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Charla de
Las Rojas en la Feria del Libro
En el
desarrollo de la presentación de Editorial Antídoto en la
Feria del Libro, en la Noche del Libro, realizada el sábado
28 de abril, la agrupación de género Las Rojas realizó
una charla en el stand ante una nutrida concurrencia. La
actividad fue parte de una campaña nacional por el Derecho
al Aborto Libre, Seguro y Gratuito, que incluye pegatina de
afiches y una serie de debates sobre el tema en distintas
facultades y locales. Reproducimos un extracto de la charla,
que estuvo a cargo de Inés Massa.
¿Es cierto que
hay igualdad de derechos para hombres y mujeres?
Se supone que hay igual derecho para mujeres y para
varones de acceder a un puesto de trabajo. Sin embargo, en
muchas fábricas una de las reivindicaciones más actuales
es la instalación de baños y vestuarios para las compañeras.
¿Y esto por qué es así? Porque las mujeres somos las que
más sufrimos la desocupación, y en toda la época de la
desocupación brutal de los 90 en muchas fábricas
eliminaron directamente los baños para mujeres. Por
ejemplo, en el subte se consiguió un vestuario para las
compañeras luego de que se consiguieron las seis horas de
trabajo, como consecuencia del fortalecimiento de los
trabajadores y las trabajadoras luego de haber conseguido
esa reivindicación. Se peleó para que hubiera mujeres
guardas y conductoras y también por el tema de los baños.
Hoy están dadas las condiciones de avance de la
ciencia y la tecnología que permiten planificar cuándo y
cuántos hijos tener. Hay preservativo, pastillas
anticonceptivas, DIU, diafragma, pastilla del día después.
Y en caso de que todo eso falle, se puede realizar el aborto
de manera segura, sin riesgo de muerte. Hoy, un aborto
practicado en condiciones higiénicas representa un riesgo
de muerte ínfimo.
Sin embargo, en Argentina la ley de educación sexual
está en manos de la Iglesia, los anticonceptivos son caros
y no se reparten en los hospitales (aunque el gobierno a
cada rato anuncie que no se cansan de repartir pastillas y
profilácticos). Sin embargo, en Argentina se mueren 800
mujeres por año por abortos practicados clandestinamente.
Tenemos el caso de Romina Tejerina, presa por no
haber podido realizarse un aborto después de quedar
embarazada producto de una violación. Si Romina hubiera
podido hacerse un aborto, no se hubiera agregado a la
tragedia de ser violada todo lo que vino después y encima
tener que soportar una condena a 14 años de prisión.
En Argentina se realizan más de medio millón de
abortos clandestinos al año, y muere una mujer cada 12
horas por abortos mal practicados. Claro, la mujer que puede
conseguir los $ 1.500 o $ 2.000 que sale un aborto en una clínica
no corre ningún riesgo. Pero la mayoría de las mujeres
trabajadoras y pobres no tiene esa posibilidad. Por dos
razones: porque no tienen ese dinero y porque hay una opresión
terrible, una persecución a las mujeres para que sean
madres. Muchas mujeres jóvenes son víctimas de violaciones
sistemáticas, o de la obligación de consentir las
relaciones sexuales sin cuidados. Si no, no se explica el
hecho de que de los partos que se producen en el país, el
13,6%, sea de madres de entre 10 y 19 años.
Entonces nosotras decimos claramente que las mujeres
seguimos oprimidas. Como colectivo estamos oprimidas, porque
sufrimos, además de la explotación como trabajadoras, la
opresión específica que sufrimos como mujeres. No
solamente nos despiden y nos explotan igual que a los
trabajadores varones, sino
que además están todas estas situaciones que mencionamos
antes, que indican que las mujeres estamos oprimidas.
Capitalismo y
patriarcado
La cuestión es por qué bajo el capitalismo, que da
la posibilidad de la entrada masiva de las mujeres a la
esfera productiva, las mujeres seguimos realizando de
conjunto las tareas domésticas. Los marxistas encontramos
que la clave está en el sostenimiento de la familia
burguesa patriarcal, que es por definición monogámica y
que permite en parte el sostenimiento del sistema. Porque le
garantiza al capitalismo que las mujeres sigan haciendo todo
el trabajo doméstico en forma gratuita. Les ahorra todo el
gasto de reproducción social.
El capitalismo es un sistema que ha logrado
resignificar muchas de las relaciones anteriores para su
provecho. Y una de las patas de sostenimiento del
capitalismo es la supervivencia del patriarcado.
En este sistema capitalista existen tres
justificaciones para su existencia: el ser amas de cría,
guardianas de la casa y compradoras de bienes de consumo
para la familia.
Los capitalistas tienen miles de razones para exaltar
el núcleo familiar. Su ambiente es una mina de oro para
todos los especuladores, desde los agentes inmobiliarios a
los vendedores de detergentes y cosméticos.
Esto nos muestra que el estado de inferioridad de las
mujeres no ha sido el resultado de un condicionamiento biológico
ni el embarazo. Es el sistema capitalista patriarcal la
fuente principal de la degradación y opresión de las
mujeres.
¿Liberación
de la mujer vs. revolución socialista?
