Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 114, 15/11/07
 

 

 

 

 

 

El conflicto de los trabajadores del casino: hablan los protagonistas

“Luchamos por la reducción de la jornada laboral”

La lucha del Casino es aleccionadora para el conjunto de los trabajadores por varias razones. Primero, porque cuestiona el trasfondo del “crecimiento récord” y de las ganancias patronales: el nivel de explotación laboral, que impacta de manera directa sobre la salud de los trabajadores. Los compañeros denuncian condiciones insoportables, en especial para las compañeras, y por eso reclaman insalubridad y jornada reducida.

Segundo, porque en esta lucha se mostró cómo la patronal, la burocracia sindical y las instituciones como la “justicia”, funcionan de manera sincronizada contra los trabajadores, cada cual a su manera.

Y finalmente, que a pesar de los obstáculos la fuerza de la lucha y la solidaridad pueden frenar a una patronal esclavista y a las patotas de la burocracia.

Gastón, delegado del Casino, y Hernán, activista, son trabajadores que dieron a SoB la versión de los hechos que los medios no cuentan ni quieren contar.

SoB: ¿Cómo se produjeron los hechos de la jornada del viernes 9?

Gastón: Estábamos haciendo una asamblea por el tema de salud, estábamos reclamando la reducción de la jornada laboral a 6 horas, estábamos comunicándoles a los compañeros lo conversado con la empresa, cuando irrumpen unos treinta matones del SOMU que empiezan a amedrentar. Estuvieron toda la noche amedrentando a sus propios afiliados, esta gente que es ajena a la empresa. Esto hay que recalcarlo, empiezan a amedrentarnos, a empujarnos, y terminó todo siendo una batalla campal, por culpa de esta gente que irrumpió violentamente, lo que suscitó un replanteamiento nuestro durante toda la jornada sobre la seguridad nuestra. Lo que se vio en todos los medios fue ni más ni menos lo que produce esta metodología de épocas oscuras de la Argentina de la burocracia sindical típicas de la época de los noventa, del menemismo.

Nosotros estamos opuestos a esto, nuestra metodología es la de asambleas democráticas donde los compañeros libremente pueden expresar sus mociones e inquietudes, esta gente no tiene nada que ver con nosotros, lo que sí podemos dejar en claro que esto es la segunda vez que pasa y que la empresa libera una zona para que nos ataquen. No solamente eso, la Prefectura fue consecuente con la misma medida, porque nos vino a reprimir adentro del hall, por eso los medios reflejaron ayer a compañeros defendiéndose con una manguera hidrante. La realidad hoy marca que nosotros lo único que estamos pidiendo en este momento es la reducción de jornada. El conflicto lo provocan ellos por una cuestión de ataque, de agresión hacia los trabajadores, tanto de ALEARA (juegos de azar) como del SOMU (marítimos). Había compañeros del SOMU que comparten a diario el trabajo con nosotros, y esto marca la diferencia, los afiliados del SOMU están de nuestro lado, porque ellos entienden que la salud no es un juego, así que lo único que estamos pidiendo a la empresa que primero abra sus puertas, porque está cerrada, esta mañana nos enteramos por algunos medios que hay una clausura, tienen que garantizar la seguridad para que nosotros podamos volver a trabajar, que es lo único que nosotros queremos, pero que se vayan los matones ajenos a la empresa.

SoB: ¿Cuál era la situación al día siguiente de la represión?

