Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 102, 11/05/07
 

 

 

 

 

 

Coyuntura de luchas y candidatura K

Filmus en terapia intensiva

Esta coyuntura de duras luchas y elementos de crisis política para el gobierno no dejará de tener consecuencias en las elecciones del 3 de junio en la ciudad de Buenos Aires. Si Filmus ya venia tercero cómodo detrás de Macri y Telerman, los desmanejos gubernamentales de las últimas semanas seguramente lo habrán hundido un poco más. También Macri había sido rozado por la coyuntura en oportunidad del asesinato de Fuentealba en manos de su ex aliado Sobisch. En todo caso, el que aparece más “indemne” es Telerman, no casualmente candidato a ganar en segunda vuelta, pero no se puede descartar que de aquí al 3 no termine afectado por el costado que tiene que ver con su carácter de agente de grandes negocios capitalistas en la ciudad (por ejemplo, el caso de las facturas truchas de publicidad).

En todo  caso, lo fundamental desde el punto de vista político más de conjunto tiene que ver con las previsiones electorales de la reelección “pingüino” o “pingüina” en relación con las elecciones capitalinas. Por ahora, a pesar de los incipientes elementos de crisis y de experiencia con el gobierno K que marcan esta coyuntura, no debería estar afectado el proyecto reeleccionista. Cada elección tiene su especificidad, y no está claro hasta qué punto los elementos de crisis que empiezan a acumularse en el terreno político y en el económico puedan pesar sobre la comparación entre al pico de la crisis 2001 y 2002 (de la cual se beneficia Kirchner) y la situación actual de relativa “mejora”.

Sin embargo, es un hecho que el gobierno ya no está en “el mejor de los mundos”. Como venimos diciendo, la consecuencia más importante de la actual coyuntura, es que al gobierno se le está comenzando a caer la careta y esto va a tener consecuencias inevitables en las elecciones porteñas: Filmus no sólo podría quedar tercero, sino incluso hundirse profundamente, hasta quedando más cerca de alguna de las opciones minoritarias que de las dos que irán al ballottage. Y aunque todavía falta casi un mes para la elección del 3, puede ser una fuerte señal de alerta para el gobierno K con consecuencias para el escenario electoral nacional.

En estas condiciones, lo que se plantea para la izquierda es aprovechar la circunstancia para redoblar la denuncia del raído doble discurso K y utilizar el terreno electoral para agitar el apoyo a las luchas en curso.