Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 90, 26/10/06
 

 

 

 

 

 

Hospital Francés: un paso adelante

“La intervención, la intervención se va a la p….”

Al cierre de esta edición, el gobierno se vio obligado a cumplir parte de las promesas echas en los últimos días a los trabajadores del hospital: se abonaron $500 a todos los compañeros, a cuenta de lo adeudado, y se consiguió la reincorporación de los despedidos. Esto es un logro parcial de los compañeros y de su lucha. Ahora hay que ir por más: sin dilaciones ni titubeos, hay que terminar de echar a la intervención y luchar por la única salida de fondo para mantener el hospital abierto y la fuente de trabajo de todos: la estatización bajo control de los trabajadores. Presentamos una serie de reportajes a varios activistas de la lucha.

SoB: ¿Cómo se llega a los hechos del martes 10, cuando fueron agredidos brutalmente por la patota?

Daniel: Nosotros tenemos tres meses de sueldo adentro, situaciones de persecución al activismo, nueve compañeros despedidos y más de cien suspendidos. Una asamblea vota una medida de fuerza para el 9. El paro es muy fuerte en el hospital, y el conjunto de los trabajadores empieza a tomar la decisión de salir a luchar nuevamente. Al día siguiente, cuando llamamos a otra asamblea general para evaluar si continuábamos con la medida o no, la intervención llama a los delegados para negociar. Cuando los delegados van a subir, aparece la patota a los golpes contra los trabajadores y los periodistas. Nosotros nos replegamos y salimos del hospital porque era una trampa, una provocación para generar un caos y evacuar el hospital.

SoB: ¿Desde cuándo está la patota en el Hospital y qué actitud tomó el gobierno después del escándalo?

Daniel: La patota hace rato que está instalada en el hospital vino con Salvatierra [el interventor]. El gobierno trata de despegarse de los hechos y niega que la patota sea kirchnerista, pero la intervención la mandó Kirchner. Y la patota vino con la intervención. Además de las imágenes que salieron en TV donde se ve a la patota en acción, también salió la foto donde se ve a Muhamad abrazado con Kirchner. Y si faltaba algo más, nos gritaban provocadoramente “somos la gloriosa JP” y “los vamos a matar”. El gobierno lo que hace es tratar de despegarse, pero no tiene forma de hacerlo porque es una patota del gobierno, porque Salvatierra es un hombre del poder ejecutivo, es de Alberto Fernández, está instalado acá y es el que trajo la patota y la salvó con la policia.

SoB: ¿Qué pasó después de la “patoteada”?

Daniel: Hubo una reacción impresionante de la gente, provocó muchísima bronca. Entonces se reavivó el conflicto con mucha fuerza, los compañeros se enteraban de lo que pasaba y venían para el Hospital. Para que te des una idea, el Hospital quedó de hecho en manos nuestras porque la intervención se tuvo que ir. Después siguieron unos días de mucha tensión porque el gobierno, aunque quedó mal parado, siguió sacando pacientes, evacuando el hospital. Intentó llevarse los insumos y la aparatología, pero lo impedimos y seguimos aguantando bastante bien porque los compañeros se quedaban haciendo guardias permanentes para que no pudieran cerrarlo. También quiero destacar que contamos con el apoyo de muchas organizaciones, delegados y personalidades que se acercaron a hacernos el aguante.

SoB: ¿Cómo es que se abrió la negociación?

Daniel: Aunque el gobierno siguió y sigue insistiendo en mantener la intervención, no tuvo más remedio que llamarnos para negociar. Ojo, nos sienta en la mesa para ganar tiempo y para ver cómo reformula su plan de reestructuración y privatización, porque de ahí no se baja. Pero como quedó muy herido por el escándalo de la patota, necesita ganar tiempo. Pero yo les digo a los compañeros que Alberto Fernández es el mismo que años atrás armó el grupo Bapro y Provincia Salud, empresa que se asoció al Francés iniciando el endeudamiento financiero. Y fue, además, el mismo que trajo a Salvatierra y su patota, o sea que no se puede tener ninguna confianza. Esto continúa; vendrán mil y una maniobras para no darnos lo que reclamamos. Por eso, más que nunca hay que seguir organizados y luchar por la estatización.

