|
Venezuela:
respuesta a la crítica del PO al MAS
Buscando
la paja en el ojo ajeno
Por
José Luis Rojo
En
la edición de Prensa Obrera n° 956 los compañeros del PO
responden –muy confusamente– a una crítica que les
hicimos (SoB n° 82) a raíz de la necesidad de poner en pié
una campaña en defensa de la independencia de la UNT.
Puntualmente responderemos a los compañeros en cuatro
cuestiones.
El
PO no hizo campaña en defensa de la UNT
Desde
el MAS afirmamos que la defensa de la independencia de una
organización obrera respecto del Estado capitalista debe
ser incondicional: más allá de los limites que
pueda tener la política de esa organización y / o
tendencia obrera. En nuestra edición del 6/7 decíamos:
“(...) debería ser claro –para las corrientes que nos
consideramos del marxismo revolucionario- de que lado
debemos estar en esta contienda: del lado de la
incondicional defensa de la independencia de la UNT (...),
sin menoscabo de que al mismo tiempo critiquemos a los compañeros
dirigentes de esta corriente por la equivocada y grave
posición de llamado al voto a-crítico al gobierno burgués
(...). Pero esta crítica necesariamente la subordinamos a
la incondicional defensa de la UNT, defensa que consideramos
es una obligación de principios para los socialistas
revolucionarios”.
Los
compañeros dicen ahora que “la independencia de los
sindicatos es una cuestión crucial” (PO n° 956). Pero
preguntamos: ¿dónde estuvo el PO cuando la campaña
respecto de la defensa de la UNT ante los canallescos
ataques de los agentes de Chávez? No hubo una línea (ni
una palabra) en ninguno de los dos artículos criticados
(Prensa Obrera n° 949 y 950). Incluso en la campaña que
realizamos en nuestro país, en la concentración frente a
la embajada venezolana y la propia entrevista con el
embajador, los compañeros del PO brillaron por su
ausencia. En el sitio web de Aporrea, donde llegaron
expresiones de solidaridad de todo el mundo, la del PO no se
hizo presente.
Compañeros
del PO: harían falta hechos no palabras. Porque el apoyo
político electoral a Chávez representa un gravísimo
problema, pero no puede ser una excusa para la defensa de
la independencia de una organización obrera respecto del
Estado.
El
PO no habla de la marcha del 19 de julio
Dicen
los compañeros: “lo que ha distinguido a la UNT a lo
largo de sus escasos años no es su independencia de clase
sino su falta de ella. Se trata de una organización
fuertemente integrada al Estado y por eso no debe llamar la
atención que no se haya convertido en un canal de lucha. El
carácter anodino del plan de lucha aprobado en el Congreso
no incluye ninguna medida de lucha concreta” (PO n°
950, subrayado nuestro).
Esto
escribía el PO hace solo algunas semanas... Sin embargo, el
día 19 de julio, la UNT convocó una muy importante
movilización obrera nacional al Palacio de Miraflores
donde llevó un pliego de reivindicaciones. La movilización
fue de las más grandes marchas obreras del último periodo,
con un significado evidente: aun cuando el pliego
reivindicativo tenga límites políticos (incluyen el erróneo
apoyo a la campaña de los 10 millones), la misma constituyó
una fuerte señal política de que está emergiendo un
movimiento obrero con tendencias autónomas e independientes
que es capaz de llevar reclamos ante el gobierno, más
allá de lo límites que aún muestra. De la movilización
participaron 7000 trabajadores. Es obvio que sin llegar a
ser una movilización de “masas”, conformo un
contingente obrero de importancia.
El
PO ha venido afirmando que la UNT se distingue “por
su falta de independencia”, que “no se ha convertido en
un canal de las luchas” y que su “anodino” plan de
lucha “no incluye ninguna medida de lucha concreta”... ¿Pero
que ha sido esta movilización si no una expresión “ de
lucha concreta”, del rol que ha venido adquiriendo la UNT
como “canal de las luchas obreras”?
Compañeros
del PO: de una buen vez hay que acabar con el método del
“doble standart”: es decir, el medir con una vara las
acciones propias (mil y una movilizaciones “piqueteras”
solo para pedir... planes trabajar) y con otra muy distinta
la ajenas.
El
PO se “olvida” de dar posición
Los
compañeros terminan su artículo de la edición n° 956
criticando que el MAS tendría una posición de “apoyo a
la campaña por los 10 millones de votos para Chávez”.
