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El
conflicto de los trabajadores del casino: hablan los
protagonistas
“Luchamos por la reducción de la jornada laboral”
La lucha del Casino es aleccionadora para el conjunto
de los trabajadores por varias razones. Primero, porque
cuestiona el trasfondo del “crecimiento récord” y de
las ganancias patronales: el nivel de explotación laboral,
que impacta de manera directa sobre la salud de los
trabajadores. Los compañeros denuncian condiciones
insoportables, en especial para las compañeras, y por eso
reclaman insalubridad y jornada reducida.
Segundo, porque en esta lucha se mostró cómo la
patronal, la burocracia sindical y las instituciones como la
“justicia”, funcionan de manera sincronizada contra los
trabajadores, cada cual a su manera.
Y finalmente, que a pesar de los obstáculos la fuerza
de la lucha y la solidaridad pueden frenar a una patronal
esclavista y a las patotas de la burocracia.
Gastón, delegado del Casino, y Hernán, activista, son
trabajadores que dieron a SoB la versión de los hechos que
los medios no cuentan ni quieren contar.
SoB:
¿Cómo se produjeron los hechos de la jornada del viernes
9?
Gastón:
Estábamos haciendo una asamblea por el tema de salud, estábamos
reclamando la reducción de la jornada laboral a 6 horas,
estábamos comunicándoles a los compañeros lo conversado
con la empresa, cuando irrumpen unos treinta matones del
SOMU que empiezan a amedrentar. Estuvieron toda la noche
amedrentando a sus propios afiliados, esta gente que es
ajena a la empresa. Esto hay que recalcarlo, empiezan a
amedrentarnos, a empujarnos, y terminó todo siendo una
batalla campal, por culpa de esta gente que irrumpió
violentamente, lo que suscitó un replanteamiento nuestro
durante toda la jornada sobre la seguridad nuestra. Lo que
se vio en todos los medios fue ni más ni menos lo que
produce esta metodología de épocas oscuras de la Argentina
de la burocracia sindical típicas de la época de los
noventa, del menemismo.
Nosotros
estamos opuestos a esto, nuestra metodología es la de
asambleas democráticas donde los compañeros libremente
pueden expresar sus mociones e inquietudes, esta gente no
tiene nada que ver con nosotros, lo que sí podemos dejar en
claro que esto es la segunda vez que pasa y que la empresa
libera una zona para que nos ataquen. No solamente eso, la
Prefectura fue consecuente con la misma medida, porque nos
vino a reprimir adentro del hall, por eso los medios
reflejaron ayer a compañeros defendiéndose con una
manguera hidrante. La realidad hoy marca que nosotros lo único
que estamos pidiendo en este momento es la reducción de
jornada. El conflicto lo provocan ellos por una cuestión de
ataque, de agresión hacia los trabajadores, tanto de ALEARA
(juegos de azar) como del SOMU (marítimos). Había compañeros
del SOMU que comparten a diario el trabajo con nosotros, y
esto marca la diferencia, los afiliados del SOMU están de
nuestro lado, porque ellos entienden que la salud no es un
juego, así que lo único que estamos pidiendo a la empresa
que primero abra sus puertas, porque está cerrada, esta mañana
nos enteramos por algunos medios que hay una clausura,
tienen que garantizar la seguridad para que nosotros podamos
volver a trabajar, que es lo único que nosotros queremos,
pero que se vayan los matones ajenos a la empresa.
SoB:
¿Cuál era la situación al día siguiente de la represión?
G:
Después de los hechos de violencia contra los trabajadores
del Casino, de esta patota que ingresó impunemente, en una
asamblea decidimos retirarnos porque no hay medidas de
seguridad que la empresa pudiera garantizar para los
trabajadores, ya que es la segunda vez que ocurren estos
hechos, que una patota ajena a la empresa agreda a
trabajadores. Ahora estamos en el Bauen tratando de ver cómo
orientamos políticamente y estratégicamente el conflicto,
cuáles son los pasos a seguir en función de que la empresa
tome alguna decisión. Hasta ahora el gobierno no se
pronunció; en los medios escuchamos el pronunciamiento de
la jueza Servini de Cubría, que clausuró el Casino, ya que
lo que veníamos denunciando nosotros. Eso fue objeto de
cuestionamiento por la parte jurídica y resolvió cerrar
porque no había medidas de seguridad, y por otro lado no
garantizaban el acceso y la entrada para los trabajadores.
