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El 1º de
mayo en Bolivia
La
COB marchó con Evo
Por Martín Camacho
Socialismo o
Barbarie Bolivia, 03/05/07
Fue
una jornada de 1º de mayo oficialista, como se ve en la
foto, en que Evo Morales y tres de sus asesores, uno de
ellos el ministro de Trabajo, Delgadillo, encabezan la
marcha de la Central Obrera Boliviana.
Se
había organizado todo para que la COB baje desde El Alto
con gremiales [pequeños comerciantes]. Cuando la marcha
pasa por el cementerio, se suma el presidente con aplausos y
saludos de los participantes en este lugar. Ya estaban los
directivos de la COB, donde el mismo ejecutivo Pedro Montes
saluda al presidente en sus declaraciones a la prensa e
indica que “nosotros no le podemos negar marchar a
nadie”.
La
composición de la marcha eran gremiales, fabriles y
rentistas en gran número. Así, fue mucho más grande que
el año pasado. Cabe destacar que todos los participantes de
dicha marcha llevaban banderitas con la consigna “la
nacionalización la hacemos todos”.
Entonces, como la convocatoria general estaba
llamada a la plaza San Francisco, donde estaban las
corrientes del trotskismo y partidos ligados al gobierno
como el PC, el PCML y también el PS-1, Evo Morales se fue
hacia la plaza Murillo antes de llegar, para evitar algún
enfrentamiento.
Se
empezó a marchar paralelo
a la Plaza Murillo, donde el gobierno hacía su acto, y
hubo algunos intentos de parte de algunos dirigentes de la
COB de ir hacia allí. Pero al final esto no prosperó y la
marcha dio una vuelta terminando en la plaza San Francisco sin
discurso de nadie.
De
esa manera, toda la farsa de la construcción del
Instrumento Político de los Trabajadores (IPT) quedó en
hacernos perder el tiempo... y la lucha se supeditó a la
posición de que podemos trabajar juntos con el gobierno.
Montes –secretario de la COB– le pidió al presidente
que le dé audiencia para entregar el petitorio de la
Central Obrera. Ya han pasando varios meses y el gobierno no
ha contestado a su pedido. Y la COB sólo se ha quedado en
ese reclamo: pedir una audiencia.
¿Qué
medidas tomó el gobierno este 1º de mayo, más allá del
decreto 29.117 que da el control de las reservas mineras a
la Comibol? Este decreto dice que el Estado es propietario
de los yacimientos mineros que tiene el país... pero el
viceministro aclara al mismo tiempo que “todos los
industriales mineros que tienen concesiones ahora
adjudicadas y que están trabajando mantienen sus
derechos”. Este decreto confirma que no habrá ninguna
nacionalización de la minería, porque reafirma así esos
“derechos” de los privados y las trasnacionales.
Ninguna
de las medidas que se habían preanunciado en días
anteriores se llevó a cabo. Ni la nacionalización de ENTEL
(empresa con mayoría de acciones de la Telecom de Italia),
ni las de la minería, las refinerías o de las empresas
capitalizadas, Chaco y Andina.
También
se estableció un aumento de salarios del 5%, cosa irrisoria
(el salario mínimo es de 500 pesos, y sería un aumento de
$25) sabiendo que el índice de inflación del 2006 fue de
4,95%; lo que se está haciendo es sólo “reponer la
inflación”, como lo reconoció el mismo ministro de
Trabajo. O sea, que siguen los sueldos de hambre de antes de asumir el presidente.
Esto
sucede a pesar de que la economía nacional atraviesa un
momento de bonanza. Hay superávit fiscal y cada vez mayores
ingresos. La suma de los ingresos por hidrocarburos alcanzaría
a 2,000 millones de dólares en 2007, producto de los
elevados volúmenes y precios de exportación del gas
natural. Y los bolsillos de los capitalistas bolivianos han
engordado al mismo ritmo que los del gobierno.
En contraste
–según demuestra un estudio de la situación salarial–,
“en los últimos dos años la capacidad de compra de gran
parte de los trabajadores bolivianos disminuyó en casi un
10%, producto de los míseros incrementos salariales
otorgados al principio de cada gestión anual, que se
esfumaron casi de inmediato con el alza de precios de los
principales productos de consumo [...] A principios de 2006,
el ingreso promedio mensual de los trabajadores de todo el
país era, según el INE, de 874 bolivianos (110 dólares),
cifra que convierte el trabajo en pobreza permanente y de
por vida... Con estos salarios, los trabajadores bolivianos
están encadenados a la pobreza”.[1]
En
conclusión, el saldo que queda de este 1º de mayo es en
primer término la cooptación
de dirigentes de la COB que se evidenciaba en estos
meses, cuando la Central Obrera deja de tener independencia
como organismo de clase con relación al gobierno,
entregando las luchas y la agenda de Octubre al reformismo
del MAS.
Esto
se da en el contexto de que sigue
habiendo cierto descontento. Pero, lamentablemente, la
mayor parte de los dirigentes de la organización que podría
nuclear los principios de lucha independiente, la COB, se
han pasado lisa y llanamente a la vereda del gobierno.
1.
Gabriel Tabera Soliz, “Cae el salario real y se agrava la
explotación laboral”, Econoticiasbolivia, 4-5-07.
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