Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 97, 22/02/07
 

 

 

 

 

 

Córdoba: crisis de la Justicia por el caso Dalmasso

La gente no come vidrio… ni perejil

Por Adrián Peryam

Cuando asesinan a una persona muy  ligada al poder de turno, desde la Justicia y el poder político tratan de que el caso pase lo más desapercibido posible. Generalmente, este tipo de casos se terminan “resolviendo” metiendo en cana a cualquier tipo que haya tenido la desgracia de pasar por la zona del crimen en los días previos.

Esto fue lo que intentaron hacer en Río Cuarto con el crimen de Nora Dalmasso. La diferencia es que esta vez el pueblo se levantó y con una marcha multitudinaria (en relación con la población) la gente de la ciudad salió a pedir la libertad del pintor Gastón Zárate, cansados de que siempre termine pagando cualquier “perejil”. De hecho, la marcha se llamó “el perejilazo”.

El gobierno de De la Sota está tratando de evitar quedar pegado, cosa que le resulta difícil por varios motivos. El primero es que al caso Dalmasso hay que sumarle que en la localidad de Corral de Bustos, meses atrás, una pueblada quemó los tribunales de la ciudad tras la absolución de un hombre acusado de violar y matar a una menor, y este incendio sirvió para que con el fuego desaparecieran expedientes que investigaban a narcos y a policías entre otros. El resultado de esto fue más de 40 detenidos y un pueblo al que se intimida con persecuciones y amenazas.

Igualmente, el pueblo se empieza a movilizar exigiendo la libertad de los más de 40 detenidos, a los que se quiere imputar con un cargo de varios años de prisión.

Otro caso ya es conocido, aunque no se le da mucha trascendencia: un jurado público decide la absolución de una joven que fue violada, quiso abortar, no pudo y terminó matando al bebé. El fallo favorable para la joven fue por parte del jurado público; los jueces ordinarios votaron por la prisión.

El gobierno de De la Sota busca que todo esto, en plena campaña electoral por su candidato Juan Schiaretti, no salpique a su gestión. Ya tuvo que cambió al secretario de Seguridad provincial, al jefe de Policía, y salió a criticar la investigación del caso Dalmasso. Vale aclarar que parte de la investigación se hizo con el apoyo de la provincia que puso a disposición de los investigadores el “prestigioso” CEPROCOR, donde se realizaron los estudios de ADN del cuerpo de Dalmasso sin conseguir resultados.

Además, el gobierno de De la Sota queda pegado porque durante su mandato siempre dispuso del Poder Judicial a su antojo, siempre el Poder Judicial estuvo ligado políticamente al delasotismo, que creía que los efectos de la crisis de las instituciones abierta en el 2001 no lo tocarían.

Y si bien la crisis todavía no es tan profunda, todas estas puebladas y movilizaciones exigiendo justicia, pidiendo por la libertad de Zárate, exigiendo la libertad de los presos de Corral de Bustos, no hacen más que mostrar lo debilitadas y mal vistas que continúan las instituciones.

Así, la movilización popular sigue cuestionando a las instituciones que buscan mantener la impunidad castigando a los trabajadores y a los desposeídos y salvando a los amigos del poder.