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Mar
del Plata: la crisis amenaza a las familias trabajadoras del
Puerto
Rebelión
obrera en Mar del Plata
La rebelión obrera que estalló en el
puerto de Mar del Plata pone al desnudo una situación de
superexplotación y también una larga serie de
complicidades de las autoridades nacionales, provinciales y
municipales, en el ámbito laboral, impositivo y en el
manejo de los recursos naturales.
Un poco de historia
El
trabajo en negro siempre existió en el puerto de Mar del
Plata, pero éste era una parte marginal del negocio. Sin
embargo durante la época menemista surgen como una
modalidad importante las llamadas “cooperativas”,
“cooperativas truchas” o “pseudo-cooperativas”. En
ese momento, se convenció a muchos trabajadores de que la
mejor manera de ganar dinero era trabajar en
“cooperativas”, ya que pasarían a ser “socios”. Sin
embargo, estas “cooperativas” fueron creadas desde la
patronal, poniendo a su frente a testaferros, amigos o
parientes, como una forma de evitar tener empleados en
blanco, evadir las cargas patronales y hacer frente a las
variaciones en la provisión de materia prima (el pescado).
Este sistema funcionó durante 15 años, y en la práctica sólo
sirvió para legalizar todos los abusos que se pueden
imaginar en cuanto a explotación obrera, horarios
interminables, malas condiciones de trabajo, falta de ropa
de trabajo, etc. Con el condimento de todo tipo de
arbitrariedades contra los que osaban protestar ante esta
situación, suspensiones, despidos, listas negras, denuncias
judiciales, etc.
El conflicto actual
La
rebelión actual, que tiene paralizado el puerto ya que sus
accesos principales se hallan bloqueados por los
trabajadores, surge en la empresa Valastro-Giorno, uno de
los “cinco grandes” de la pesca marplatense (los otros
cuatro son: Mellino, Moscuzza, Solimeno y Di Leva), e
involucra a unos 800 trabajadores de 8 “cooperativas”.
Lo que están reclamando es: registración laboral y $ 980 de sueldo garantizado por mes.
El
conflicto se inicia por la falta de materia prima para
trabajar, lo que deja a los obreros sin ningún tipo de
pago. Los trabajadores se encuentran organizados por fuera
del sindicato (SOIP), aunque en los últimos días, y por la
presión de los delegados de otras fábricas, el SOIP se ha
visto obligado a apoyar el reclamo y ha decretado un paro
por tiempo indeterminado de todo el gremio. Durante el
desarrollo del conflicto se han sumado “cooperativas” de
otras empresas, llegando a alcanzar las 17. A su vez, toda
la burocracia sindical de Mar del Plata (CTA y CGT) y los
políticos patronales actuaron desde el primer momento para
tratar de encontrar una solución al bloqueo del puerto
oficiando como “mediadores”. Sin embargo, a pesar de que
muchos compañeros aún mantienen cierta confianza en estas
gestiones, todas han chocado con la firme voluntad de los
trabajadores de reclamar su registración laboral.
Esta
rebelión del sector de trabajadores más duramente
explotado de la pesca marplatense ha puesto al desnudo una
serie de complicidades, que arrancan con el gobierno de
Menem y continúan hasta el día de hoy bajo el gobierno K,
incluyendo a los gobiernos provincial y municipal, que hacen
la vista gorda frente al fraude laboral, la evasión de
impuestos y la depredación de los recursos pesqueros.
Es
fundamental el triunfo de esta lucha por el blanqueo, como
primer paso hacia el blanqueo de toda la actividad pesquera,
que involucra más de 1.000 millones de dólares en
exportaciones al año, y esto sólo será posible a través
de la lucha y el control de los trabajadores y la comunidad
sobre este gigantesco negocio.
Volante
del MAS de Mar del Plata
Apoyemos
la lucha de los obreros del pescado
A
partir de la devaluación que llevó el dólar a $ 3,
las empresas pesqueras triplicaron sus ingresos, llegando a
exportar más de 1.000 millones de dólares al año. Sin
embargo, esta gigantesca cantidad de dinero no llega a
quienes realmente la producen, es decir, los trabajadores de
la pesca embarcados o en tierra. Esa riqueza está siendo
utilizada para comprar autos importados, departamentos de
lujo en Playa Grande o sacar dinero al exterior. Para los
trabajadores sólo hay trabajo precario, en negro y
superexplotación, y quedaran los recursos totalmente
depredados para las futuras generaciones.
Esta
situación demuestra una vez más que el progresismo del
gobierno de Kirchner se queda en palabras cuando se trata de
mantener las ganancias de los grupos empresarios, y que no
hay cambios en la política pesquera desde la época
menemista. Además, no debemos olvidar que el actual
gobernador de Buenos Aires, Felipe Solá, fue el secretario
de Agricultura, Ganadería y Pesca del gobierno de Menem y
uno de los máximos responsables de la depredación y los
negociados en el mar argentino.
Por
todo esto, llamamos a los trabajadores hoy en lucha por
puestos de trabajo dignos a no confiar en mediadores
relacionados con el actual gobierno, como la CTA o la CGT, y
sólo confiar y sostener las decisiones tomadas en asambleas
democráticas.
Creemos
que la solución a los problemas con los recursos llegará
cuando éstos sean manejados por los trabajadores y la
comunidad en general.
NO
al trabajo en negro. ¡Blanqueo ya!
NO
a la división entre trabajadores en blanco o en negro,
embarcados o de plantas
Por
un manejo de los recursos con control de los trabajadores
NO
a la depredación
Exijamos
a la CTA y la CGT un paro y movilización de toda la ciudad
en apoyo a esta lucha
mas
- Movimiento al Socialismo, Regional Mar del Plata
mas.mardelplata@gmail.com
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