Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 97, 22/02/07
 

 

 

 

 

 

Brasil

Un “plan de crecimiento”…
de las ganancias capitalistas

El 22 de enero Lula anunció el Plan de Aceleración del Crecimiento (PAC), con luces y fuegos de artificio, como si en ese plano fuera capaz de hacer entrar al país en un ciclo de crecimiento económico. Vale recordar que nuestro país ha tenido uno de los más bajos índices de crecimiento de toda América latina en los últimos años. En realidad, el PAC no trae ninguna novedad en relación a su primer mandato: ganancia para la gran burguesía y miseria para los trabajadores en general y para los públicos en especial, que con el PAC tendrán un congelamiento salarial por 10 años.

Con la mentira de hacer crecer el país, el gobierno de Lula está preparando una fuerte oleada de privatizaciones vía las Sociedades Público-Privadas.

Lula, a través del PAC, anuncia una gigantesca inversión en infraestructura que posibilitaría aumentar las exportaciones, garantizando exención de impuestos a las empresas de sectores como maquinarias, construcción civil y equipamientos, lo que significa millones de reales por año que podrían ser invertidos en salud y educación, por ejemplo. O sea, el PAC se propone eliminar los “cuellos de botella” de la estructura del transporte y disminuir el costo de producción de los empresarios.

Como en otras ocasiones, Lula actúa con la lógica burguesa y al servicio del gran capital: aumentar el crecimiento de la economía apoyando a las empresas y sus patrones en detrimento de los trabajadores, exactamente como hizo Fernando Henrique Cardoso en sus ocho años de gobierno.

Esta política tiene dos problemas centrales. Primero, que el crecimiento de la economía, si ocurriera, no significa de ninguna forma mejoría de las condiciones de vida de los trabajadores y del empleo, ya que la ociosidad productiva en la industria es significativa. En segundo lugar, como ha quedado demostrado con las diversas tentativas de crecimiento vía la iniciativa privada, en los últimos 20 años el crecimiento de la economía ha sido irrisorio.

Si para la burguesía el PAC es generoso, para los trabajadores representa un ataque más del gobierno de Lula y de los patrones. Si el gobierno va a “meter mano” a los impuestos de las empresas está claro que va a compensar aún más con el ataque al ingreso de los trabajadores públicos y los jubilados/pensionados. Según el PAC, entre 2008 y 2023, el reajuste del salario mínimo será realizado en base al crecimiento del PBI más la inflación del año.

O sea, en el 2008 el reajuste del salario mínimo sería menos del 3%. Utilizando esa regla, al final de estos quince años, el mínimo sería en verdad un salario totalmente insuficiente, empeorando mucho una situación que ya es terrible.

Para los trabajadores del servicio público la situación no es mejor. El PAC propone que los reajustes salariales no superen el 1,5% descontada la inflación.

Si fuese verdad que el congelamiento salarial lleva al crecimiento de la economía, habríamos tenido un crecimiento vertiginoso durante los años 90, ya que la clase trabajadora sufrió un brutal deterioro salarial durante ese período. La realidad muestra lo contrario, que el aumento vertiginoso fue de las ganancias de las empresas, en cuanto que los propios economistas burgueses califican a la década del 90 como la “década perdida”.