Ayer 9, y esto lo quiero recalcar, estuvimos cautivos: por línea
de la Prefectura no se dejaba entrar ni salir a nadie, ni
los medios de comunicación pudieron entrar, ni los
trabajadores del turno tarde pudieron tomar sus puestos de
trabajo, más allá del conflicto en sí. Hoy estamos aquí
en el Bauen tratando de reorientar esto, darle tranquilidad
a los compañeros, que estuvieron muy exaltados, porque
sufrimos ataques por parte de la Prefectura, de los matones
del SOMU, recordamos que hubo heridos. Nosotros lo que
entendemos es que estábamos reclamando únicamente por la
salud de los trabajadores, y después de los hechos querer
retomar los puestos de trabajo. Estos tipos son matones, se
tienen que ir de la empresa, se quedaron seguramente toda la
noche allá porque no hubo desalojo, así que estos tipos
están apañados por la empresa, después de estos hechos
subieron impunemente al barco y se quedaron toda la tarde ahí
cómodos, mientras nosotros pasamos frío bajo la lluvia.
Estos tipos responden a las viejas prácticas sindicales, a
épocas muy oscuras de la Argentina, esa es la metodología
de estos tipos.
SoB:
¿Cuáles son las condiciones de trabajo?
G:
Lo primero que cabe recalcar que el Casino tiene ocho años
de antigüedad, o sea ocho años de explotación abusiva
sobre la salud de los trabajadores, nosotros después de
ocho años recapacitamos para hacer una encuesta a más de
1.500 compañeros, donde entraron trabajadores de diferentes
sectores, incluso de SOMU y Gastronómicos, que dejaron
sentado que su salud se estaba precarizando. El resultado de
esa encuesta fue, para dar algunos datos, que cada seis
trabajadoras embarazadas una pierde su embarazo, el 79% de
los trabajadores tienen problemas respiratorios, el 84% de
los trabajadores tienen problemas de cuello y nuca, el 81%
problemas de rodillas y espalda. Podría seguir enumerando
un montón de patologías, hay un nivel de insalubridad ahí
dentro que no se puede creer. Así que estamos metiendo al
gobierno desde este punto, porque entendemos que el
Ministerio de Salud no hace nada, la ART tampoco hizo nada
con respecto a las mediciones, y en ese sentido nosotros
marchamos al INDEC a solidarizarnos, porque a nosotros también
nos están trucando cosas, índices con respecto a las
mediciones de salud por parte del gobierno.
Lo
que necesitamos en estos momentos es que la empresa no mande
patotas para dejar atrás el reclamo, porque ellos entienden
y saben bien que este reclamo es legítimo, está muy bien
encarado, hicimos tres marchas a las que vino mucha gente,
muchas organizaciones vinieron a apoyar y nosotros vamos a
seguir reclamando, vamos a hacernos escuchar, y si tenemos
que salir vamos a seguir saliendo a defender puestos de
trabajo. Lo único que queremos en este momento es seguir
reclamando la reducción de la jornada, volver a nuestros
puestos de trabajo y que se vaya la patota, nada más.
SoB:
Los medios lo han presentado como una disputa
intersindical...
G:
Sí, esto hay que aclararlo. Esto no es una disputa
intersindical, acá no es que estamos peleando por un
reencuadramiento, como dijo el “Caballo” Suárez (es el
secretario general del SOMU, que tiene un prontuario que la
verdad da miedo, homicidios, narcotráfico...). Lo que
nosotros entendemos es que estos tipos quieren venir por la
gente porque para ellos es un negocio, cuando nosotros lo
que estamos reclamando es la salud de los trabajadores.