G: Después de los hechos de violencia contra los trabajadores del Casino, de esta patota que ingresó impunemente, en una asamblea decidimos retirarnos porque no hay medidas de seguridad que la empresa pudiera garantizar para los trabajadores, ya que es la segunda vez que ocurren estos hechos, que una patota ajena a la empresa agreda a trabajadores. Ahora estamos en el Bauen tratando de ver cómo orientamos políticamente y estratégicamente el conflicto, cuáles son los pasos a seguir en función de que la empresa tome alguna decisión. Hasta ahora el gobierno no se pronunció; en los medios escuchamos el pronunciamiento de la jueza Servini de Cubría, que clausuró el Casino, ya que lo que veníamos denunciando nosotros. Eso fue objeto de cuestionamiento por la parte jurídica y resolvió cerrar porque no había medidas de seguridad, y por otro lado no garantizaban el acceso y la entrada para los trabajadores. Ayer 9, y esto lo quiero recalcar, estuvimos cautivos: por línea de la Prefectura no se dejaba entrar ni salir a nadie, ni los medios de comunicación pudieron entrar, ni los trabajadores del turno tarde pudieron tomar sus puestos de trabajo, más allá del conflicto en sí. Hoy estamos aquí en el Bauen tratando de reorientar esto, darle tranquilidad a los compañeros, que estuvieron muy exaltados, porque sufrimos ataques por parte de la Prefectura, de los matones del SOMU, recordamos que hubo heridos. Nosotros lo que entendemos es que estábamos reclamando únicamente por la salud de los trabajadores, y después de los hechos querer retomar los puestos de trabajo. Estos tipos son matones, se tienen que ir de la empresa, se quedaron seguramente toda la noche allá porque no hubo desalojo, así que estos tipos están apañados por la empresa, después de estos hechos subieron impunemente al barco y se quedaron toda la tarde ahí cómodos, mientras nosotros pasamos frío bajo la lluvia. Estos tipos responden a las viejas prácticas sindicales, a épocas muy oscuras de la Argentina, esa es la metodología de estos tipos.

SoB: ¿Cuáles son las condiciones de trabajo?

G: Lo primero que cabe recalcar que el Casino tiene ocho años de antigüedad, o sea ocho años de explotación abusiva sobre la salud de los trabajadores, nosotros después de ocho años recapacitamos para hacer una encuesta a más de 1.500 compañeros, donde entraron trabajadores de diferentes sectores, incluso de SOMU y Gastronómicos, que dejaron sentado que su salud se estaba precarizando. El resultado de esa encuesta fue, para dar algunos datos, que cada seis trabajadoras embarazadas una pierde su embarazo, el 79% de los trabajadores tienen problemas respiratorios, el 84% de los trabajadores tienen problemas de cuello y nuca, el 81% problemas de rodillas y espalda. Podría seguir enumerando un montón de patologías, hay un nivel de insalubridad ahí dentro que no se puede creer. Así que estamos metiendo al gobierno desde este punto, porque entendemos que el Ministerio de Salud no hace nada, la ART tampoco hizo nada con respecto a las mediciones, y en ese sentido nosotros marchamos al INDEC a solidarizarnos, porque a nosotros también nos están trucando cosas, índices con respecto a las mediciones de salud por parte del gobierno.

Lo que necesitamos en estos momentos es que la empresa no mande patotas para dejar atrás el reclamo, porque ellos entienden y saben bien que este reclamo es legítimo, está muy bien encarado, hicimos tres marchas a las que vino mucha gente, muchas organizaciones vinieron a apoyar y nosotros vamos a seguir reclamando, vamos a hacernos escuchar, y si tenemos que salir vamos a seguir saliendo a defender puestos de trabajo. Lo único que queremos en este momento es seguir reclamando la reducción de la jornada, volver a nuestros puestos de trabajo y que se vaya la patota, nada más.

SoB: Los medios lo han presentado como una disputa intersindical...

