|
Último momento
Los obreros de FATE no aflojan
El
gremio ya está desesperado por firmar las paritarias, en
donde representa, además de FATE, a las otras dos fábricas
del sector, Firestone y Pirelli, donde la dirigencia todavía
controla la situación. La paritaria estaba parada porque
las patronales hacían causa común con FATE, es decir: no
negociar con medidas de fuerza. De hecho, los obreros de
FATE fueron imponiendo su agenda y su método en las
negociaciones, contra las pretensiones del gremio y de la
patronal. Es decir, los $ 2.400 al básico, el paro y la
democracia de los trabajadores. Pero esta situación comenzó
a cambiar el 7 cuando se levantó el paro por unas horas y
las patronales hicieron una propuesta miserable.
El
miércoles, por primera vez, se realizó una reunión en
sede ministerial entre la patronal y los trabajadores de
FATE. Esta reunión tiene mucha importancia, porque es el
primer paso para aislar a FATE del conjunto del gremio y
dejar aislados a los obreros de FATE como un conflicto de fábrica
y no de todo el gremio, como parte de la paritaria y la
lucha salarial. Es probable que una vez sellado el acuerdo
en paritaria con el gremio y las otras fábricas empiecen
los despedidos en FATE. Se formaría un frente único de
hecho entre la patronal, el gobierno y la burocracia para
derrotar al activismo, que no sólo pelea por aumento
sino que se postula como una nueva dirección para recuperar
el sindicato para los trabajadores.
Lo
que los obreros de FATE no pudieron todavía lograr es
unificar la pelea en todo el gremio. En las asambleas de fábrica
se exigió asamblea general del gremio y plan de lucha, cosa
que Wasiejko y compañía se niegan a convocar por miedo a
que la rebelión de las bases de FATE se contagie a las
otras empresas.
Al
cierre de esta edición se esperaba una asamblea para el
viernes a las 14. La “dirigencia” se juega en esa
asamblea a conseguir por parte de los obreros de FATE una
tregua, es decir, que se levanten las medidas de fuerza para
negociar toda la semana venidera y abrochar la paritaria con
las demás empresas, en lo que puede ser el primer paso para
dejar sola a FATE.
Los hechos, hora a hora
Se retoman los paros
El
miércoles 2 de mayo los trabajadores votaron reiniciar la
pelea con un paro de 5 días, es decir, comenzar con una
medida superior a la que habían realizado en marzo.
El
paro era total y se realizaba normalmente y al interior de
la planta, como es la modalidad adoptada por los obreros,
pero el jueves por la noche, en una maniobra combinada entre
la patronal y la dirigencia gremial, intentaron levantar la
medida con el argumento de que iba a ser declarada ilegal y
que estaban intimados por el Ministerio a levantar la medida
y a volver al diálogo.
El
argumento, mentiroso pero con algo real, es que el gremio en
una reunión en el Ministerio firmó
una conciliación voluntaria el 30 por la mañana, de la
cual no informó en la asamblea con los obreros de FATE el 30 a la tarde,
y donde se votaron las medidas. La patronal, tomándose de
ese hecho, pedía la ilegalidad diciendo que al firmar la
conciliación voluntaria seguían en vigencia todos los
efectos legales de la conciliación obligatoria. Ante la
confusión, los trabajadores del turno verde levantaron el
paro. A la mañana y en asamblea del turno siguiente se
decidió continuar el paro, ratificado por los demás turnos
al correr del día.
El
viernes a las 3 de la tarde, como una respuesta a las
maniobras y presiones, más de 300 compañeros marcharon y
cortaron, por más de una hora, el acceso norte entre Carlos
Casares y Avellaneda, que fue el ensayo para el imponente
corte de la Panamericana días después.
El
sábado a la mañana, un alto ejecutivo de FATE, el
ingeniero Lorenzo, estuvo presionando e intentando hablar
con los compañeros. La reunión se realizó con delegados
electos en ese momento por sector, donde los compañeros
ratificaron sus demandas: un básico de $ 2400.
El
lunes 7 a las 6 de la mañana se levantó la medida como
estaba previsto, para dar paso a una reunión convocada en
el Ministerio en el marco de la paritaria.
La propuesta de la patronal
A
la noche se conoció en FATE la propuesta del conjunto de
las empresas: un 10% en abril y otro 6% en octubre o
noviembre más una suma no remunerativa de $ 900 dividida en
tres cuotas, una de $ 500 y dos de $ 200. A partir de esta
propuesta, para el conjunto se abrirían reuniones por fábrica
para mejorar la oferta y discutir temas específicos.
Los
trabajadores del turno verde, al enterarse de la propuesta y
recalientes por haberlos hecho quedar como “cagones”,
decidieron dar una respuesta contundente a la empresa y al
gremio reanudando el paro, que se fue ratificando turno por
turno y que se mantiene al cierre de esta edición.
El corte de la Panamericana
El
martes 8 a las 14 se realizó una asamblea masiva con la
presencia de más de 800 trabajadores. Allí se ratificó el
paro y se encomendó al gremio y a los
veedores/representantes reunirse inmediatamente con la
empresa en planta para negociar en ese instante. La asamblea
votó un cuarto intermedio para dar lugar a las
negociaciones y se decidió cortar Panamericana y Márquez.
A partir de las 15, una columna impresionante de casi 1.000
obreros, con sus típicas camperas azul eléctrico,
marcharon por Blanco Encalada hasta Márquez y Panamericana,
donde cortaron todos los carriles rápidos dejando apenas
uno de cada lado de los más de 7 carriles, lo que provocó
un caos vehicular reflejado por los medios inmediatamente.
Éstos, en total sintonía con el gobierno y las patronales,
lo presentaron no
como una lucha salarial contra el techo de Kirchner, Moyano
y Yasky, sino como un problema vehicular, tratando de aislar
esta impresionante lucha obrera de un sector de lo más
concentrado del proletariado industrial. Luego de tener
cortada la Panamericana por más de dos horas, se decidió
volver a la planta marchando por el acceso a Tigre, con lo
cual se mantuvo el corte por una hora más. A eso de las 19
se reinició la asamblea en la puerta de FATE. Allí Pedro
Wasiejko informó que la patronal no los había recibido y
que había una reunión a nivel político del Ministerio
para el día siguiente con la viceministra Noemí Rial. Para
esa reunión se votaron dos negociadores por turno para
acompañar al sindicato. En la reunión, el miércoles por
la tarde, la patronal volvió a repetir que no negocia con
paro.
Al
cierre de esta edición el paro era total y estaba convocada
una asamblea para el viernes 11 para discutir los pasos a
seguir.
|