Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 84, 07/08/06
 

 

 

 

 

 

Kraft-Terrabusi

Algo empieza a cambiar

Trabajadores de la alimentación del MAS

En el último mes ha empezado un nuevo proceso que comienza a dar pelea para reventar las leyes laborales menemistas, las mismas que el gobierno de K mantiene alegremente, las que permiten el manoseo constante de los trabajadores, tomándonos como descartables, superexplotándonos al máximo durante unos meses o años y desechándonos luego sin pena ni gloria. Todo esto pasa en total sintonía entre la patronal y el sindicato (Daer), que no han movido un pelo durante este tiempo para enfrentar esta situación.

Hace unas semanas, ha pasado un hecho histórico en la fábrica: se ha logrado arrancarle un paro a los burócratas del sindicato, que concurrieron a una asamblea general para discutir qué medidas llevar adelante contra el despido de dos compañeros. Ante la presión y decisión de los nuevos delegados y de todos los compañeros presentes, fueron acorralados y obligados a tomar esa medida.

Fue así como por más de una hora se logró pararle la producción al monstruo imperialista Kraft, ejerciendo la gran herramienta de la clase obrera: la asamblea de base abierta y democrática y la acción directa de la huelga. Ante esto, la patronal firmó con la burocracia un acuerdo de reincorporación y un acta donde se harían responsables ante cualquier ataque a los trabajadores que pueda desatar la patronal, con lo que se levantó la medida. Pero, fieles a su tradición, ante el despido dos días después de estos compañeros, salieron a argumentar que eran “faltadores y que era imposible defenderlos”...

Pero esto no quedó ahí. La patronal y los burócratas tienen terror a las asambleas convocadas por los jóvenes delegados y a la participación democrática de todos los trabajadores, y con razón, porque para los intereses que ellos defienden, que no son los nuestros, esto va de contramano.

Intentando frenar esto y con la soga al cuello del paro, llegamos a la finalización de más de 30 contratos de compañeros, que fueron efectivizados en su totalidad, como no ocurría hace años; fue un hecho comentado y discutido en todos los sectores y tomado con gran alegría por los compañeros.

Algunas conclusiones que debemos empezar a sacar son, entre otras, que con la unidad de todos los trabajadores (efectivos, contratados, agencia y tercerizados) podemos doblarle el brazo a la patronal y a sus cómplices del sindicato. Debemos empezar a animarnos a participar y dar pelea por nuestros reclamos junto a los delegados que se pongan a la cabeza de nuestra lucha para terminar con los atropellos de esta multinacional que se llena los bolsillos día a día superexplotando a los trabajadores.