La revolución social es la base para una total
liberación de la mujer, como es la base de la liberación
de toda la clase trabajadora. En última instancia, los
verdaderos aliados de la liberación de la mujer son todas
aquellas fuerzas que están obligadas por sus propios
intereses a luchar contra el capitalismo y el imperialismo y
romper sus cadenas.
En conclusión, lo que debemos preguntarnos es cuáles
son los nexos entre la lucha por la liberación de las
mujeres y la lucha por el socialismo.
Si bien los objetivos de la liberación de las
mujeres no podrán ser alcanzados antes de la revolución
socialista, esto no significa que la lucha por las reformas
deberá posponerse hasta entonces. Es necesario que las
mujeres luchen desde ahora con todas las mujeres por sus
objetivos específicos. Y esto es lo que está planteado hoy
concretamente.
¿Por qué las mujeres deben llevar a cabo su lucha
por la liberación, si en última instancia, para la
victoria de la revolución socialista será necesaria la
ofensiva de toda la clase trabajadora? La razón es que ningún
sector oprimido de la sociedad puede confiar a otras fuerzas
la dirección y desarrollo de su lucha por la libertad,
aunque esas fuerzas sean aliadas. Nosotras rechazamos la
posición de algunos grupos políticos que se dicen
marxistas pero que no reconocen que las mujeres deben
dirigir y organizar su lucha por la emancipación.
Las mujeres deben luchar personalmente para
conquistar la libertad, y esto es cierto tanto antes como
después del triunfo de la revolución socialista. Como decía
la gran socialista revolucionaria Flora Tristán, pionera en
la lucha socialista y feminista, “así como la liberación
de los trabajadores será obra de los trabajadores mismos,
la liberación de las mujeres será obra de las mujeres
mismas”.
En muchos países las mujeres se movilizaron para
conseguir el derecho al aborto. En todos los países donde
se consiguió el derecho al aborto fue porque hubo grandes
luchas de las mujeres. Por ejemplo, en Estados Unidos el
famoso caso Roe vs Wade, que fue el que permitió la
legalización del aborto, fue acompañado de marchas
multitudinarias de mujeres que además hacían lo que hoy
llamamos escraches. Que además defendían las clínicas
donde se realizan abortos, porque las iglesias y la derecha
atacan las clínicas, se paran en la puerta y les gritan
“asesinas” a las mujeres que van a hacerse abortos.
Entonces, las mujeres feministas y de izquierda organizaban
la defensa de las clínicas. En Francia, se dio el caso de
una joven que había sido violada por un compañero de
escuela, quedó embarazada y la madre la llevó a hacerse un
aborto, que en ese momento estaba prohibido. Entonces, el
monstruo del pibe que la había violado las denunció por el
aborto. Fueron llevadas a juicio. Pero millones de mujeres
se movilizaron a la corte, y sólo por eso esta joven quedó
en libertad. Pero no sólo eso, sino que las movilizaciones
continuaron y se masificaron pidiendo la legalización del
aborto, cosa que se consiguió. Y aún hoy las mujeres
francesas defienden con uñas y dientes ese derecho. Ustedes
saben que cada tanto la burguesía francesa intenta recortar
los derechos y conquistas sociales de los trabajadores y
oprimidos, lo que se llama
la seguridad social. Entre estos derechos está el del
aborto, que se realiza gratuitamente en el hospital. Y las
mujeres siempre han salido a defenderlo en las calles.
De los dichos a
los hechos K
De lo que se trata es de pelear por la necesidad que
tenemos delante. Y sin duda, en este momento las mujeres
tenemos una necesidad imperiosa de que se legalice el
derecho al aborto libre, legal, seguro y gratuito. Y si lo
conseguimos, estaremos en mejores condiciones inmediatas y
también en mejores condiciones para pelear por la salida
general a los problemas de la sociedad. Es una necesidad
imperiosa para que Romina salga en libertad. A esta altura,
está claro que el gobierno de Kirchner no está dispuesto a
dar el derecho al aborto ni tampoco la libertad de Romina.
Tomemos el ejemplo de las compañeras mexicanas, que
se venían movilizando por el derecho al aborto y han
conseguido la despenalización en la ciudad de México.
Entonces, para conseguir el derecho al aborto libre,
legal, seguro y gratuito hay que pelear. Y hay que pelear en
las calles, movilizándose, escrachando, etc. Y hay que
hacer una campaña de alcance nacional. Y sobre todo, hay
que tener muy claro que es una campaña independiente del
gobierno de K, sea pingüino o pingüina. Hay que tener
claro que el hecho de que haya más mujeres presidentas no
representa un avance para las mujeres trabajadoras. Ya
Kristina ha dicho que no hará nada por despenalizar el
aborto, porque no es un tema que a ella le parezca
prioritario. Y esto es muy importante tenerlo claro, porque
el próximo encuentro nacional de mujeres, que será en Córdoba
el próximo octubre, va a estar cruzado por las elecciones
nacionales. Y el kirchnerismo se va a abalanzar al encuentro
para evitar por todos los medios que de allí salga un plan
de lucha por la legalización del aborto.
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