Entonces la solidaridad ayer se vio reflejada en la gran
convocatoria que hubo en la puerta, casi 3.000 personas, y
eso es producto de que la gente empieza a entender que no es
ni más ni menos que un hecho social y humano pero
totalmente legítimo. Después de ocho años de explotación
no podemos andar perdiendo embarazos de madres trabajadoras,
no podemos seguir teniendo compañeros con problemas
respiratorios, no podemos seguir teniendo compañeros con
semejantes ritmos de trabajo y que la empresa no haga nada.
Necesitamos una inversión de la empresa, necesitamos que la
empresa empiece a ver esto, necesitamos que la empresa sea
consecuente, se saque la careta y saque la patota de ahí.
SoB:
Vos dijiste que tuvieron el apoyo de mucha gente. ¿Cómo
ven el apoyo del Francés, del Garrahan, de subtes, de toda
la vanguardia que de alguna manera está saliendo a
enfrentar a la burocracia sindical y al gobierno?
G:
A partir de los reclamos de los cuarenta días, que fue por
el lock out patronal, nosotros veíamos que cada día más
gente se iba solidarizando con nosotros. En ese conflicto
creo que la gente entendió que uno de los factores más
importantes, por no decir el más importante, es el hecho de
la unidad y solidaridad de otros sectores, así que para
nosotros es una cuestión que se va haciendo carne en la
gente, el tema de la solidaridad, la coordinación, es un
factor importantísimo para los trabajadores, porque saben
que ahí hay un gran factor de fuerza y eso es importante
para cualquier lucha, más sabiendo que peleás contra el
gobierno, contra un capitalismo muy fuerte, y donde sabés
que hay un plan estratégico del gobierno por día a día ir
ganando más espacio y dejar más descabezados a los
trabajadores.
Hernán:
Los trabajadores del Casino lo que terminaron de entender es
la cuestión de clase, que si no surge de los mismos
trabajadores no surge en ningún lado, entienden que el
respaldo no está en las burocracias sindicales, no está en
ninguna organización que no sea la solidaridad de clase.
Por eso el otro día marchamos unos doscientos compañeros
al INDEC cuando ellos sufrieron los despidos, y es por eso
que la gente del INDEC vino ayer al Casino después de la
represión.
SoB:
Ustedes recién hablaban de un plan por parte del gobierno,
¿cómo ven el tema del Pacto Social que está impulsando el
gobierno junto a la burocracia sindical?
G:
El Casino creo que es uno de los primeros pasos que dio el
gobierno para empezar este plan estratégico que es el Pacto
Social.
H:
Creemos que empezó con el INDEC, sigue por el Casino, que
están asumiendo el costo político de reprimir, echar a los
que tengan que echar, para que cuando entre el gobierno que
viene esté todo un poco más planchado, una situación
social que esté más planchada, y ser ejemplo en los
frentes más combativos para que los que vienen más atrás
no les den dolores de cabeza, para que cuando asuma Cristina
esté un poco más tranquila. Creemos que esto es la
continuación del conflicto que tuvimos a mitad de año,
tuvieron que levantar el conflicto porque venían las
elecciones, y ahora con las elecciones ganadas viene la
contraofensiva. Nosotros tenemos dos posturas para tomar,
que es lo que vamos a discutir en asamblea. O vamos por todo
y nos plantamos ante el endurecimiento y vamos por todos los
reclamos o jugamos al gato y el ratón, intentamos volver a
trabajar y empezar a negociar de a poco adentro, pero
eso lo va a decidir la gente en la asamblea que estamos
teniendo ahora.
SoB:
¿Cuál es la orientación que impulsan ustedes?
H:
Mi postura personal es que si nos siguen pegando y nosotros
seguimos trabajando, lo único que estamos haciendo es
darles carta blanca para que esto no termine más, yo creo
que es el momento de pasar a la ofensiva y dejar en claro
que la clase obrera va a hacia delante y nosotros vamos
adelante, y que si a ellos les sirve pagar los costos
durante una semana y tener el barco cerrado para aplacar
este movimiento, nosotros podemos bancar tranquilamente un
mes. Jugarnos el todo por el todo y ver si finalmente
podemos conseguir la reducción de jornada.
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