestra situación y la denuncia se llevó al Ministerio de Trabajo.

El Ministerio otorgó algunos de los reclamos de los trabajadores efectivos pero nuestro tema, el tema de los eventuales quedó ahí colgado y se terminó por cajonear.

La situación ahí se tensó bastante porque algunos trabajadores se empezaron a enfrentar entre sí, pero nosotros vimos que los reales enemigos eran la empresa y los traidores de la burocracia sindical de ATSA y Camioneros, y no el resto de los laburantes. En ese momento hicimos un petitorio planteando las reivindicaciones puntuales y juntamos más de 300 firmas, pedimos que se presente en el Ministerio de Trabajo y en la empresa y la burocracia no lo presentó en ninguno de los dos lugares. Ellos también trabajan para dividir y discriminarte.

SoB: ¿Como siguió la pelea?

Germán: Después de un mes de esa medida, estaba todo bastante tenso, nosotros hasta no obtener una respuesta continuamos con un quite de colaboración y trabajo a reglamento, eso repercutió bastante en la empresa, y ésta se tiró a despedir gente. Doce o trece compañeros que entraron durante la medida y había como tres o cuatro más que estaban de licencia por ART, también automáticamente fueron despedidos.

Hicimos una medida de fuerza el día que los despidieron, los hicimos entrar. Nos juntamos todos en la esquina de la empresa y entramos todos a los empujones, la seguridad no los pudo sacar y ahí logramos que el personal efectivo de los dos gremios y los eventuales paremos desde las 6 de la mañana hasta el medio día. Los delegados de la burocracia querían levantar la medida. Nosotros la mantuvimos y la empresa no tuvo otra que acceder al reclamo y reincorporar a los compañeros, hoy siguen trabajando.

Después siguió la organización de los compañeros, sin medidas puntuales, seguimos reforzando con los compañeros que tenían dudas y llegamos a presionar a los delegados de tal forma que presentaron una nueva denuncia en el Ministerio de Trabajo planteando de nuevo nuestros temas. Ahora tenemos una audiencia el lunes 30 de este mes, que no ponemos expectativas en la decisión del Ministerio, que ya nos dejó colgados una vez, no vemos en eso una salida de fondo, pero al menos llegamos a llevar la situación hasta ahí.

SoB: ¿Cuándo te despiden a vos?

Germán: El lunes 23 cuando llegamos había un despliegue excesivo de seguridad privada y había policía de civil, uniformada, estaban todos los gerentes, a mí no me dejaron entrar, me trataron como un delincuente, no me dejaron ni ir a buscar mis cosas, ni a despedirme de los compañeros. Ese mismo día mis compañeros no arrancan con el trabajo se declaran en asamblea permanente pidiendo mi reincorporación, esto llega a la planta más grande de la empresa que está en Villa Soldati y los compañeros de allá estaban por parar pero la burocracia dilata la votación un día más y el día martes el gremio retira el apoyo, muchos trabajadores sintieron miedo y perdimos la votación en Soldati y para no quedar aislados en Ceballos se levantó la medida.

Vamos a dar la pelea hasta las últimas consecuencias, contra una empresa que se cree omnipotente y plantea que nos va a despedir a todos, tenemos a nuestro favor que en estos meses de lucha hemos ganado un respeto tanto de los efectivos, como de los eventuales, que nos ven con buenos ojos.