Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 101, 26/04/07
 

 

 

 

 

 

Santa Cruz

Las intimidaciones y los palos K se
le volvieron en contra

En medio de una convulsionada Santa Cruz, el conflicto docente ha sido el disparador de una amplia y masiva movilización popular contra el gobierno provincial y contra K. Sancho no sabe dónde meterse para esquivar los continuos escraches, marchas y tomas de edificios por parte de docentes, padres y trabajadores en general, y está en la cuerda floja.

Entrevistamos a Mónica Migani, delegada al Congreso de ADOSAC de la localidad de 28 de Noviembre (cercana a Río Turbio), entidad que votó el paro por cinco días –medida que se está cumpliendo esta semana– y una nueva marcha provincial para el jueves 26.

SoB –¿Cómo se desarrolló el Congreso de ADOSAC del fin de semana?

M –La clave del Congreso fue que, mientras estaba sesionando –ya se había dado el informe de las filiales, ya se había hecho la votación de las medidas, ya estábamos en la parte final del Congreso–,nos llega la notificación de la conciliación obligatoria. Esto interrumpe todo y nos mete en otra discusión. Además de cómo se iba a tratar la conciliación, había que llamar a las filiales y organizar las asambleas para abrir otra vez la discusión. Estábamos en eso cuando llega la otra resolución que deja sin efecto la conciliación obligatoria y ya estaba firmada por otro subsecretario de Trabajo (removieron a la anterior). Por supuesto que nos provocó una algarabía terrible ya que nos ahorraron un montón de pasos formales, porque en realidad el conflicto está muy firme y había decisiones que sin ninguna duda se iban a tomar, pero que había que consultar en asamblea. Inmediatamente el Congreso saca como mandato llamar a movilizar a todas las filiales, hacer una gran movilización a Río Gallegos y movilización en todas las filiales con “escraches” a los distintos funcionarios políticos de cada localidad.

Finalizamos el Congreso para las 22, se convocó la marcha para esa hora y nos fuimos a la carpa, que era el lugar de convocatoria y ya en la carpa estaba todo el mundo. Había no sólo docentes, sino que estaba el pueblo de Río Gallegos presente. La gente se estaba preparando para marchar y ahí nos sumamos a la movilización, que fue masiva, había gente del hospital, familias. La carpa se convirtió en un centro de concentración de los distintos sectores de trabajadores que van desde su trabajo o directamente desde su casa, y esa noche estuvimos hasta las 3.30 de la mañana. Hay una gran batucada que está continuamente resonando y se hacen cortes simultáneos de dos calles. La gente que va en los vehículos nos aplaude y cada media hora la batucada arranca, sale y hacen marcha. Eso fue el sábado a la noche. Yo participé de tres marchas. La primera fue cuando salimos del Congreso, pero después se hicieron dos o tres marchas sucesivas. La batucada se cansa de cortar la calle y sale y hace marchas. La gente seguía firme como cuando se inició.

El domingo 22 se convocó a otra marcha, a un cacerolazo bajo la consigna de “Que se vayan todos”. La marcha fue muy grande (los medios hablan de entre 5.000 y 8.000 personas). Son marchas muy grandes que se van renovando continuamente, la gente va cambiando, nunca baja el número. Durante el transcurso del día se hicieron dos marchas. La de las 19 fue multitudinaria, porque además de la gente caminando, se sumaban vehículos.

SoB –¿Qué otras resoluciones importantes se votaron?

M –Una que nosotros veníamos planteando, que era dirigirnos a otros trabajadores para lograr el apoyo efectivo de otros sectores que se están acercando, que nos miran con simpatía. Hay dirigentes que todavía no dan el paso de llamar a sus compañeros a parar en adhesión al conflicto docente que además tiene dos puntos que unifican a todos los trabajadores: el aumento salarial al básico y la estabilidad laboral. El Congreso finalmente vota (yo lo propongo una vez más) esa moción.  Hoy, por ejemplo, vamos a la mina de Río Turbio y a distintos sectores acercándonos, convocando a que se sumen e invitarlos a la marcha del jueves que se vuelve a hacer en Río Gallegos.

