Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 84, 07/08/06
 

 

 

 

 

 

Perspectivas para el segundo cuatrimestre en la UBA

¡Masificar la lucha por la democratización!

Por Sergio Revelli
Agrupación Ya Basta! (MAS e independientes)

Durante el primer cuatrimestre desarrollamos una lucha muy importante contra las camarillas y por la democratización de la UBA, que tuvo repercusión nacional. Los sucesivos boicots a la Asamblea Universitaria profundizaron la fragmentación de las distintas fracciones privatistas que se pelean por imponer al rector. Pero esta división no fue aprovechada por el movimiento estudiantil para masificar la pelea e imponer otro régimen. De cara al cuatrimestre que comienza, es imprescindible sacar algunas conclusiones sobre cómo llegamos a la actual situación y cómo encarar la lucha para ganarla.

FUBA: boicots, plebiscito y seminario... todo menos un programa claro

Cuando Alterini se postulaba como el candidato a ocupar el cargo de rector por cuatro años, la izquierda salió a enfrentarlo y la FUBA cumplió un papel importante en denunciar a la Asamblea Universitaria. Fue en el marco de las tomas del Nacional Buenos Aires –impidiendo la realización de la asamblea– que la lucha por la democratización comenzó a madurar, y a partir de aquí se abrieron muchos debates sobre cómo encarar la pelea.

Desde un comienzo, notamos que la gran preocupación de la presidencia de la FUBA fue ver cómo hacía campañas mediáticas con actos y festivales, sin abrir canales de participación para el movimiento estudiantil, mientras que nosotros sosteníamos que para inclinar la balanza de nuestro lado había que instalar la discusión en cada uno de los cursos, con el objetivo de que el estudiantado se sume activamente a la pelea.

Esta orientación focalizada sólo en ganar la “opinión pública” se profundizó cuando desde la FUBA se impulsó el plebiscito por la democratización, con el cual disentíamos ya que no servía para masificar la lucha. Agravado con que cristalizaba un programa ambiguo que no denunciaba a la Asamblea Universitaria de conjunto ni planteaba que la salida era un cogobierno con mayoría estudiantil. El plebiscito decía al respecto “No a la candidatura de Alterini”, sin expresar el rechazo a todos los candidatos, y “aumento en la representación estudiantil”, no mayoría estudiantil.

Luego de la toma de Medicina, que la patota no docente quiso evitar propinándonos una golpiza, la posibilidad de que un gran sector del estudiantado se incorpore al proceso fue lisa y llanamente boicoteada por la conducción de la Federación, cuando no quisieron realizar una masiva asamblea interfacultades al concluir la marcha de casi 10 mil compañeros al rectorado en repudio a la burocracia de APUBA.[1]

En el marco de la lucha abierta, el congreso de la FUBA podía jugar un papel importante, ya que ahí se debía, como mínimo, discutir el programa del movimiento estudiantil para la democratización. Allí se ratificó la política de la conducción (expresada en el plebiscito), pero por la vía de negar el debate, votando en contra de que el Congreso se explayara sobre el tema y pateando la discusión para adelante hacia un “masivo seminario” para “discutir con miles de estudiantes” cómo democratizar.

¡Todo excusas! Lo que sí se lograba con esta votación era que el programa de la FUBA –que también sostenían la Venceremos y Libres del Sur– no se modificara, no se tuviera una política para masificar la lucha, se vaciara de contenido el congreso al no votar el programa para el movimiento estudiantil y que todo pasara a depender de si bajo presión el Consejo Superior sacaba un plebiscito vinculante.

Finalmente, esto no salió porque Buzzi (en quien la FUBA confiaba) renunció a encabezar el Consejo Superior. El “seminario de masas” sólo consistió en dos o tres charlas marginales (con lo cual se evidenció que el seminario era una excusa para no discutir el programa), no se masificó la lucha estudiantil ni quedaron objetivos claros por los cuales luchar.  

