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Elecciones
del 28/10 en Neuquén
Sobisch:
el gran derrotado
Por
Martín Primo
Las
elecciones del 28/10 en Neuquén estuvieron cruzadas por dos
elementos distintos que le dieron una tónica particular a
los resultados: la candidatura de Jorge Sobisch y las
elecciones a intendente en la capital neuquina.
Neuquén
es la provincia gobernada por el candidato a presidente
Jorge Sobisch, máximo responsable de la represión a los
docentes en abril último que culminó con el asesinato de
nuestro compañero Carlos Fuentealba y desató una de las
mayores manifestaciones que haya tenido lugar en la
provincia dejando al borde del abismo al asesino.
La
crisis institucional fue tan grande que el MPN (quien
gobierna históricamente Neuquén) trató de desentenderse
de su gobernador. Como era de esperar, sus cómplices lo
acompañaron incondicionalmente hasta la puerta del
infierno… y allí lo dejaron solo.
Más
allá del esperado desastre electoral a nivel nacional
(1,56%), el asesino de Carlos se jugaba a salvar las papas
en “su” provincia y evitar el ostracismo político. El
resultado fue contundente. El elemental desprecio de
importantes franjas de la población, sumado al vacío que
le hizo el MPN lo relegaron al tercer lugar en las urnas con
el 20% por
debajo de Cristina Kirchner y Elisa Carrió, sumiéndolo en
el gran derrotado de las elecciones.
Las elecciones en la ciudad de Neuquén
El
otro elemento, las elecciones a intendente de la ciudad de
Neuquén, cobraron una dimensión tal que eclipsaron las
elecciones presidenciales. En la ciudad era imposible dar
cuenta que había otra elección que no fuera la local,
salvo la millonaria campaña de Sobisch y en muy menor
medida las de la izquierda, no hubo afiches que recordaran
que también estaba en juego la elección presidencial. Pero
esto tiene su explicación. El MPN que coqueteaba con
Cristina, no podía darle su apoyo abierto sin profundizar aún
más su crisis interna. Y por el lado de la oposición
burguesa, se había conformado un frente de lo más
revelador, donde coincidían atrás de la candidatura de Martín
Farizano (Radical K): Libres del Sur, el UNE (frente político
de la CTA), el Partido Socialita, el Frente para la
Victoria, RECREAR y el ARI. Es decir los representantes
locales de Kirchner, Carrió, Pino Solanas y López Murphy
no tuvieron ningún inconveniente en acordar un proyecto político
contra los trabajadores. Todos decidieron jugar a las
escondidas y ocultar bajo un velo localista que en el fondo
no había grandes diferencias.
Aunque
tanto José Brillo (Candidato del MPN) como Martín Farizano
(Radical K- Concertación) se cuidaron mucho de hacer
referencia al asesinato de Fuentealba, sin duda Carlos
estuvo presente en la cabeza de muchas personas a la hora de
votar. Después de las elecciones a gobernador en junio de
este año donde el MPN se alzó con la victoria, muchos se
sintieron golpeados. No les cerraba que la gente hubiese
votado al MPN asesino de Carlos Fuentealba: “Si el MPN se
había quedado con la gobernación no se quedaría con la
intendencia” fue la frase que retumbaba en la cabeza de
miles. Así el escenario político local quedó cruzado por una
fuerte polarización entre los dos máximos candidatos de la
patronal. Polarización ayudada por la existencia de una
chorrera de listas colectoras (6 para Brillo y 7 para
Farizano) que hacían más tragable el “voto útil”. Los
resultados sobran como demostración, entre los dos
candidatos se quedaron con el 95.6% de los votos, alzándose
Farizano con una ajustada victoria por 2500 votos.
El
triunfo de Farizano, pasadas las mieles de la victoria, abre
un escenario contradictorio. No está tan claro cómo se
repartirán los puestos y se articularán las diferencias en
el seno de los ganadores. El UNE, que se jactaba de
“progre” y duro opositor al actual intendente Quiroga
(Radical K) se llamó a silencio luego que cerró el acuerdo
con Farizano, fue el partido que capturó el grueso del voto
por izquierda. Siendo quien más votos aportó al frente
quedando como segunda fuerza por debajo del MPN a nivel
municipal.
Ahora
tendrán que dar respuesta a los trabajadores, en un año que promete duros conflictos entre el gobierno, la patronal y
las burocracias contra los trabajadores en todo el país.
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