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Ante el posible adelantamiento del calendario electoral
Hace falta un frente clasista y socialista
Los gobiernos “centroizquierdistas” latinoamericanos se llenan la boca hablando
y haciendo proclamas “antiimperialistas” pero se mantienen en un terreno 100%
capitalista, haciendo una serie de mínimas concesiones aquí y allá. Muchos de
estos gobiernos enfrentan elecciones en el próximo periodo, es el caso de Lula
en octubre o de Chávez que busca “plebiscitarse” en diciembre. En el caso de
Kirchner, si bien falta más de un año para la elección, con la actual coyuntura
“planchada” desde el punto de vista de grandes luchas, cada vez se instala
con más fuerza la discusión por la reelección de “un pingüino o una pingüina”.
Estos gobiernos refuerzan y profundizan las tendencias a intentar “cooptar” o
reabsorber el proceso de lucha y organización independiente de los
trabajadores y sectores populares que sigue en curso. Nuestros lectores conocen
los intentos de Chávez por “chuparse” y / o dividir la UNT (Unión Nacional de
Trabajadores) en Venezuela. Recientemente en Bolivia, el gobierno de Evo Morales
intento someter a la COB (Central Obrera Boliviana) a sus designios, no logrando
esto del todo. En el Brasil, hace años que la CUT y el propio MST (Movimiento
Sin Tierras) vienen sometidos al gobierno de Lula y al régimen político de la
democracia de los ricos.
En nuestro país Kirchner de la mano de Moyano impuso acuerdos salariales
miserables y un cepo a las luchas obreras; al mismo tiempo, no tuvieron
empacho en cooptar y dividir a una parte importante del movimiento
piquetero, con varios de sus dirigentes transformados hoy en funcionarios de
tiempo completo.
En estas condiciones, la izquierda que se considera de la clase obrera y
revolucionaria, tiene una inmensa obligación que no es meramente “electoral”. Se
trata de trazar una raya política de delimitación tajante con estos
gobiernos que se presentan como “progresistas”, pero que no por ello dejan de
ser 100% de los capitalistas. Se trata de una lucha importantísima por la
independencia política de clase y por la organización independiente de los
trabajadores frente a gobiernos que confunden y engañan al servicio de los
patrones y su Estado.
Poner en pie un Frente Clasista y
Socialista
De ahí la importancia de esta discusión, que se esta comenzando a abrir entre
los distintos partidos de la izquierda. Insistimos. No se trata de una discusión
meramente “electoral”. La puesta en pie de un punto de referencia político
de independencia intransigente y de clase frente a estos gobiernos hace a
una necesidad cotidiana de la lucha de los trabajadores que va más allá del
terreno meramente electoral, aunque debe encontrar expresión también en este
terreno.
Es en este marco que desde el nuevo MAS entendemos que las corrientes de la
izquierda revolucionaria tenemos la posibilidad y la responsabilidad de
conformar un Frente Clasista y Socialista, de clara independencia y oposición
desde la clase trabajadora al gobierno de Kirchner y a su intento re-eleccionista.
Que es posible, lo podemos ver en estos momentos en el caso del Brasil, donde se
conformó un frente clasista entre el P-SOL y el PSTU (mas allá de todos sus
limites programáticos) encabezado por Heloisa Helena. Frente que está logrando
que una franja minoritaria pero importante de los trabajadores y sectores
populares, se expresen detrás de una variante de independencia de clase en
ruptura por izquierda con el PT.
Un frente de estas características, debería hacer los mayores esfuerzos por
incorporar y / o ser un polo de atracción para los cientos de luchadores,
dirigentes y corrientes obreras y clasistas que han venido emergiendo de las
luchas y del proceso de recomposición en los últimos años. Esto con un claro
perfil de independencia de clase y socialista revolucionario.
Claro que lo anterior supone un duro debate a nivel de la izquierda. Esta
instancia que estamos proponiendo se encuentra en las antípodas de proyectos
como los que adelantan el MST Alternativa, armados alrededor de figuras ajenas a
la clase trabajadora, como es el caso de Mario Cafiero. Tampoco creemos que sea
posible avanzar con fuerzas como el PC y el PCR (como postulan los compañeros
del MST El Socialista), que no sostienen ni defienden la independencia de clase.
Por el contrario y dejando de lado toda veleidad autoproclamatoria (característica
recurrente del PO), las fuerzas que nos consideramos de la izquierda obrera y
revolucionaria (ambos MST, PO, MAS y PTS), podemos forjar juntas una herramienta
electoral de importancia para dar una clara opción de clase. Los
compañeros tienen la palabra.
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