Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 102, 11/05/07
 

 

 

 

 

 

Último momento

Los obreros de FATE no aflojan

El gremio ya está desesperado por firmar las paritarias, en donde representa, además de FATE, a las otras dos fábricas del sector, Firestone y Pirelli, donde la dirigencia todavía controla la situación. La paritaria estaba parada porque las patronales hacían causa común con FATE, es decir: no negociar con medidas de fuerza. De hecho, los obreros de FATE fueron imponiendo su agenda y su método en las negociaciones, contra las pretensiones del gremio y de la patronal. Es decir, los $ 2.400 al básico, el paro y la democracia de los trabajadores. Pero esta situación comenzó a cambiar el 7 cuando se levantó el paro por unas horas y las patronales hicieron una propuesta miserable.

El miércoles, por primera vez, se realizó una reunión en sede ministerial entre la patronal y los trabajadores de FATE. Esta reunión tiene mucha importancia, porque es el primer paso para aislar a FATE del conjunto del gremio y dejar aislados a los obreros de FATE como un conflicto de fábrica y no de todo el gremio, como parte de la paritaria y la lucha salarial. Es probable que una vez sellado el acuerdo en paritaria con el gremio y las otras fábricas empiecen los despedidos en FATE. Se formaría un frente único de hecho entre la patronal, el gobierno y la burocracia para derrotar al activismo, que no sólo pelea por aumento sino que se postula como una nueva dirección para recuperar el sindicato para los trabajadores.

Lo que los obreros de FATE no pudieron todavía lograr es unificar la pelea en todo el gremio. En las asambleas de fábrica se exigió asamblea general del gremio y plan de lucha, cosa que Wasiejko y compañía se niegan a convocar por miedo a que la rebelión de las bases de FATE se contagie a las otras empresas.

Al cierre de esta edición se esperaba una asamblea para el viernes a las 14. La “dirigencia” se juega en esa asamblea a conseguir por parte de los obreros de FATE una tregua, es decir, que se levanten las medidas de fuerza para negociar toda la semana venidera y abrochar la paritaria con las demás empresas, en lo que puede ser el primer paso para dejar sola a FATE.


Los hechos, hora a hora

Se retoman los paros

El miércoles 2 de mayo los trabajadores votaron reiniciar la pelea con un paro de 5 días, es decir, comenzar con una medida superior a la que habían realizado en marzo.

El paro era total y se realizaba normalmente y al interior de la planta, como es la modalidad adoptada por los obreros, pero el jueves por la noche, en una maniobra combinada entre la patronal y la dirigencia gremial, intentaron levantar la medida con el argumento de que iba a ser declarada ilegal y que estaban intimados por el Ministerio a levantar la medida y a volver al diálogo.

El argumento, mentiroso pero con algo real, es que el gremio en una reunión en el Ministerio firmó una conciliación voluntaria el 30 por la mañana, de la cual no informó en la asamblea con los obreros de FATE el 30 a la tarde, y donde se votaron las medidas. La patronal, tomándose de ese hecho, pedía la ilegalidad diciendo que al firmar la conciliación voluntaria seguían en vigencia todos los efectos legales de la conciliación obligatoria. Ante la confusión, los trabajadores del turno verde levantaron el paro. A la mañana y en asamblea del turno siguiente se decidió continuar el paro, ratificado por los demás turnos al correr del día.

El viernes a las 3 de la tarde, como una respuesta a las maniobras y presiones, más de 300 compañeros marcharon y cortaron, por más de una hora, el acceso norte entre Carlos Casares y Avellaneda, que fue el ensayo para el imponente corte de la Panamericana días después.

El sábado a la mañana, un alto ejecutivo de FATE, el ingeniero Lorenzo, estuvo presionando e intentando hablar con los compañeros. La reunión se realizó con delegados electos en ese momento por sector, donde los compañeros ratificaron sus demandas: un básico de $ 2400.

El lunes 7 a las 6 de la mañana se levantó la medida como estaba previsto, para dar paso a una reunión convocada en el Ministerio en el marco de la paritaria.

La propuesta de la patronal

A la noche se conoció en FATE la propuesta del conjunto de las empresas: un 10% en abril y otro 6% en octubre o noviembre más una suma no remunerativa de $ 900 dividida en tres cuotas, una de $ 500 y dos de $ 200. A partir de esta propuesta, para el conjunto se abrirían reuniones por fábrica para mejorar la oferta y discutir temas específicos.

Los trabajadores del turno verde, al enterarse de la propuesta y recalientes por haberlos hecho quedar como “cagones”, decidieron dar una respuesta contundente a la empresa y al gremio reanudando el paro, que se fue ratificando turno por turno y que se mantiene al cierre de esta edición.

El corte de la Panamericana

El martes 8 a las 14 se realizó una asamblea masiva con la presencia de más de 800 trabajadores. Allí se ratificó el paro y se encomendó al gremio y a los veedores/representantes reunirse inmediatamente con la empresa en planta para negociar en ese instante. La asamblea votó un cuarto intermedio para dar lugar a las negociaciones y se decidió cortar Panamericana y Márquez. A partir de las 15, una columna impresionante de casi 1.000 obreros, con sus típicas camperas azul eléctrico, marcharon por Blanco Encalada hasta Márquez y Panamericana, donde cortaron todos los carriles rápidos dejando apenas uno de cada lado de los más de 7 carriles, lo que provocó un caos vehicular reflejado por los medios inmediatamente. Éstos, en total sintonía con el gobierno y las patronales, lo presentaron no como una lucha salarial contra el techo de Kirchner, Moyano y Yasky, sino como un problema vehicular, tratando de aislar esta impresionante lucha obrera de un sector de lo más concentrado del proletariado industrial. Luego de tener cortada la Panamericana por más de dos horas, se decidió volver a la planta marchando por el acceso a Tigre, con lo cual se mantuvo el corte por una hora más. A eso de las 19 se reinició la asamblea en la puerta de FATE. Allí Pedro Wasiejko informó que la patronal no los había recibido y que había una reunión a nivel político del Ministerio para el día siguiente con la viceministra Noemí Rial. Para esa reunión se votaron dos negociadores por turno para acompañar al sindicato. En la reunión, el miércoles por la tarde, la patronal volvió a repetir que no negocia con paro.

Al cierre de esta edición el paro era total y estaba convocada una asamblea para el viernes 11 para discutir los pasos a seguir.