Es un conflicto que hay que seguirlo hora a hora, día a día. El miércoles 18 por la noche hubo otra reunión con el gobierno. A la misma hora, otros compañeros fuimos a la marcha por López. Estuvimos adelante con dos banderas exigiendo que el Hospital Francés no se cierre, “Que no sea un desaparecido más”. Al día siguiente se realizó una nueva asamblea. El ambiente estaba espeso, los forros afines al gobierno querían que la asamblea aceptara la intervención con el argumento de que “si no mostrábamos buena voluntad el gobierno no iba a cumplir las promesas de un adelanto de sueldo, reincorporación de los despedidos y el fondo fiduciario para reactivar el hospital” La asamblea fue grande; vinieron cerca de trescientos compañeros. El escándalo de la patotas en San Vicente nos dio una mano para explicar que era el gobierno –salpicado por los hechos– el que estaba apurado por negociar y que había que mantenerse firmes en no aceptar la intervención y seguir por todos los reclamos. Como te decía, la asamblea estuvo caldeada: hablaron muchos compañeros, hubo abucheos y puteadas... Al final, alrededor de 200 compañeros votaron no a la intervención.

SoB: ¿Cuáles son las últimas novedades?

Daniel: A una reunión en el Ministerio de Trabajo [24/10] fuimos con un grupo importante, de 80 compañeros, y había una reunión con la comisión interna donde se iba a tratar el punto de los despedidos. Supuestamente, de acuerdo a lo que había dicho Alberto Fernández, los iba a atender Tomada. Eso no pasó, Tomada no estuvo en la reunión, fue la intervención, fue el sindicato y la comisión interna con un grupo de trabajadores. No reincorporaron a los compañeros y el sindicato nos quiso meter por la ventana una propuesta que para variar está en contra de los intereses de los trabajadores, donde como moneda de cambio, como siempre, se pone la paz social.

Ya habíamos decidido en asamblea salir con otra orientación hacia los medios, salir un poco más duros con el gobierno, responsabilizarlo a Alberto Fernández de no haber cumplido todas las promesas de la semana pasada y, efectivamente, cuando los compañeros de la comisión interna bajaron de la reunión en el Ministerio de Salud, se empezó a anunciar la verdad de lo que estaba sucediendo en el hospital. Producto de eso y de la movilización que se hizo ayer, hoy los delegados tuvieron la llamada de Alberto Fernández que convocaban a una nueva reunión en el Ministerio de Trabajo para tratar el tema de los despedidos, que según ellos iban a ser reincorporados.

SoB: Teniendo en cuenta estas novedades y la dilación en la concreción de las promesas, como militante del MAS, ¿qué estás proponiendo?

Daniel: Primero que se arme un verdadero comité de lucha integrado no sólo por la interna, sino también por los activistas, para consolidar entre todos una política y una orientación clara que nos permita ir para adelante. Después, en lo más general, no hay que darle tregua al gobierno, nosotros no podemos confiar en el gobierno. Esto quedó demostrado en esta última semana, donde la interna aflojó un poco y se le dio tregua al gobierno, y lo único que vimos fueron más dilaciones.

Es fundamental no confiar en el gobierno sino en nuestra propia lucha, y en lo inmediato, tomar alguna medida de fuerza como por ejemplo un acto, para seguir esclareciendo a la comunidad cuál es la situación real del hospital. Lo que siempre les decimos a los compañeros es que lo que logremos conseguir va a depender de nuestra lucha, mantenernos firmes en la pelea; ésa es la única manera en que vamos a salir adelante y que el hospital realmente tenga una salida de fondo, que para nosotros es la estatización con control de los trabajadores.

Por supuesto, para eso necesitamos que todos los sectores que nos vienen apoyando redoblen el esfuerzo, haciendo de la lucha del Hospital Francés una causa política de todos los trabajadores del país.