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Santa Cruz
Las intimidaciones y los palos K
se
le volvieron en contra
En medio de una convulsionada Santa Cruz, el conflicto docente ha sido
el disparador de una amplia y masiva movilización popular
contra el gobierno provincial y contra K. Sancho no sabe dónde
meterse para esquivar los continuos escraches, marchas y
tomas de edificios por parte de docentes, padres y
trabajadores en general, y está en la cuerda floja.
Entrevistamos a Mónica Migani, delegada al Congreso de ADOSAC de la
localidad de 28 de Noviembre (cercana a Río Turbio),
entidad que votó el paro por cinco días –medida que se
está cumpliendo esta semana– y una nueva marcha
provincial para el jueves 26.
SoB –¿Cómo se desarrolló el
Congreso de ADOSAC del fin de semana?
M –La clave del Congreso fue que, mientras estaba
sesionando –ya se había dado el informe de las filiales,
ya se había hecho la votación de las medidas, ya estábamos
en la parte final del Congreso–,nos llega la notificación
de la conciliación obligatoria. Esto interrumpe todo y nos
mete en otra discusión. Además de cómo se iba a tratar la
conciliación, había que llamar a las filiales y organizar
las asambleas para abrir otra vez la discusión. Estábamos
en eso cuando llega la otra resolución que deja sin efecto
la conciliación obligatoria y ya estaba firmada por otro
subsecretario de Trabajo (removieron a la anterior). Por
supuesto que nos provocó una algarabía terrible ya que nos ahorraron un montón
de pasos formales, porque en realidad el conflicto está muy
firme y había decisiones que sin ninguna duda se iban a
tomar, pero que había que consultar en asamblea.
Inmediatamente el Congreso saca como mandato llamar a
movilizar a todas las filiales, hacer una gran movilización
a Río Gallegos y movilización en todas las filiales con
“escraches” a los distintos funcionarios políticos de
cada localidad.
Finalizamos el Congreso para las 22, se convocó la
marcha para esa hora y nos fuimos a la carpa, que era el
lugar de convocatoria y ya en la carpa estaba todo el mundo.
Había no sólo docentes, sino que estaba
el pueblo de Río Gallegos presente. La gente se estaba
preparando para marchar y ahí nos sumamos a la movilización,
que fue masiva, había gente del hospital, familias. La
carpa se convirtió en un centro de concentración de los
distintos sectores de trabajadores que van desde su trabajo
o directamente desde su casa, y esa noche estuvimos hasta
las 3.30 de la mañana. Hay una gran batucada que está
continuamente resonando y se hacen cortes simultáneos de
dos calles. La gente que va en los vehículos nos aplaude y
cada media hora la batucada arranca, sale y hacen marcha.
Eso fue el sábado a la noche. Yo participé de tres
marchas. La primera fue cuando salimos del Congreso, pero
después se hicieron dos o tres marchas sucesivas. La
batucada se cansa de cortar la calle y sale y hace marchas.
La gente seguía firme como cuando se inició.
El domingo 22 se convocó a otra marcha, a un
cacerolazo bajo la consigna de “Que se vayan todos”. La
marcha fue muy grande (los medios hablan de entre 5.000 y
8.000 personas). Son marchas muy grandes que se van
renovando continuamente, la gente va cambiando, nunca baja
el número. Durante el transcurso del día se hicieron dos
marchas. La de las 19 fue multitudinaria, porque además de
la gente caminando, se sumaban vehículos.
SoB –¿Qué otras resoluciones
importantes se votaron?
M –Una que nosotros veníamos planteando, que era
dirigirnos a otros trabajadores para lograr el apoyo
efectivo de otros sectores que se están acercando, que nos
miran con simpatía. Hay dirigentes que todavía no dan el
paso de llamar a sus compañeros a parar en adhesión al conflicto docente que además tiene dos puntos
que unifican a todos los trabajadores: el
aumento salarial al básico y la estabilidad laboral. El
Congreso finalmente vota (yo lo propongo una vez más) esa
moción. Hoy,
por ejemplo, vamos a la mina de Río Turbio y a distintos
sectores acercándonos, convocando a que se sumen e
invitarlos a la marcha del jueves que se vuelve a hacer en Río
Gallegos.
