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Ecocarnes
Más
delegados antipatronales
En
el frigorífico Ecocarnes, desde hace meses, se viene dando
una pelea muy importante contra la esclavitud laboral y la
tercerización. Esta vez el conflicto estuvo centrado contra
una contratista, Gómez SA, que es la encargada de hacer la
depostada. Si bien no se logró que los compañeros pasen a
ser parte del frigorífico, consiguieron que se empiece a
regularizar su situación. Parte de las conquistas es haber
logrado imponerle a la patronal la elección y el
reconocimiento de los delegados. Con ellos estuvimos
hablando.
SoB:
¿Cómo eran las condiciones de trabajo?
Abel:
Gómez hacía y deshacía a su antojo, trabajaras las horas
que trabajaras. Nunca pagó una hora extra y te pagaba según
la cara. La gran mayoría estaba en negro o como
monotributista, nunca pagó feriados, salario familiar,
aguinaldo, vacaciones. Ni siquiera tenemos un médico.
Cuando nos accidentamos muchas veces vinimos a trabajar
accidentados, porque no te paga el accidente, y cuando venía
una inspección o lo que fuera te mandaban a tu casa. “Vos
estás en negro, te vas para tu casa”, te decían. Se
manejan como patrones de estancia o peor.
Lo
que menos pensamos era que íbamos a llegar a ser delegados,
porque en quince años jamás le pusieron un delegado a éste;
nunca. Si alguien hablaba algo al día siguiente no entraba.
SoB:
¿Cómo empieza el conflicto?
Abel:
En realidad todo empezó con los subsidios que dio el
gobierno para mantener el sueldo a los trabajadores cuando
corta las exportaciones. Ahí se metió alguien que no nos
correspondía a nosotros, que es Etchehún, con el respaldo
de la casa. La cosa es que Gómez cobraba los subsidios y a
nosotros no nos pagaba nada, o se quedaba con la mitad;
cuando empezamos a reclamar despidió a varios compañeros.
Pero fueron varios meses de reunirnos afuera, de
organizarnos, de charlar con los delegados.
Daniel:
Veníamos hablando entre nosotros y estábamos todos unidos,
los monotributistas, los que estaban en negro, todos. Eso
fue lo más importante, y después contamos con la ayuda de
los delegados de la casa, como Walter, que hicieron
asambleas y obligaron a que venga la empresa. En realidad no
hicimos mucho paro, porque rápidamente se logró que el
gerente de la empresa [Ecocarnes] se comprometiera a
solucionar los problemas.
Walter:
En estos últimos dos meses hubo cambios importantes, ya que
trabajaban hasta cualquier hora, trabajaban sábados y
domingos por la misma plata, y hoy trabajan nueve horas y no
trabajan los sábados; eso lo hicimos con la unidad de los
compañeros. Conseguir sacar el monotributo es un paso muy
importante contra la flexibilización, porque el monotributo
es parte de la flexibilidad laboral encubierta que pusieron
todos estos gobiernos.
Para
lograr todo esto tuvieron que parar, porque si no paraban
eso no ocurría, si no paraban no retomaban a compañeros
que habían echado. Eso fue gracias a la unidad de los compañeros,
porque se dieron cuenta de que sin la unidad no pueden hacer
nada, y con la unidad y haciendo asambleas le arrancaron el
monotributo. Fue toda una discusión, porque los compañeros
no son monotributistas, son trabajadores, así se logró
sacar el monotributo y blanquear.
SoB:
¿Qué opinan del sindicato?
Abel:
Nosotros estamos ganando lo mismo que hace diez años. En el
91 fui a trabajar al parque industrial en un frigorífico
nuevo; en ese momento yo cobraba $ 1.500 por quincena. Hoy
tengo que trabajar un mes para ganar esa plata. A la vista
está que el sindicato no ha hecho nada, al contrario, han
ayudado a la patronal.
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