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Brasil:
declaración de Praxis tras el triunfo de Lula
Preparar
la tercera vuelta en las calles,
fábricas y escuelas
La
segunda vuelta demuestra categóricamente que la tesis del
giro a la derecha del voto no tiene base material. El PSDB y
el PFL, los partidos tradicionales de la derecha, tuvieron
menos votos en la segunda vuelta que en la primera. Lula, a
su vez, asume con más votos, pero cuenta con menos
entusiasmo que en el 2002. Un pequeño ejemplo es la
comparación con la celebración de la victoria: en el 2002
en la Avenida Paulista estuvieron presentes más de 100.000
personas, ahora no estuvieron presentes más de 4.000.
La
clase trabajadora brasileña realizó una experiencia con el
PT y el lulismo apenas parcial, o mejor dicho, a nivel de la
vanguardia, y es el sector que hoy es la base de sustentación
del PSOL y que posibilitó los 6 millones de votos a Heloisa
Helena. Lula en su primer mandato gobernó contra los
trabajadores y al servicio del capital y del imperialismo.
De acuerdo a lo que el propio Lula afirmó en el diario
“Folha de San Pablo” el día 18 de setiembre: “Los
ricos, las empresas y los bancos ganaron más dinero que
nunca”. No tenemos ilusiones de que el segundo mandato
de Lula sea más a la izquierda. Al contrario, el segundo
gobierno intentará implementar las contrarreformas que no
consiguió realizar debido a la crisis del mensalao [la
paga mensual que se le daba a los diputados que votaran las
leyes propuestas por el oficialismo. Ed.] de la sangría y
la compra de informes contra los candidatos opositores.
Precisamos
organizar la resistencia desde ahora contra las reformas
laborales que quitan los derechos históricos de los
trabajadores como el 13º sueldo (aguinaldo), flexibilizan
los contratos y reducen las vacaciones, entre muchas otras.
Por otro lado, la reforma sindical pretende dar superpoderes
a las centrales sindicales (burocráticas o carneras) que
tendrían el derecho de negociar por encima de los
sindicatos. Sin olvidarnos de la tercera fase de la reforma
previsional que aumentará aún más la edad mínima para
acceder a la jubilación. Los partidos que integraron el
Frente de Izquierda en general y el PSOL como principal
partido del Frente, tienen la obligación, desde ya, de
organizar la resistencia a los ataques que están preparándose.
No queremos ocultar las importantes diferencias que tenemos
entre nosotros, pero al mismo tiempo no podemos dejar que
esas diferencias impidan como en el auge de la crisis del mensalao,
realizar un frente único contra las reformas.
En
ese sentido proponemos la realización de un gran encuentro
unitario al inicio del 2007 entre CONLUTAS y la
Intersindical para organizarnos para la lucha.
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