El escenario actual

Como ya dijimos en el anterior periódico, durante la última toma del Nacional Buenos Aires se dieron una serie de debates. La intención del MST-Unite y la CEPA de votar a Buzzi a cambio de un par de “promesas” es producto del programa político de la FUBA, que nunca quisieron someter a votación. Esto reafirma el carácter ambiguo los puntos  levantados hasta acá, ya que no figuraban expresamente ni el rechazo a la Asamblea Universitaria de conjunto ni la mayoría estudiantil. Como dijo Agustín Vanella (MST-Unite), “tal vez desde el comienzo deberíamos haber planteado que no se trata de cambiar nuestra representación política en el cogobierno, sino de que esa representación política sirva para resolver problemas que tiene la gente en la UBA todos los días” (La Nación, 29/07/06). Más claro, agua. No hace falta cambiar el cogobierno si nos dan algo, dice muy elegantemente.

El problema del programa, que mencionamos en su debido momento y que fue acallado por el conjunto de la conducción de la FUBA, hoy se convierte en un problema político de primer orden, ya que si los objetivos votados fuesen el rechazo a la Asamblea Universitaria en su conjunto, la mayoría estudiantil en el cogobierno, voz y voto a los no docentes, claustro único docente disolviendo el de graduados y la convocatoria a un congreso estatuyente para imponer este nuevo estatuto, no habría lugar para las transas del MST-Unite y la CEPA con algún sector de la Asamblea Universitaria y el Consejo Superior.

Ahora bien, si actualmente es complicado resolver esta situación es porque en su debido momento el PO fue cómplice de la política de la CEPA y el MST-Unite  y es ahora cuando se ven las consecuencias. No sólo no tenemos un movimiento estudiantil masivo al cual apelar para ganar la lucha por la democratización, sino que dos corrientes de la conducción de la FUBA están planteando impunemente bajarse de la lucha por la democratización a cambio de unas cuantas promesas electorales. Si en su momento el PO no hubiese boicoteado la votación del programa, hoy no habría lugar para chantajes como los que sostienen el MST-Unite y la CEPA.[2]

Tareas para el segundo cuatrimestre

La crisis entre camarillas no les permitió aprovechar la maniobra de realizar la Asamblea Universitaria durante las vacaciones. El retorno de las clases nos tiene que hacer llevar la discusión a cada uno de los cursos, y a partir de éstos masificar al movimiento por la democratización.

Para nosotros, es importante sacar también conclusiones de la lucha que se viene desarrollando en Comahue: ahí los compañeros del MST-El Socialista plantearon que había que exigirle a esa Asamblea Universitaria que democratice, y están empezando a plantear lo mismo para la UBA. Para nosotros la lucha sigue siendo por imponer un congreso estatuyente con mayoría estudiantil como mencionamos anteriormente, y eso sólo lo podemos imponer con la movilización masiva del estudiantado. Es impensable que la asamblea en cuyo interior la mayoría es de lo más rancio de las camarillas docentes vaya a votar una democratización como la que planteamos.

En este marco tenemos que impulsar asambleas en todas las facultades y preparar una gran marcha para el día anterior a la sesión de la Asamblea Universitaria. Tenemos que impulsar toda instancia que sirva para la organización del movimiento estudiantil, asambleas por cursos, cuerpos de delegados, asambleas interfacultades, congresos regionales y nacionales. A su vez,  llamamos a los compañeros de las corrientes que están por la mayoría estudiantil y el rechazo a la Asamblea Universitaria en su conjunto (PO, MST-El Socialista, El Brote, El Viejo Topo, PTS) a conformar un bloque político que pelee efectivamente por esta perspectiva. De lo que se trata es de hacer de la lucha del Comahue y la UBA una sola lucha, echar a las camarillas docentes e imponer un nuevo régimen, que sirva como escalón para construir una universidad al servicio de las necesidades de los trabajadores y el pueblo.


Notas:

1. Acordando con el PTS “postergarla para la semana subsiguiente”, según planteó el PO públicamente sin ser desmentido por el propio PTS.

2. En este marco se ve la retirada del MST-Unite del Frente Oktubre en Sociales. Al ser un frente opositor a todos los decanos, no esta en sintonía con su política de coquetear con cuanto progre ande dando vueltas. Plantea hacer una nueva izquierda... ¿con Schuster y Trinchero?