G: Sí, esto hay que aclararlo. Esto no es una disputa intersindical, acá no es que estamos peleando por un reencuadramiento, como dijo el “Caballo” Suárez (es el secretario general del SOMU, que tiene un prontuario que la verdad da miedo, homicidios, narcotráfico...). Lo que nosotros entendemos es que estos tipos quieren venir por la gente porque para ellos es un negocio, cuando nosotros lo que estamos reclamando es la salud de los trabajadores. Entonces la solidaridad ayer se vio reflejada en la gran convocatoria que hubo en la puerta, casi 3.000 personas, y eso es producto de que la gente empieza a entender que no es ni más ni menos que un hecho social y humano pero totalmente legítimo. Después de ocho años de explotación no podemos andar perdiendo embarazos de madres trabajadoras, no podemos seguir teniendo compañeros con problemas respiratorios, no podemos seguir teniendo compañeros con semejantes ritmos de trabajo y que la empresa no haga nada. Necesitamos una inversión de la empresa, necesitamos que la empresa empiece a ver esto, necesitamos que la empresa sea consecuente, se saque la careta y saque la patota de ahí.

SoB: Vos dijiste que tuvieron el apoyo de mucha gente. ¿Cómo ven el apoyo del Francés, del Garrahan, de subtes, de toda la vanguardia que de alguna manera está saliendo a enfrentar a la burocracia sindical y al gobierno?

G: A partir de los reclamos de los cuarenta días, que fue por el lock out patronal, nosotros veíamos que cada día más gente se iba solidarizando con nosotros. En ese conflicto creo que la gente entendió que uno de los factores más importantes, por no decir el más importante, es el hecho de la unidad y solidaridad de otros sectores, así que para nosotros es una cuestión que se va haciendo carne en la gente, el tema de la solidaridad, la coordinación, es un factor importantísimo para los trabajadores, porque saben que ahí hay un gran factor de fuerza y eso es importante para cualquier lucha, más sabiendo que peleás contra el gobierno, contra un capitalismo muy fuerte, y donde sabés que hay un plan estratégico del gobierno por día a día ir ganando más espacio y dejar más descabezados a los trabajadores.

Hernán: Los trabajadores del Casino lo que terminaron de entender es la cuestión de clase, que si no surge de los mismos trabajadores no surge en ningún lado, entienden que el respaldo no está en las burocracias sindicales, no está en ninguna organización que no sea la solidaridad de clase. Por eso el otro día marchamos unos doscientos compañeros al INDEC cuando ellos sufrieron los despidos, y es por eso que la gente del INDEC vino ayer al Casino después de la represión.

SoB: Ustedes recién hablaban de un plan por parte del gobierno, ¿cómo ven el tema del Pacto Social que está impulsando el gobierno junto a la burocracia sindical?

G: El Casino creo que es uno de los primeros pasos que dio el gobierno para empezar este plan estratégico que es el Pacto Social.

H: Creemos que empezó con el INDEC, sigue por el Casino, que están asumiendo el costo político de reprimir, echar a los que tengan que echar, para que cuando entre el gobierno que viene esté todo un poco más planchado, una situación social que esté más planchada, y ser ejemplo en los frentes más combativos para que los que vienen más atrás no les den dolores de cabeza, para que cuando asuma Cristina esté un poco más tranquila. Creemos que esto es la continuación del conflicto que tuvimos a mitad de año, tuvieron que levantar el conflicto porque venían las elecciones, y ahora con las elecciones ganadas viene la contraofensiva. Nosotros tenemos dos posturas para tomar, que es lo que vamos a discutir en asamblea. O vamos por todo y nos plantamos ante el endurecimiento y vamos por todos los reclamos o jugamos al gato y el ratón, intentamos volver a trabajar y empezar a negociar de a poco adentro, pero eso lo va a decidir la gente en la asamblea que estamos teniendo ahora.

SoB: ¿Cuál es la orientación que impulsan ustedes?

H: Mi postura personal es que si nos siguen pegando y nosotros seguimos trabajando, lo único que estamos haciendo es darles carta blanca para que esto no termine más, yo creo que es el momento de pasar a la ofensiva y dejar en claro que la clase obrera va a hacia delante y nosotros vamos adelante, y que si a ellos les sirve pagar los costos durante una semana y tener el barco cerrado para aplacar este movimiento, nosotros podemos bancar tranquilamente un mes. Jugarnos el todo por el todo y ver si finalmente podemos conseguir la reducción de jornada.