Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 113, 01/11/07
 

 

 

 

 

 

Elecciones estudiantiles en La Plata

¡Ya Basta! de unidad con dekanos de la LES

El 7, 8 y 9 de noviembre próximo se realizarán las elecciones estudiantiles en la Universidad de La Plata, luego de un primer cuatrimestre de lucha por democratización contra las elecciones de dekanos y rector.

La política de la conducción de la FULP –CEPA (PCR) y COPA (Frente Popular Darío Santillán)–  llevó a que el segundo cuatrimestre se diera en el marco de la “normalización” de las instituciones, a las que jaqueamos en los primeros meses del año. La política de transa con los dekanos “progres” dejó sin perspectiva a la lucha.

Por eso, para estas elecciones, desde el  ¡Ya Basta! planteamos la necesidad de construir alternativas que enfrenten a todos los dekanos, la única manera consecuente de enfrentar la política educativa kirchnerista.

Bellas Artes

En ese marco, en Bellas Artes dimos un gran paso al construir un frente con Contraimagen (PTS), Lucharte (PO) e independientes que participaron de procesos de lucha en las carreras de Música, Plástica y Cine contra la aplicación de la LES del dekano kirchnerista Belinche. El frente tiene muchas chances de ganarle el centro a UNIDAD (CEPA, MST y peronistas) que son un apéndice de la gestión.

El frente se empezó a concretar en una reunión llamada por el ¡Ya Basta! junto a diez independientes que se foguearon durante este año enfrentando al dekano. Esta reunión se hizo a un día y medio del cierre de listas, cuando el PO y el PTS preferían discutir en un ámbito cerrado entre las agrupaciones. Tras esta primera reunión, llamamos a un nuevo plenario al día siguiente en el que éramos más de 60. Allí nuevamente, el PO y el PTS defendieron su concepción de frente de partidos con afirmaciones del tipo “nosotros no empezamos a luchar este cuatrimestre, sino hace mucho tiempo” y “muchos independientes que hoy están acá, mañana pueden estar con la CEPA”. La oportunidad histórica de sacarle el centro a la gestión, con la participación de la vanguardia estudiantil que luchó, increíblemente, los pone a la defensiva. Para nosotros, el frente y el nuevo centro que aspiramos conquistar debe ser abierto, con un programa claro y con debate y politización para fortalecernos y echar raíces en toda la facultad.

Vamos a trabajar codo a codo con todos para ganar y para eso, a partir de la tajante definición de enfrentar la aplicación de la LES de Belinche y contra el pacto social del gobierno, vamos a seguir llamando a estudiantes a sumarse.

Humanidades

Tesis XI (PTS) decidió romper el frente que en dos oportunidades construimos con ellos. Nos planteó un acuerdo con dos cargos para el PTS y uno para el MAS, sucesivamente. Su argumento es que el balance del año se hace a partir de la participación en las comisiones de carrera, desde donde dicen, se está organizando el movimiento estudiantil.

En realidad, el balance empieza por la lucha por democratización, que lejos de haber sido “por carreras” fue de todo el movimiento estudiantil de la universidad en general y de la facultad en particular.

Y en ese punto, los compañeros no fueron a fondo: en la asamblea que se definía cómo enfrentar la elección de la dekana, quisieron unificar la moción de permitir que se la vote a la decana hecha por  la CEPA y la COPA con la moción de impedir la elección hecha desde el  ¡Ya Basta! y la UJS.

En la misma sintonía, cuando estábamos tomando el rectorado ante la decisión de las autoridades de la universidad de hacer la asamblea universitaria a 300 kilómetros, estaban haciendo una charla en la facultad (repetimos: con el rectorado tomado) sobre ¡los ’70!

A su vez, en género se dedicaron a tratar de convencer a las independientes de la comisión de la facultad y las compañeras de la comisión de periodismo de que no viajen con el micro de Las Rojas a Córdoba. En cambio, lo central, que era prepararnos para desbordar la asamblea por aborto, las encontraba a la defensiva, diciendo que “no se podía”, que “todavía no hay un movimiento de mujeres”, y argumentos por el estilo.

Por último, en una facultad donde hace meses no hay una asamblea, es un error político plantear como eje las comisiones, que toman aspectos parciales. Al movimiento estudiantil no se lo construye desde la fragmentación. Las comisiones pueden ser una herramienta importante en el marco de una estrategia común del conjunto construida en asambleas y cuerpos de delegados.

Estas son las razones de fondo, que hacen que el PTS se sienta incómodo en compartir con nosotros ámbitos en común con el activismo y decidiera romper para intentar tapar nuestro crecimiento en la facultad.

Nos parece un grave error político el cometido por el PTS al dividir fuerzas, cuando vamos a disputar juntos el centro de Bellas Artes, cuando venimos de un frente electoral nacional y cuando está planteado poner en pie en la universidad una alternativa que enfrente a todos los dekanos. Cuando a nivel nacional está planteado poner en pie una mesa en común junto a Izquierda Socialista y al PO por la independencia política de los trabajadores. En esa perspectiva vamos a seguir trabajando.