|
Elecciones
en la Universidad de Buenos Aires
Las
tareas pendientes
Las
elecciones a centros de estudiantes se dan en un marco muy
particular: la desaparición del compañero López, testigo
fundamental en el juicio contra Etchecolatz. Esto para el
movimiento estudiantil pone sobre la mesa la necesidad de
encarar una campaña lo mas amplia y unitaria posible por la
aparición con vida del compañero y por la denuncia al
gobierno de Kirchner, que fue quien nos quiso hacer creer
que ya había sido “depurado” el aparato represivo y
ahora queda al descubierto que sigue funcionando, y que el
mismo gobierno lo encubrió todo este tiempo.
En
el plano universitario, hay que destacar la gran marcha
realizada en contra del gobierno K y su nueva Ley de Educación
Nacional. Fuimos miles los que nos movilizamos en todo el país
y quedó planteada la tarea de masificar esta lucha para
poder derrotar el plan del Gobierno de ataque a la educación
pública, laica, libre y gratuita.
Todo
esto se dio en el marco del segundo cuatrimestre. Pero este
no es un año que comienza, sino uno que continúa, y para
poder pensar cómo ubicarnos hoy en las elecciones a Centros
de Estudiantes y FUBA debemos hacer un balance de lo
sucedido en la gran lucha que se dio a nivel nacional por la
democratización de las universidades.
Ni
Boveris ni Buzzi. Por
la derrota de la Ley de Educación Superior
Con
la toma del Nacional Buenos Aires y Medicina, los
estudiantes de la UBA pusimos de manifiesto que las
universidades nacionales están gobernadas por camarillas
rancias y privatistas, y planteamos la necesidad de encarar
un proceso de democratización del régimen universitario.
Fuimos protagonistas de una dura pelea contra este régimen
podrido, que apeló a una dura golpiza encabezada por la
patota de APUBA y la Franja Morada con tal de mantener sus
privilegios y el control político y económico de la
universidad.
Sin
embargo, en la última toma del Nacional quedó abierta una
discusión que implica tomar caminos distintos para la
lucha. El MST Unite y la CEPA plantearon que el voto a Buzzi,
a cambio de unas cuantas promesas electorales, era la mejor
salida para el conflicto. Cabe aclarar: Buzzi prometía
varias cosas, pero no decía ni una palabra de democratización,
por lo que el voto a Buzzi era lisa y llanamente tirar a la
basura la lucha por la democratización. Esto dejó sobre la
mesa una conclusión y un problema. Por un lado, el hecho de
que el conjunto de la dirección de la FUBA se haya negado a
votar el programa para la democratización en su propio
congreso abrió las puertas para que la CEPA y el MST Unite
negocien con algún candidato de la reaccionaria Asamblea
Universitaria. Por el otro, llevó a una división política
que paralizó al movimiento en el segundo cuatrimestre.
La
posición claudicante de apoyo a Buzzi de la CEPA y el MST
Unite revela su gravedad ahora que tanto Buzzi como Boveris
están planteando la posibilidad de votar en el Consejo
Superior la acreditación en la CONEAU de tres carreras de
la UBA. Nuestra lucha es para que la democratización sirva
para derrotar a la LES, y en ese marco luchamos contra la
Asamblea Universitaria en su conjunto. El camino que nos
propone la CEPA y el MST Unite lleva a un callejón sin
salida al movimiento estudiantil y lo hace funcional a las
gestiones.
Contra
la Asamblea Universitaria. Por Centros independientes. Abrir
los organismos a los estudiantes
El
balance de la lucha por la democratización nos tiene que
servir para pensar qué objetivos tiene por delante el
movimiento estudiantil. La tarea de llenar de participación
los centros, y sobre todo la FUBA, sigue pendiente y es
necesario actuar en consecuencia: no va a haber movimiento
estudiantil masivo si no se abren canales de participación
que refleje el activismo y las discusiones desde las mismas
cursadas.
A
la vez, sostenemos la necesidad de impulsar frentes políticos
en todas las universidades que sean claramente independiente
de las gestiones universitarias y contra la Asamblea
Universitaria de conjunto. En ese sentido, creemos que la
experiencia llevada adelante desde Sociales con el frente
Oktubre (donde compartimos la conducción junto al PO, El
Socialista, el PTS y otras agrupaciones) podría ser
encarada también en el conjunto de la UBA. Nos parece
sumamente grave la adaptación al régimen universitario de
corrientes como la CEPA o el MST Unite, que tienen alianzas
con decanos como Trinchero, Sorín y Schuster. El movimiento
estudiantil se debe mantener independiente de las gestiones
y las autoridades, ya que sólo el camino de la lucha y la
organización democrática puede imponer una universidad al
servicio de los trabajadores y el pueblo y no de las
empresas.
Llamamos
a los compañeros del PO, El Socialista, PTS y grupos
independientes a trabajar en común por esta perspectiva, y
dejamos planteada la necesidad de convocar a un plenario
abierto en cada facultad para discutir con el activismo las
tareas por delante en estas elecciones.
|