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Neuquén
Triunfo obrero en Mari Menuco
Por
Martín Primo
Los
trabajadores del canal a cielo abierto en el lago Marí
Menuco en Neuquén fueron protagonistas de una lucha contra
la patronal y la burocracia de la UOCRA. Después de tener
tomada la obra por casi una semana, se alzaron con un primer
triunfo que modifica sensiblemente las relaciones de fuerza
a favor de los obreros en esta obra.
La
obra consta de un canal a cielo abierto de 16 km que va
desde el lago Mari Menuco hasta la meseta de Neuquén, con
el objetivo de facilitar el agua para riego en la zona. Las
empresas Sopi y Retamar Jara son las encargadas de llevar
adelante esta obra, que se encuentra en su primera etapa y
cuenta con el trabajo de 35 obreros y llegará a sumar 150
trabajadores en su pico.
Las
condiciones de trabajo en la obra son dignas del siglo XIX:
los trabajadores no cuentan ni con las más elementales
medidas de seguridad. La empresa no hizo entrega ni de la
ropa de trabajo, ni cascos ni guantes. Además, conviven con
el riesgo cierto de una catástrofe, puesto que la presión
del lago sobre el foso donde se llevan a cabo las tareas es
tal que las filtraciones de agua son cada vez mayores y
amenazan con colapsar las paredes de arcilla que actúan
como dique.
El
conflicto se inicia cuando los trabajadores elevan un
petitorio a la patronal exigiendo se los provea de ropa y se
atiendan las medidas de seguridad mínimas que prevengan los
accidentes, además de exigir el pago de las horas extras no
abonadas. Ante el silencio de la patronal, dos delegados de
los trabajadores se dirigen al sindicato para que tome
cartas en el asunto. Ojeda, el burócrata de la UOCRA Neuquén,
buscó tranquilizar a los obreros asegurando que todo se iba
a solucionar, pero al día siguiente los trabajadores se
desayunan con que la “solución” de Ojeda se había
materializado en sendos telegramas de despido para los compañeros
que habían actuado como delegados de la obra. Ante esta
traición de la burocracia, los trabajadores se declararon
en asamblea, echaron a los burócratas y tomaron la obra
reclamando la reincorporación de sus compañeros y la
satisfacción de sus reclamos.
Durante
los días de conflicto se contó con la colaboración de los
compañeros de Zanon, que aportaron su solidaridad,
alimentos para sostener la toma y pusieron a disposición su
abogado, y con el apoyo del MAS, que en la figura de Alcides
Christiansen sumó su solidaridad y experiencia para la
lucha de los compañeros.
El
conflicto fue muy duro, puesto que la obra está en el medio
de la nada y había que aguantar los días y las noches
asilados con temperaturas inferiores a 10 grados bajo cero.
Pero los compañeros supieron estar a la altura de las
circunstancias, e incluso festejaron el día del padre junto
con sus familias en la toma.
El
lunes 18 la patronal intentó conseguir carneros dispuestos
a expulsar a los obreros en lucha de la obra. Pero la cosa
no les iba a ser fácil. Los compañeros estaban dispuestos
a defender su reclamo y para esto volvieron a contar con la
solidaridad de Zanon y el MAS, que estuvimos el martes a las
7 de la mañana junto a los obreros en lucha. El ejemplo y
espíritu combativo de los trabajadores bastó para que la
patronal y el gobierno dieran marcha atrás y llamaran a la
negociación. El resultado fue vivido como un triunfo. La
patronal se vio obligada a reincorporar a los despedidos y
reconocerlos como legítimos delegados de sus compañeros,
pagar las horas extras y los días caídos. Después se
decretó la conciliación obligatoria por 15 días para
discutir el problema de la ropa y las condiciones de trabajo
y seguridad.
Desde el MAS queremos felicitar a los compañeros por su
ejemplo de lucha. Ellos mostraron que se puede doblegar a la
patronal y a su aliada, la burocracia de la UOCRA, en base a
la unión de los trabajadores y la democracia obrera.
Tenemos que sacar las conclusiones de esta lucha y empezar a
reagrupar a todo el activismo antiburocrático para
recuperar el gremio y ponerlo nuevamente en manos de sus
trabajadores.
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