Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 84, 07/08/06
 

 

 

 

 

 

Cumbre del Mercosur en Córdoba

Fidel, la izquierda y la “cumbre paralela”

Por Adrián Peryam

Desde Córdoba, los compañeros cuentan la repercusión de la visita de Fidel y la actuación de la izquierda local. En particular, es interesante constatar el papel del kirchnerismo y la centro izquierda oficialista en la fallida cumbre “paralela”, que contó con el lamentable aval del MST-Unite.

La “Cumbre de los Pueblos”: un fiasco de los reformistas

La semana anterior al evento, la cumbre no tenía trascendencia, y en ese clima de intrascendencia se desarrolló la denominada Cumbre de los Pueblos. Fue una especie de cumbre paralela, no contra cumbre, como los organizadores se esforzaron en aclarar, porque en esta “no había enemigos”.

Los principales organizadores fueron la CTA, el PC y sectores afines, siempre en la tónica de aplaudir y confiar (sin ninguna crítica) en Chávez, Evo Morales y Fidel Castro.

Durante los días previos a la llegada de los mandatarios se realizaron, en el marco de la Cumbre, talleres de género, de educación popular, del problema de la tierra, y de todo lo que se pueda imaginar, todos sin gran afluencia de público. El hecho fue que pasó inadvertida.

Esta cumbre “paralela” fue tan poco significativa que el día de la inauguración, realizado en el auditorio de Radio Nacional, con  capacidad para 500 personas, sobró lugar.

Durante la semana se pudo ver, en distintas actividades, a dirigentes como Hugo Yaski, Pablo Michelis, Roberto Baradel, Vilma Ripoll y Mario Cafiero, entre otros.

Por supuesto que todo esto fue en el marco que el eje temático de la semana y de la cumbre fue si venía Fidel Castro o no. Ése fue el eje de las charlas informales durante el tiempo que duró la “cumbre paralela”, que pasó por las aulas cordobesas sin pena ni gloria.

La izquierda y las luchas obreras

Semanas anteriores a la Cumbre no se hablaba del tema. La universidad se encontraba de vacaciones y toda la actividad de la izquierda estaba en seguir la lucha de los distintos sectores como Hospitales, Cargo, Lookheed o docentes, pero no se hablaba del tema de la llegada de los presidentes.

Todos los que confían de una manera u otra en los gobiernos “centro izquierdistas” de Latinoamérica ya estaban posicionándose y haciendo actividades, mientras que la izquierda revolucionaria organizó una marcha muy sobre la fecha.

Pero lo bueno fue que se pudo hacer una marcha conjunta de distintas organizaciones de izquierda que estábamos en contra de la Cumbre y de la posibilidad de que allí se firmase un acuerdo comercial con el Estado genocida de Israel, además de exigir el retiro de las tropas de Haití, el no pago de la deuda externa y la recuperación de los recursos naturales, entre otras cosas.

De la marcha participamos el MAS, el PTS, el PO, MST-El Socialista y UNIDHOS, con un acto posterior en el cual intervino un orador de cada una de las corrientes convocantes. De este acto no participó MST-Unite que decidió concurrir a la marcha de la Cumbre de los Pueblos. Una actitud lamentable, no sólo divisionista del bloque de izquierda independiente de los gobiernos “centroizquierdistas”, sino totalmente funcional a los designios del sector más pro-gobierno. ¿Será que la tan mentada “unidad de la izquierda” que pregona el MST-Unite sólo va en un sentido: hacia los que están a la derecha de ellos?

En suma, hubo marchas de la Cumbre (con Barrios de Pie y compañía kirchnerista), de la “Cumbre de los Pueblos” (CTA, PC, MST-Unite), marcha y acto de la izquierda, y también marchas de distintos sectores de trabajadores.

Por la mañana del jueves se movilizaron el SEP y los docentes de la provincia contra la política muy jodida del gobierno provincial de no sólo no dar un aumento de salario, sino de pagar una suma extra sólo a aquellos que no hicieran paro durante el año.

Por la noche, se movilizaron los trabajadores autoconvocados de Hospitales que vienen realizando una experiencia independiente de la burocracia del SEP, con sus reclamos de pase a planta permanente a todos los contratados, aumento de salario y rechazo a esta política de querer pagar por no protestar.

Nuestra política fue tratar de que la marcha de los partidos de izquierda acompañase las experiencias de los autoconvocados de Hospitales y a los trabajadores de Cargo, para empezar a unificar a los distintos sectores en lucha de la provincia y tratar de construir una alternativa frente a todo lo montado por los sectores más reformistas.

Lamentablemente, esto no pudo ser posible por dos motivos: primero, luego del triunfo de los trabajadores de Cargo (reincorporados por una medida cautelar), éstos no se movilizaron. Y segundo, esta idea no fue tomada por las otras organizaciones. Por ejemplo, al llegar la columna de autoconvocados de Hospitales al lugar donde ya se estaba desconcentrando el acto de la izquierda, las corrientes no se quedaron, salvo el MST-El Socialista.

El “mito” de Fidel

Fue tan impactante la llegada del líder cubano, que toda la vanguardia cordobesa estuvo o al menos pasó un rato por el acto en el que habló. Lo más notable fue que muchos compañeros (incluso de la izquierda trotskista) planteaban “es la única vez que lo voy a escuchar en mi vida”; o “voy a ir, porque Fidel será lo que será, pero el tipo es un mito, es parte de la historia, y lo quiero ver en vivo”…

El problema es que los “mitos vivientes” expresan ideologías, y los actos de los dirigentes políticos son asimismo actos políticos. El “mito vivo”, el “pedazo de historia”, llamó a confiar en Chávez, en Lula, en Kirchner y en la Cumbre del Mercosur. Por eso, aunque su visita a Córdoba haya sido un hecho político en sí mismo, no podemos dejar de debatir el contenido político de sus propuestas, que lejos está de querer extender la revolución socialista.