Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 107, 03/08/07
 

 

 

 

 

 

No puede haber “unidad” con aliados de la Celeste como Perillo y la Violeta.
La Lila NO es alternativa

Cuando se pretende unir el agua y el aceite

En la CTERA hegemonizada por la burocracia ministerial de Yasky-Maldonado se han ido construyendo distintas instancias que son una conquista de la base del gremio. Instancias que han permitido encabezar luchas de manera independiente de los entregadores, así como acciones de solidaridad con las huelgas del interior o de otros gremios y sectores de trabajadores en lucha. Instancias que la primera obligación de toda lista de oposición consecuente es defender con uñas y dientes.

Se trata desde las asambleas masivas como las que se vivieron recientemente en Tierra del Fuego, Santa Cruz, Neuquén, etc., como también las autoconvocatorias (el caso de Salta). Pero en este marco queremos destacar que en estos últimos años se ha vivido la experiencia de la recuperación de seccionales de manos de la burocracia (como en la provincia de Buenos Aires), que realizando de plenarios de delegados de escuela con mandatos, permitieron llevar a cabo medidas de fuerza por fuera de la SUTEBA, ponerle un freno a la municipalización o denunciar la ofensiva contra la educación inicial, entre un sinnúmero de iniciativas independientes.

En estas condiciones, no ha sido casual que la directiva Celeste se haya ensañado con estas experiencias combativas, amenazando una y otra vez –en colaboración con el gobierno K–, con descuentos, sanciones y otros mecanismos de presión.

Desde la Lista Gris Carlos Fuentealba, reivindicamos estas experiencias como una enorme conquista y parte imprescindible de la necesaria recomposición democrática de nuestro gremio.

¿Una “oposición” que comparte cargos con la Celeste e impulsa sus encuestas truchas?

Es en este terreno que la Lila no puede decir –honestamente– ni una sola palabra. La lista “unitaria” Lila no se ha pronunciado a favor de estas experiencias, más allá de que algunos de sus integrantes sean parte –muy inconsecuente, por cierto– de ellas. Pero precisamente NO pueden hacerlo porque en ella se encuentran enemigos declarados de las autoconvocatorias o de las secciones opositoras.

Si tomemos el caso de la Azul y Blanca, no podía ser de otra manera, porque se trata de una lista que es parte de la conducción actual del SUTEBA junto con la Celeste. Perillo ha logrado la hazaña de ser a la vez el actual secretario de organización de Baradel... y el primer candidato por la provincia de Buenos Aires en la lista de la “opositora” Lila. ¡Una verdadera vergüenza!

Casi más escandaloso es el caso de la Violeta-PC (que apoya desde afuera a la Lila), cuyo secretario general de la directiva de Lomas de Zamora (provincia de Buenos Aires), Pedro Ponce, recorrió personalmente escuelas contra la oposición, desconociendo las asambleas de base e impulsando la encuesta trucha organizada por la Celeste.

Pero también están las direcciones de gremios que salieron a luchar: Pedro Muñoz de ADOSAC o ATEN Neuquén. Se trata de direcciones a la “izquierda” de la directiva de la CTERA. Pero esto no quita que Muñoz (candidato a secretario general de la Lila), una y otra vez haya mocionado la levantada de la lucha santacruceña, que si logró la caída de Sancho y el aumento del básico a $500 fue sólo por la fuerza de la base. Y el caso de ATEN (provincial y capital) es más grave: estas directivas lamentablemente se negaron a sostener el reclamo por la caída del gobernador Sobisch, lo que ha posibilitado la total impunidad –hasta hoy– en el caso de Carlos Fuentealba.

¿Cómo se puede entonces organizar una lista de lucha consecuente con estos integrantes? Desde ya que compañeros como los de Alternativa docente (MST) o Docentes en Marcha (IS) van a decir que la Lila es “una lista unitaria y de lucha” y que la Rosa-Gris- Roja es “sectaria” y cosas por el estilo. Pero todos los compañeros deben saber que la Lila es una lista armada para la ocasión, con un criterio falsamente “unitario”, porque NO resistirá los embates de cualquier lucha que se venga a partir del 7 de septiembre. ¡La auténtica unidad de los luchadores no puede hacerse con los aliados del gobierno K y la Celeste! Los luchadores de la Lila sólo hacen de pantalla. Por eso, si querés votar una lista realmente unitaria, de lucha y oposición intransigente a la Celeste, te llamamos a apoyar a la Rosa-Gris-Roja.