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Neuquén:
55 días de huelga docente
Balance de una dura lucha
Trabajadores
de la Educación del MAS - Neuquén
Los primeros meses
de este año tuvieron a Neuquén como el escenario de una
durísima lucha de los trabajadores de la educación que
llevaron adelante una huelga de 55 días con cortes de
puentes y de rutas, así como manifestaciones
multitudinarias que, luego del cobarde asesinato de Carlos
Fuentealba, pusieron en cuestión la continuidad del
criminal gobernador Jorge Sobisch al frente del Estado
provincial. Los compañeros docentes del MAS de Neuquén
elaboraron un primer balance de esta pelea de impacto
nacional.
Los trabajadores
contra el techo salarial K-CGT-CTA
El gobierno nacional de Kirchner apostó todas sus fichas
a conseguir un año "planchado", sin grandes
sobresaltos. Su objetivo era llegar tranquilo a las
elecciones de octubre y allí conseguir un abrumador triunfo
de "un pingüino o una pingüina". Pero esta tarea
no era tan sencilla. La inflación creciente –a pesar de
los adulterados índices del INDEK- actuaba como un aguijón
permanente en los magros salarios de los trabajadores y como
invitación a la lucha por mejorar las condiciones de vida.
El gobierno K, ni lerdo ni perezoso, llamó a sus más entrañables
aliados, los burócratas sindicales de todo tipo y color,
sean los gordos de la CGT o los "progres" de la
CTA, y pactó un techo salarial del 16% (muy por debajo de
la inflación real) que garantice las ganancias de las
grandes empresas nacionales e internacionales y que actúe
como dique de contención de las luchas de los trabajadores.
Su objetivo se vio frustrado por las acciones
independientes de varios sectores de los trabajadores que
pusieron en duda el techo salarial y salieron a luchar por
lo que les corresponde. Los obreros de Fate llevaron a cabo
más de 20 días de huelga efectiva por aumento de salario y
echaron a la burocracia sindical de la fábrica. Los
trabajadores de Terrabusi ocuparon la fábrica contra los
despidos y por su salario, igual que los trabajadores de
Aluar, Subterráneos de Buenos Aires y el Casino flotante de
Bs. As. Como parte y en cierto modo anticipo de este
escenario es que se llevaron adelante las importantes luchas
de los docentes de Salta, Santa Cruz -que se cargó con el
gobernador K-, y la durísima lucha de los docentes de
nuestra provincia, que se encontraron aislados por la
dirección de CTERA, que apostó a la derrota de los compañeros.
Alcances y límites
de la huelga
Los trabajadores de la educación de Neuquen llevaron
adelante una durísima lucha de 55 días que exige hacer un
descarnado balance de lo que se hizo, de las potencialidades
de la lucha y de lo que se consiguió, con el objetivo de
aprender de nuestras experiencias y dar las peleas que se
avecinan en mejores condiciones.
Para hacer cualquier balance debemos partir de la
incalificable traición de las direcciones de CTERA y CTA,
que se negaron a llamar a la huelga general y dejaron
aisladas las luchas, dificultando aun más lo que ya era un
conflicto duro, siendo por lo tanto parte de los principales
responsables frente a los trabajadores de las consecuencias
del conflicto, inclusive del cobarde asesinato de Carlos
Fuentealba.
Después de un mes de paro por aumento de salarios y otras
reivindicaciones propias del gremio, sostenido
principalmente en la acción de los sectores más firmes y
activistas del gremio, se resolvió llevar a cabo –mal
preparado y sin garantizar la seguridad de los compañeros–
un corte de ruta en Arroyito. El gobierno de Sobisch,
continuando la política del gobierno nacional de reprimir
en Salta y Santa Cruz, con el objetivo de escarmentar a los
huelguistas y derrotar el conflicto, desató una cacería
humana que se cobró la vida de Carlos Fuentealba.
El asesinato de Carlos provocó un giro en la situación
política de la provincia y en el conflicto, que desubicó
al gobierno, a la dirección de CTERA y a la dirección de
ATEN, que no estuvo a la altura de las circunstancias. Junto
a las reivindicaciones sectoriales de los docentes se impuso
una lucha que superaba los marcos de la lucha gremial y que
podía unificar al conjunto de la población por justicia
por la muerte de Carlos y la renuncia de Sobisch.
A pocos minutos de la noticia oficial de la muerte de
Carlos, y luego que Sobisch se escapase como una rata de la
Casa de Gobierno, una marcha de 5.000 personas cruzó el
centro de la capital exigiendo la renuncia de Sobisch, y se
continuó en un multitudinario acto en el corte del puente
carretero con las mismas consignas. Pero lo que sin duda
mostró el cambio de la situación y de las relaciones de
fuerza entre el gobierno y los docentes fue la histórica
marcha del lunes 9, donde más de 30.000 personas marcharon
por la ciudad y llegaron a las puertas de la Casa de
Gobierno. Allí fueron las palabras de Sandra y de las
Madres las más claras, que exigieron la renuncia del
asesino que estaba ahí addentro. Y fue allí donde comenzó
el operativo de la dirección de ATEN por desmontar una
lucha que le imponía ir más allá de donde quería llegar
Guagliardo, quien, luego de "encendidos"
discursos, cierra el acto llamando a la desconcentración y
diciendo expresamente que él no iba a pedirle a nadie que
se sume a la lucha junto con los docentes.[1]
Al día siguiente, en la asamblea de ATEN capital, fue la
acción conjunta de la Naranja y de la Azul y Blanca la que
desarrolló el operativo desmovilizador.[2] Con el objetivo
de tirar la lucha para atrás y donde lo único concreto que
se votó fue levantar el corte del puente, desmantelando de
esta forma una de las medidas de lucha que se estaban
llevando adelante, lanzaron una serie de discursos
desmoralizadores, donde se afirmaba que los docentes estaban
aislados; que los 30.000 que marcharon codo a codo junto a
los maestros en realidad no los apoyaban en su lucha; que la
renuncia de un gobernador es una "mochila demasiado
pesada para un gremio solo" y que por lo tanto había
que negociar con el asesino de nuestro compañero. Que ésta
era la mejor forma de lograr la satisfacción de nuestras
demandas.