SoB –Como docente de la cuenca
minera, ¿qué relación hay con los trabajadores de Turbio?
M –Nosotros tenemos el apoyo de los mineros.
Lamentablemente no se
ve reflejado tan así el apoyo de los dirigentes de ATE,
que es el gremio que los nuclea, que si bien están apoyando
desde ATE Salud, que son el sector que agrupa a los
trabajadores de hospitales, en realidad, lo
que no hemos visto todavía efectivamente es a los mineros
parando (salvo el paro que se llamó a nivel nacional
desde la CTA, en el cual paró la mina en su totalidad) por
nuestros reclamos. Los compañeros adhieren a nuestros
pedidos, vienen a las marchas, pero no como sector de
trabajadores sino como padres, como vecinos. Nosotros lo que
creemos es que tiene que haber un paro minero, porque este conflicto ya ha tomado
estado público, las marchas son populares, la gente se
acerca a las movilizaciones y a los actos de la ADOSAC más
allá de sus conducciones. Entonces, ya creemos que esto ha
traspasado el reclamo sólo del ADOSAC, sino que los puntos
que levantamos son los que nos ligan a otros sectores. La
movilización de Río Gallegos se
transformó casi en una pueblada, y creemos que los
dirigentes tienen que estar discutiendo en asamblea, ya, el
apoyo mediante un paro en relación con la huelga docente.
SoB –¿Qué opinan de la actitud
de CTERA?
M –Lo que el Congreso continuamente discute es el rol
que está jugando la CTERA, no sólo en Santa Cruz, sino con
respecto a la pelea que vienen llevando adelante los
docentes de otras provincias. Y a pesar de nuestros
reclamos, CTERA no da muestras de ponerse a la cabeza de la
lucha y llamar al paro nacional. Nosotros estamos planteando
un aumento al básico acorde a la canasta familiar, que la
estamos calculando cercana a los 4.000 pesos.
SoB –En medio de este duro y
combativo conflicto, ¿qué perspectivas ves?
M –El gobierno todavía está duro. Pero lo que
nosotros vemos es que cada acción que está haciendo, al
menos en la provincia, como para frenar, está
provocando la respuesta contraria. Nos descontó el
sueldo y los compañeros, lejos de levantar, se enojaron
mucho más y por la positiva. Nos militarizaron las
escuelas, y lejos de asustarnos y volver a trabajar por
temor, al contrario, enfrentamos el cerco policial. Aprietan
a los directivos vía telefónica, los directivos (que están
de paro) se han organizado y sacado un documento repudiando
los aprietes, y además declarando que no van a hacer ningún
listado de gente de paro que esté por fuera de los listados
que se mandan normalmente por calendario escolar. Nos ponen
el cerco policial en Casa de Gobierno y lo que queremos es
pasar ese cerco, en vez de amedrentarnos. Nos ponen las
vallas en la misma Casa de Gobierno y refuerza la carpa.
Porque en realidad, la carpa estaba muy humildemente armada
y cuando nos ponen las vallas, éstas se han llenado de
banderas, de mensajes, de carteles de los distintos
sectores, de mensajes de estudiantes, de los padres, de las
familias, la gente se acerca, saca fotos al vallado. Cada
acción que el gobierno realiza, provoca un refuerzo
espectacular a favor del conflicto y eso nos da mucha más
fuerza. Es increíble cómo cada paso que ellos dan,
lejos de provocar el efecto que quieren, provocan el
contrario. Hay una camada importantísima de compañeros que
está aprendiendo a luchar y a sostener un paro, nunca antes
lo habían hecho. Eso nos alerta acerca de que en realidad
nos va consolidando y está
provocando algunas crisis al gobierno, que resuelve sobre la
marcha. Lo mismo pasó con la conciliación. Ese darnos
la conciliación y después sacarla, lejos de confundirnos,
al contrario: el Congreso se fortalece, sale con propuestas
claras y los compañeros que están participando vuelven a
sus filiales con un mensaje de triunfo, de que venimos
ganando la pelea semanal que estamos dándole al gobierno.
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