Afirmamos que esto es una mentira lisa y llana que no
se sostiene en ninguna de nuestras posiciones publicas. Si
los compañeros hubieran leído nuestros artículos, se habrían
dado cuenta que lo que decimos es que “no pretendemos dar
una indicación de voto desde Argentina” (“Socialismo o
Barbarie” n° 80 y 82) y que solo entramos al debate de
las opciones que consideramos principistas frente al
tema. Que la campaña de Chávez es una trampa
“plebiscitaria”, una “maniobra política”, y que
“nunca se puede dar apoyo político a un gobierno burgués”
como es el caso de Chávez.
En
este marco, tácticamente, afirmamos que está dentro
de los principios (en las actuales condiciones concretas de
imposibilidad de levantar una candidatura obrera
independiente, como correspondería) el voto crítico
a Chávez, pero que, lamentablemente, “no es de esta
manera como levantan el voto la C-CURA y el PRS” que en
realidad “dan apoyo político, algo de leso socialismo
revolucionario” (ver Socialismo o Barbarie n° 83).
¿Cuál
es la maniobra polémica del PO? El hecho que polemiza con
nosotros... sin decir cual seria la posición que en las
actuales condiciones concretas ellos creen que se
puede levantar al respecto. El PO, siquiera se molesta
en “involucrarse” en este debate. Si por un lado
reconoce que “no
está en discusión la circunstancia de apoyar a uno u otro
candidato en una elección, pero esta cuestión es táctica,
no puede convertirse en el eje de una campaña estratégica”
(con lo que coincidimos), escamotea muy “oportunamente”
decir cual es la posición de su organización... mientras
no tiene tupe en afirmar que el MAS apoyaría políticamente
a Chávez, lo cual no es mas que una calumnia.
Compañeros
del PO: es pura deshonestidad política criticar y
tergiversar la posición de otra tendencia cuando al mismo
tiempo no se toma la molestia de dar la propia.
El
PO apoya a Evo Morales
Para
tener una pista de la posición del PO en otra circunstancia
candente, tenemos el caso del gobierno de Frente Popular en
Bolivia. Es de público conocimiento que el PO mandó a
votar por Morales en diciembre del 2005. No solo esto:
recientemente llamó (nuevamente junto con el MAS de
Morales) al NO en el tramposo Referéndum Autonómico
y no emitió opinión de voto respecto de las candidaturas a
la Constituyente... aunque toda la lógica llevaba
nuevamente al voto a estos.
En
este país y a pesar que, visiblemente, una amplia franja de
la vanguardia obrera organizada en torno a la COB se negó a
llamar al voto a Morales tanto en la Presidencial como ahora
en la Constituyente (cosa que no ha ocurrido aun en
Venezuela), el PO salió a acusar duramente al único
sector independiente por no votar al MAS, tildándolos de
“abstencionistas”, “fracasados” y otros adjetivos
descalificativos por el estilo.
Practica
autoproclamatoria y política oportunista
En
la lógica de las posiciones del PO hay dos tipos de
problemas recurrentes: uno de orden metodológico y otro político-estratégico.
El
problema metodológico, es el “doble standart”
característico de esta organización. ¿Qué queremos decir
con esto? La doble vara con la que se miden los hechos
dependiendo si la propia organización está involucrada o
no. Si lo está, todo lo que se hace (o se deja de
hacer) es “revolucionario”... Si no lo esta, el criterio
es el opuesto: todo lo que hace otra organización, esta
mal. Un método típico autoproclamatorio e instrumental
que considera correcto lo que la organización
revolucionaria propia puede hacer si le sirve a ella,
independientemente de toda consideración objetiva;
así como la crítica arbitraria a la acción de una
organización que no sea la propia, también
independientemente de todo criterio objetivo. De ahí la
doble vara para medir los hechos propios y de los demás,
muchas veces en flagrante contradicción.
El
grave problema político-estratégico: el que el PO sigue
sosteniendo -en pleno comienzos del siglo XXI- la orientación
etapista (es decir, propia de la concepción de las
revolución por etapas: hoy “democrática”, recién mañana
socialista...) del “frente único antiimperialista” que
planteaba la posibilidad de recorrer un (largo) trecho del
camino revolucionario de la mano de gobiernos burgueses
supuestamente “antiimperialistas”... Esto es lo que
explica el comportamiento político del PO en Bolivia, que
no se basa en consideraciones “tácticas”, sino en una ubicación
política que renuncia a la independencia de clase, mientras
castiga sin piedad a lo que aun de manera inconsecuente, se
mantienen al margen del gobierno de Morales como es el caso
de los mineros agrupados en la FSTMB. Esto, a miles de
kilómetros de distancia: es de publico conocimiento
que en Bolivia no tiene ninguna actividad, grupo o publicación
reconocida, lo que hace mas “gratuito” el apoyo a Evo
Morales.
|