Pongamos en orden las cosas. La muerte de Carlos
Fuentealba fue un golpe tan duro que obligó a la cómplice
y repodrida burocracia de Yasky a llamar a un paro de 24
horas en repudio al asesinato para lavarse la cara y
salvarle las papas al gobierno nacional; cientos de miles de
personas se movilizaron en todo el país en apoyo a los
docentes neuquinos; 30.000 personas rodeaban la Casa de
Gobierno; todo el mundo se preguntaba si Sobisch había caído.
Y las directivas de ATEN de todo tipo y color dicen que el
conflicto estaba aislado, que los docentes estaban solos y
que por lo tanto había que levantar el corte en el puente y
negociar con el asesino (!). Lamentablemente, esta política
fue la que se impuso en el gremio y la que nos llevo a un
callejón sin salida. Es que el gobierno de Sobisch, cuando
vio que ATEN no iba a encabezar ninguna lucha consecuente
por su renuncia y por la consiguiente justicia para Carlos;
que no iba a realizar ningún llamado a la población para
dar una lucha de conjunto, se reacomodó en su asiento, que
ya no temblaba, y jugó sus cartas.
Fue el recule de ATEN el que envalentonó y dio aire al
gobierno, el que dio espacio para que Sobisch decretara la
"emergencia educativa" y mandara a los punteros
del MPN a las escuelas. Y en definitiva, el que dejó en pésimas
condiciones a los docentes que habían llevado adelante un
durísimo conflicto para conseguir sus reivindicaciones y cárcel
a los responsables del asesinato del maestro.
Sobisch podía caer
y las reivindicaciones se podían conseguir
La lucha de los docentes de Santa Cruz nos muestra la
contracara de lo que ocurrió en nuestra provincia. No
importa si es un gobierno K como el de Sancho o anti K como
Sobísch. Lo que estaba en juego es el modelo de país que
garantiza, por medio de salarios de miseria y la
superexplotación de los trabajadores, el superávit fiscal
y las ganancias de los empresarios.
Kirchner y Sancho se jugaron con todo a la derrota de los
docentes, inclusive amenazaron y reprimieron a los
huelguistas. Fue necesaria una gran movilización del
conjunto de la población para que cayera el gobernador y se
decidieran a negociar con los docentes. Por el contrario, la
directiva de ATEN, con la colaboración de los sindicalistas
y oportunistas de todo tipo, impuso la idea que "si
vamos por todo no conseguimos nada". Política que
jugaba objetivamente para los intereses de Sobisch,
garantizaba su permanencia, alejaba la posibilidad de
justicia por el asesinato de Carlos y debilitaba la lucha
docente.
Para conseguir las reivindicaciones había que seguir
arrinconando al gobierno. ATEN, si se sentía solo, debía
llamar al conjunto de los gremios, tenía que ir a las
puertas de las fábricas, había que convencer a la base
petrolera y de la construcción, unirse con los estatales y
hacer un llamado a los estudiantes secundarios y
universitarios. Tenía que encabezar una lucha del conjunto
de la población para doblegar al gobierno, que cayera
Sobisch, y así sí se podían conseguir el conjunto de las
reivindicaciones sectoriales.
Organizar al
activismo y luchar por el juicio y castigo a Sobisch y todos
los responsables del asesinato de Carlos Fuentealba
Después de este conflicto, que fue largo y desgastante,
los activistas que más hicieron por esta lucha se quedaron
con un sabor amargo. Están convencidos que se podía hacer
más, y tienen razón. Pero si la dirección del gremio se
impuso en las asambleas es porque nos faltó organización
para superar las maniobras y ganar al conjunto de los
docentes. Tenemos que sacar las conclusiones necesarias de
este conflicto para entrar mejor preparados a las luchas que
nos esperan en breve.
La tarea que se nos impone es hacer una gran campaña de
lucha, en las calles, por el juicio y castigo a los
responsables políticos y materiales de la muerte de Carlos
Fuentealba. Hay que luchar para que ATEN en su conjunto se
ponga al frente y garantice paros y medidas de lucha
concretas por el esclarecimiento de la causa. Exigimos a
CTERA y a la CTA que se dejen de dilaciones y lancen un paro
general por cárcel a Sobisch. Hay que organizarse en las
escuelas, la universidad y los lugares de trabajo. Que
Sobisch no salga impune. Y a partir de allí, organizar al
activismo del gremio por una alternativa clasista y
antiburocrática en ATEN.
Notas:
1. Lamentablemente la mayoría de las organizaciones de
izquierda, aunque no tienen la responsabilidad de la dirección,
no estuvieron a la altura de los hechos. En vez de quedarse
en la plaza dando una batalla política contra las maniobras
de la dirección de ATEN para desmontar la marcha, acataron
las ordenes y se retiraron silenciosamente hacia el corte
del puente.
2. En esta tarea contó con la colaboración de la Lista
Rosa, que fue vocera de esta política oportunista. Es
sintomático que en su balance, de estrecho corte sindical,
no se haga alusión a la marcha multitudinaria del 9 de
abril ni a su política en la asamblea del 10 de abril.
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