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Declaración
de Praxis ante la segunda vuelta
Ni
Lula ni Alckmin. Vote nulo
Coordinación
Provisoria de Praxis
Corriente marxista revolucionaria del PSOL
Como
es público, Praxis, como corriente interna del PSOL, desde
el inicio de su formación, dio una batalla por la
conformación de una Frente Clasista y Socialista para
disputar en las elecciones. La conformación del Frente fue
un gran paso rumbo a la unidad de las fuerzas de la
izquierda socialista en nuestro país, constituyéndose como
una alternativa por la izquierda a la falsa polarización PT
/ PSDB.
La
realización de un segundo turno para elegir presidente y
algunos gobernadores exigirá de los socialistas
revolucionarios una actitud firme y clara en la
caracterización correcta de los contendientes: Lula y
Alckmin. Esto ya fue hecho, por otra parte, en la campaña
del primer turno, apuntando a la semejanza política entre
ambos. Pese a ello, un sector de la vanguardia, con la
intención de evitar “la vuelta de la «derecha»”
(sic), comienza preguntarse si no sería correcto el apoyo a
Lula en el segundo turno. Para nosotros de Praxis, es
importante aclarar lo siguiente:
La
alianza conservadora de derecha compuesta por el PSDB
(Partido Socialdemócrata Brasileño) y el PFL (Partido del
Frente Liberal) no es una alternativa política ni moral
para los oprimidos, explotados y humillados de nuestro país.
Fue bajo el gobierno de Fernando Henrique Cardoso (PSDB)
–patrocinador directo de la candidatura de Alckmin– que
fueron realizadas gran parte de las privatizaciones,
verdaderos robos al patrimonio público. Sobre estas
privatizaciones pesan acusaciones gravísimas, como en el
caso de Telebrás, donde Fernando Henrique estuvo envuelto
hasta el pescuezo en el armado de una operación para
beneficiar a un pequeño y selecto grupo empresarial. Y sin
hablar de que el esquema de sobornos ya operaba en su
gobierno.
Por
otro lado, Lula no sólo dio continuidad en aspectos
fundamentales, sino que también en algunos aspectos
profundizó la política de Fernando Enrique de degradar la
salud y la educación; prácticamente no realizó la Reforma
Agraria y profundizó la dependencia del capital financiero,
generando lucros faraónicos para los bancos nacionales y
extranjeros.
Lula
no gobierna, ni nunca gobernó, para los trabajadores. Su
origen obrero y de izquierda causa mucha confusión en la
cabeza de los trabajadores. Pero no podemos dejarnos engañar:
el gobierno Lula es un gobierno burgués al servicio de
mantener el capitalismo y derrotar a los trabajadores. Es
por lo tanto, un enemigo de los trabajadores, y no un
“aliado” o un “mal menor”.
En
estas elecciones, la única alternativa, a pesar de sus límites,
era Heloisa Helena. En el segundo turno, los trabajadores y
la izquierda no tenemos a quién votar. Votar por Lula o
Alckmin significa votar por más despidos en la Volkswagen,
votar por una tercera reforma del sistema de jubilaciones,
votar por la pérdida de más derechos laborales, por los
intentos de hacernos perder conquistas como el de los días
feriados, el aguinaldo, la licencia por maternidad, etc.
Frente
a todo esto, pensamos que es positiva la actitud de Heloisa
Helena de declarar que no va a apoyar a Lula ni a Alckmin.
Sin embargo, esto es insuficiente. A nuestro entender, Heloísa
Helena, el PSOL y el conjunto del Frente de Izquierda tienen
la obligación de honrar el 6,85% de los votos que
obtuvieron. Para eso, deben llamar al conjunto de los
trabajadores a votar nulo en el segundo turno, como parte de
una campaña que prepare a los trabajadores para la
resistencia que vendrá el año próximo, sea Lula o Alckmin
el presidente electo.
Hacemos
un llamado a todas las corrientes de izquierda del PSOL y a
los sectores que componen el Frente de Izquierda para que
juntos construyamos inmediatamente una fuerte campaña por
el voto nulo.
Un
alto índice de votos nulos en el segundo turno transformará
al nuevo gobierno burgués, sea Lula o Alckmin, en un
gobierno más débil, con menos legitimidad para imponer a
la clase trabajadora los ataques que están preparando.
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