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Bolivia:
elecciones a la Constituyente pactada
Cambiar algo para que nada cambie
Socialismo o Barbarie Bolivia
(Artículo no disponible en la
edición impresa)
El pasado domingo 2/07 los bolivianos han elegido a los
representantes para la Asamblea Constituyente (AC) y se han pronunciado respecto
al Referéndum Autonómico (RA). Los resultados de la votación han determinado la
configuración de la futura AC y han dividido al país en lo que hace a las
autonomías regionales, imponiéndose el NO nacionalmente, aunque el SI resulto
ampliamente triunfador en Santa Cruz, Tarija, Beni y –mas moderadamente- Pando.
En lo que hace a la elección de asambleístas, se ha mantenido la tendencia de
las elecciones del pasado 18 de diciembre: ciertamente, la expectativa social
que ha llevado a Morales al gobierno se ha mantenido e, incluso, profundizado,
“nacionalización” parcial y tramposa del gas mediante. Así, el MAS ha logrado
imponerse holgadamente en la elecciones de constituyentes, transformándose en el
único verdadero partido nacional. Esto, sin embargo, no le alcanzo para
obtener el porcentaje esperado [1].
Es que el gobierno de Morales logró 135 de los 255 asambleístas (por
circunscripciones pluri y uninominales), correspondiente a un importantísimo 60%
de la votación y a alzarse con el triunfo en 7 de los 9 departamentos. Sin
embargo, reiteramos, quedo alejado del plebiscitario 70 u 80% que pidió y se
propuso alcanzar. De ahí la “cautela” que parecía predominar en su comando
electoral en las primeras horas del escrutinio.
Podemos, de Tuto Quiroga, hizo una muy mala elección, con una enorme
caída (respecto de la presidencial) a solo el 15% de los votos nacionales
sufriendo en carne propia (y entre otras cosas), el actual apogeo de popularidad
del que goza el gobierno. Aun así se alzo con mas de 60 asambleístas, esto
producto del pacto de “sobre-representación” de las minorías oligárquicas
firmado previamente con el gobierno. También obtuvieron representantes Doria
Medina, el MNR, el MIR y otra miríada de partidos o fracciones burguesas
menores.
En lo que hace al Referéndum Autonómico, la sumatoria de los votos a nivel
nacional muestra al NO habiéndose impuesto con un 56% frente al 43% del SI. Sin
embargo, en la medida que el SI gano ampliamente en Santa Cruz, Tarija, Beni y
–no tan holgadamente- en Pando, estas regiones ya han puesto sobre la mesa
que quieren, como primer punto, que la AC sancione el nuevo régimen para las
mismas.
Constituyente pactada
A pesar del holgado triunfo electoral del MAS, este se vera obligado a pactar
en la Constituyente. ¿Por qué? Porque como lo determinó de antemano
la “Ley de Convocatoria a la Asamblea” (ver articulo en este mismo periódico),
no había ninguna posibilidad matemática de que alguno de los partidos
contendientes se pudiera alzar los 2/3 de votos que se necesitan para cualquier
decisión. Es decir, para la aprobación del nuevo texto constitucional (y de
todos y cada unos de sus artículos), se requiere al menos del voto de 170
asambleístas y el MAS, siquiera estableciendo alianzas con grupos afines, puede
soñar en llegar a esta cifra. En estas condiciones, si o si se debe pactar
con la derecha y la burguesía cruceñista, mecanismo que fue promovido y
aceptado ex profeso por el propio MAS, Evo Morales y García Linera en
oportunidad de la negociación de la ley de convocatoria a la Constituyente. Es
que este es el verdadero contenido de todas las medidas de “blindaje”,
“candado” o “cerrojo” al funcionamiento de la AC: garantizar la esencial
continuidad de la propiedad privada y de la Bolivia capitalista; de ahí el
carácter “derivado” y no realmente “fundacional” de la Constituyente. De ahí
que haya sido pura demagogia la propaganda electoral del MAS acerca del “Pueblo
Constituyente”. De ahí que García Linera no haya tenido empacho de decir
abiertamente que “la Constituyente puede no cambiar nada; lo fundamental es que
los indígenas estapen con su firma” la legitimidad del ordenamiento
constitucional del país. Es decir, legalizar la esencial continuidad de la
Bolivia capitalista y racista, mas allá de tibias y parciales reformas aquí o
allá.
