Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 92, 23/11/06
 

 

 

 

 

 

Reportaje a trabajadores del Hospital Francés

“Una nueva intervención con la misma política”

Al cierre de esta edición se realizaba una multitudinaria marcha a Plaza de Mayo. Acompañados por partidos de izquierda y organizaciones de trabajadores desocupados como el MAS y el FTC; delegados y activistas de otros hospitales, se manifestaron con duros cánticos contra el gobierno y su “patota”,  así como contra los dirigentes del Sindicato de la Sanidad. SoB entrevistó a dos compañeros del sector enfermería. Desde el MAS llamamos a todos los sectores a redoblar la campaña de apoyo a la lucha para que cobren la totalidad del sueldo, los meses adeudados, que no haya ningún trabajador procesado y que se estatice el hospital bajo control de sus trabajadores como única medida que garantiza realmente todos los puestos de trabajo.

Después de varias semanas durante las cuales el gobierno de K intentó mantener en funciones a la intervención patotera, al fin no tuvo más remedio que soltarle la mano. Este recule del gobierno es producto de la lucha de los trabajadores del hospital Francés y del repudio generalizado que generó en amplios sectores de la población la brutal agresión del joven K “Tuto” Mohamad y sus secuaces. La caída de la intervención es un triunfo de los compañeros y coloca la lucha por la estatización en una situación más favorable.

El cambio de figuritas que significa la nueva intervención “adornada” con personajes supuestamente incorruptibles como Graciela Ocaña (interventora del PAMI), la periodista Fany Mandelbaun o Juan Carr fundador de Red Solidaria, no debe traer confusión entre los compañeros, se trata simplemente de vestir al lobo con piel de cordero, es decir, cambiaron la forma pero no el contenido porque el objetivo final es el mismo: quebrar el hospital y reprivatizarlo.

SoB: ¿Cuál es la situación de la nueva intervención. Hablaron con ellos?

Claudio –El tema está totalmente “encharcado”, porque viene una nueva intervención con la misma política. No va a resolver el problema del conjunto de los trabajadores ni mucho menos. Quiere reprivatizar el hospital y la solución de fondo por la que los trabajadores venimos luchando, ellos la desestiman.

En un principio se habló con el nuevo interventor y fue bien claro. Dio el mismo mensaje que había anunciado Alberto Fernández por los medios, de dictar la quiebra a la Filantrópica, cargarla con toda la deuda. Esto haría que la razón social con la que el conjunto de los trabajadores está en relación de dependencia quebrara, y se fuera el conjunto de los trabajadores con La Filantrópica. Y creo que hay un tema semántico también. La Filantrópica y (de beneficencia) nos daba el gancho para pasar al Estado. Esto demostraba que no era una clínica privada o un hospital privado, sino un hospital abierto a la comunidad. Nace con esta intención y después un conjunto de médicos la usufructuaron para su provecho, por supuesto con la venia política.

SoB: ¿Cuál es la situación de Enfermería? Sabemos que estuvieron discutiendo acerca de lo que han cobrado y además acerca de cuál es la situación, en particular para atender a los pacientes.

Claudio– Desde el comienzo de la lucha, el 50% de los enfermeros optó por una decisión individual: se reubicó en diferentes hospitales y clínicas y se fueron del Hospital. Esto hace que hoy tengamos que atender a los pacientes y más a una obra social como el PAMI –que es lo que va a traer Ocaña– con mucha demanda con la mitad de los trabajadores. Para colmo, con el 49% menos del sueldo. Se estuvo discutiendo eso en Enfermería, se le preguntó a los compañeros si iban a permitir esta nueva situación y el conjunto de los trabajadores dijo que iba a haber una asamblea de sector. Se iba a ver si se votaba una medida de fuerza, que para nosotros es paro activo con guardias mínimas, demostrándoles que no estamos para nada de acuerdo en resignar parte de nuestro sueldo y, para colmo, en dar baja calidad de atención. Porque la señora Ocaña quiere hacer del Hospital un geriátrico.

SoB: ¿Cuál es la salida que ves para el Hospital?

Claudio –La salida que nosotros venimos peleando, es la estatización con control obrero. Y la estatización no en el marco de los hospitales pauperizados: queremos un hospital de excelencia, como fue el Hospital Francés. Por un lado, primero, garantizar el sueldo de los trabajadores, pero pelear también por un hospital de excelencia, con calidad de prestaciones y de recursos humanos, que era lo que tenía el Hospital Francés hasta hace un año. Eso es lo que el conjunto de los trabajadores quiere de vuelta para el Hospital.

SoB: En la marcha hay un cartel del Centro Gallego que dice “reincorporación de Isabel”, ¿es una compañera despedida recientemente?

Claudio –Sí, el Centro Gallego está teniendo problemas con despidos de personal en forma arbitraria. Pero nosotros queremos que los compañeros del Centro Gallego se unan a la lucha nuestra. Queremos que todos los hospitales de la comunidad abran un gran debate sobre la crisis de la salud y peleen por la estatización de los hospitales de la comunidad. Todavía en el Centro Gallego es un debate por hacer.

SoB: ¿Cuál es el rol que ha jugado el sindicato durante todo el conflicto y particularmente en este momento?

Alejandro– El sindicato estuvo siempre ausente del Hospital. Para lo único que apareció fue para apoyar las medidas que tiraba el gobierno. Ellos desde un principio, intentaron imponer la paz social y el convenio de crisis. Como no lo lograron con el consenso de los trabajadores, lo embocaron “por la ventana”, por decirlo de alguna manera, bajo la forma de un subsidio. Inventaron algo para pagar, como ellos decían. Es decir, se terminó firmando el convenio de crisis y la paz social con otros medios que no eran el método democrático que imponían las asambleas del Hospital. Pero siempre estuvo ausente. Siempre estuvo del lado del gobierno, nunca de los trabajadores, siempre nos dejó. En la lucha estuvimos solos, digamos. El sindicato nunca nos apoyó. El apoyo que tuvimos fue de partidos de izquierda y otras organizaciones, pero el sindicato nunca. Lo único que vino a traer, cuando luchábamos por el cobro de la deuda salarial, a principio de año, fue un subsidio de 300 pesos que fue rechazado por el conjunto de los trabajadores. Después desapareció durante toda la lucha y ahora vuelve a aparecer para imponer el convenio de crisis y la paz social.