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Elecciones estudiantiles en La Plata
¡Ya Basta! de unidad con dekanos
de la LES
El 7, 8 y 9 de noviembre próximo se realizarán las
elecciones estudiantiles en la Universidad de La Plata,
luego de un primer cuatrimestre de lucha por democratización
contra las elecciones de dekanos y rector.
La política de la conducción de la FULP –CEPA (PCR) y
COPA (Frente Popular Darío Santillán)–
llevó a que el segundo cuatrimestre se diera en el
marco de la “normalización” de las instituciones, a las
que jaqueamos en los primeros meses del año. La política
de transa con los dekanos “progres” dejó sin
perspectiva a la lucha.
Por eso, para estas elecciones, desde el
¡Ya Basta! planteamos la necesidad de construir
alternativas que enfrenten a todos
los dekanos, la única manera consecuente de enfrentar la
política educativa kirchnerista.
Bellas Artes
En ese marco, en Bellas Artes dimos un gran paso al
construir un frente con Contraimagen (PTS), Lucharte (PO) e
independientes que participaron de procesos de lucha en las
carreras de Música, Plástica y Cine contra la aplicación
de la LES del dekano kirchnerista Belinche. El frente tiene
muchas chances de ganarle el centro a UNIDAD (CEPA, MST y
peronistas) que son un apéndice de la gestión.
El frente se empezó a concretar en una reunión llamada
por el ¡Ya Basta! junto a diez independientes que se
foguearon durante este año enfrentando al dekano. Esta
reunión se hizo a un día y medio del cierre de listas,
cuando el PO y el PTS preferían discutir en un ámbito
cerrado entre las agrupaciones. Tras esta primera reunión,
llamamos a un nuevo plenario al día siguiente en el que éramos
más de 60. Allí nuevamente, el PO y el PTS defendieron su
concepción de frente de partidos con afirmaciones del tipo
“nosotros no empezamos a luchar este cuatrimestre, sino
hace mucho tiempo” y “muchos independientes que hoy están
acá, mañana pueden estar con la CEPA”. La oportunidad
histórica de sacarle el centro a la gestión, con la
participación de la vanguardia estudiantil que luchó,
increíblemente, los pone a la defensiva. Para nosotros, el
frente y el nuevo centro que aspiramos conquistar debe ser
abierto, con un programa claro y con debate y politización
para fortalecernos y echar raíces en toda la facultad.
Vamos a trabajar codo a codo con todos para ganar y para
eso, a partir de la tajante definición de enfrentar la
aplicación de la LES de Belinche y contra el pacto social
del gobierno, vamos a seguir llamando a estudiantes a
sumarse.
Humanidades
Tesis XI (PTS) decidió romper el frente que en dos
oportunidades construimos con ellos. Nos planteó un acuerdo
con dos cargos para el PTS y uno para el MAS, sucesivamente.
Su argumento es que el balance del año se hace a partir de
la participación en las comisiones de carrera, desde donde
dicen, se está organizando el movimiento estudiantil.
En realidad, el balance empieza por la lucha por
democratización, que lejos de haber sido “por carreras”
fue de todo el movimiento estudiantil de la universidad en
general y de la facultad en particular.
Y en ese punto, los compañeros no fueron a fondo: en la
asamblea que se definía cómo enfrentar la elección de la
dekana, quisieron unificar la moción de permitir que se la
vote a la decana hecha por
la CEPA y la COPA con la moción de impedir la elección
hecha desde el ¡Ya
Basta! y la UJS.
En la misma sintonía, cuando estábamos tomando el
rectorado ante la decisión de las autoridades de la
universidad de hacer la asamblea universitaria a 300 kilómetros,
estaban haciendo una charla en la facultad (repetimos: con
el rectorado tomado) sobre ¡los ’70!
A su vez, en género se dedicaron a tratar de convencer a
las independientes de la comisión de la facultad y las
compañeras de la comisión de periodismo de que no viajen
con el micro de Las Rojas a Córdoba. En cambio, lo central,
que era prepararnos para desbordar la asamblea por aborto,
las encontraba a la defensiva, diciendo que “no se podía”,
que “todavía no hay un movimiento de mujeres”, y
argumentos por el estilo.
Por último, en una facultad donde hace meses no hay una
asamblea, es un error político plantear como eje las
comisiones, que toman aspectos parciales. Al
movimiento estudiantil no se lo construye desde la
fragmentación. Las comisiones pueden ser una
herramienta importante en el marco de una estrategia común
del conjunto construida en asambleas y cuerpos de delegados.
Estas son las razones de fondo, que hacen que el PTS se
sienta incómodo en compartir con nosotros ámbitos en común
con el activismo y decidiera romper para intentar tapar
nuestro crecimiento en la facultad.
Nos parece un grave
error político el cometido por el PTS al dividir fuerzas, cuando vamos a disputar juntos el centro de Bellas
Artes, cuando venimos de un frente electoral nacional y
cuando está planteado poner en pie en la universidad una
alternativa que enfrente a todos los dekanos. Cuando a nivel
nacional está planteado poner en pie una mesa en común
junto a Izquierda Socialista y al PO por la independencia
política de los trabajadores. En esa perspectiva vamos a
seguir trabajando.
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