SoB –Como docente de la cuenca minera, ¿qué relación hay con los trabajadores de Turbio?

M –Nosotros tenemos el apoyo de los mineros. Lamentablemente no se ve reflejado tan así el apoyo de los dirigentes de ATE, que es el gremio que los nuclea, que si bien están apoyando desde ATE Salud, que son el sector que agrupa a los trabajadores de hospitales, en realidad, lo que no hemos visto todavía efectivamente es a los mineros parando (salvo el paro que se llamó a nivel nacional desde la CTA, en el cual paró la mina en su totalidad) por nuestros reclamos. Los compañeros adhieren a nuestros pedidos, vienen a las marchas, pero no como sector de trabajadores sino como padres, como vecinos. Nosotros lo que creemos es que tiene que haber un paro minero, porque este conflicto ya ha tomado estado público, las marchas son populares, la gente se acerca a las movilizaciones y a los actos de la ADOSAC más allá de sus conducciones. Entonces, ya creemos que esto ha traspasado el reclamo sólo del ADOSAC, sino que los puntos que levantamos son los que nos ligan a otros sectores. La movilización de Río Gallegos se transformó casi en una pueblada, y creemos que los dirigentes tienen que estar discutiendo en asamblea, ya, el apoyo mediante un paro en relación con la huelga docente.

SoB –¿Qué opinan de la actitud de CTERA?

M –Lo que el Congreso continuamente discute es el rol que está jugando la CTERA, no sólo en Santa Cruz, sino con respecto a la pelea que vienen llevando adelante los docentes de otras provincias. Y a pesar de nuestros reclamos, CTERA no da muestras de ponerse a la cabeza de la lucha y llamar al paro nacional. Nosotros estamos planteando un aumento al básico acorde a la canasta familiar, que la estamos calculando cercana a los 4.000 pesos.

SoB –En medio de este duro y combativo conflicto, ¿qué perspectivas ves?

M –El gobierno todavía está duro. Pero lo que nosotros vemos es que cada acción que está haciendo, al menos en la provincia, como para frenar, está provocando la respuesta contraria. Nos descontó el sueldo y los compañeros, lejos de levantar, se enojaron mucho más y por la positiva. Nos militarizaron las escuelas, y lejos de asustarnos y volver a trabajar por temor, al contrario, enfrentamos el cerco policial. Aprietan a los directivos vía telefónica, los directivos (que están de paro) se han organizado y sacado un documento repudiando los aprietes, y además declarando que no van a hacer ningún listado de gente de paro que esté por fuera de los listados que se mandan normalmente por calendario escolar. Nos ponen el cerco policial en Casa de Gobierno y lo que queremos es pasar ese cerco, en vez de amedrentarnos. Nos ponen las vallas en la misma Casa de Gobierno y refuerza la carpa. Porque en realidad, la carpa estaba muy humildemente armada y cuando nos ponen las vallas, éstas se han llenado de banderas, de mensajes, de carteles de los distintos sectores, de mensajes de estudiantes, de los padres, de las familias, la gente se acerca, saca fotos al vallado. Cada acción que el gobierno realiza, provoca un refuerzo espectacular a favor del conflicto y eso nos da mucha más fuerza. Es increíble cómo cada paso que ellos dan, lejos de provocar el efecto que quieren, provocan el contrario. Hay una camada importantísima de compañeros que está aprendiendo a luchar y a sostener un paro, nunca antes lo habían hecho. Eso nos alerta acerca de que en realidad nos va consolidando y está provocando algunas crisis al gobierno, que resuelve sobre la marcha. Lo mismo pasó con la conciliación. Ese darnos la conciliación y después sacarla, lejos de confundirnos, al contrario: el Congreso se fortalece, sale con propuestas claras y los compañeros que están participando vuelven a sus filiales con un mensaje de triunfo, de que venimos ganando la pelea semanal que estamos dándole al gobierno.