Que la COB presente un pliego de transformaciones
revolucionarias y llame a la movilización en torno al mismo
Las elecciones se han llevado a cabo bajo el clima de
tranquilidad que el gobierno le ha garantizado de antemano a las oligarquías al
“no aspirar a la hegemonía” ni a cambios revolucionarios de fondo. Además, ya
por anticipado se había vetado la representación según “usos y
costumbres”. Es decir, de las organizaciones originarias, campesinas y de
trabajadores mecanismo del que García Linera se había llenado la boca
(demagógicamente) los años anteriores. En estas condiciones y en ausencia de un
Instrumento Político de los Trabajadores, organizaciones obreras de enorme
importancia como la COB (y los trabajadores en cuanto tales) han quedado
completamente por fuera de la Constituyente, lo que la vicia aun mas como
verdadero instrumento que pueda imponer alguna transformación real.
Es de esto mismo de lo que hablamos cuando la definimos como constituyente
pactada: de las garantías suplementarias otorgadas a la burguesía en general
y a la oligarquía cruceña en particular, de que nada de fondo se va a cambiar
del orden “constitucional” del país. De ahí que se trate de una
constituyente “derivada” y no “originaria” o “fundacional”, porque no se
plantea verdaderas transformaciones estructurales, revolucionarias en lo que
hace al sistema, al régimen político y al carácter del Estado capitalista y
racista predominantes en el país.
Sin embargo, no puede excluirse que aun en estas condiciones de total exclusión
de representación obrera y originaria, la Constituyente misma se transforme –aun
distorsionada y parcialmente- en una caja de resonancias de las
contradicciones dramáticas que siguen atravesando al país. A pesar de todo
lo pactada que la misma es y de las garantizas que se han otorgado a la
burguesía, no se puede descartar que estos brutales problemas que atraviesan a
Bolivia no se vean reflejadas en diferencias, matices de opiniones y de
intereses (parciales) entre el gobierno y los sectores burgueses y oligárquicos.
Y que esta realidad, termine abriendo momentos de crisis y peleas en las
alturas.
De ser esto así y de creer al compás de las próximas semanas la expectativa en
ella, será tarea de las organizaciones obreras y de masas -en primer lugar, de
la COB- el presentar ante la misma un pliego de reivindicaciones y
transformaciones de fondo para que la mayoría de la población explotada y
oprimida que la voto (o que tenga expectativas en ella), vaya haciendo la
experiencia con el carácter pactado, limitado y –en ultima instancia-
oligárquico que la misma Constituyente necesariamente va a tener. Esto con la
perspectiva de abrir paso a la puesta en pie de una autentica Asamblea
Popular, Obrera, Originaria y Nacional como la que se esbozo en El Alto en
oportunidad de las jornadas de mayo y junio del 2005.
Notas:
1- Esta realidad no niega el hecho de que, al mismo tiempo, en ningún momento
del proceso preelectoral haya habido “algarabía” o involucramiento activo de la
población. Econoticias reflejaba esto los días anteriores: “en las calles, los
ciudadanos de a pie muestran su indiferencia casi total. Una cadena local de
televisión consultaba ¿qué sabe usted de la Constituyente?: “Nada”, “nada”,
“casi no conozco”, “nada puedo decir”, “van a elegir constituyentes por
circunscripciones y partidos”, “no puedo decir nada”, “no se nada”; “se va a
redactar la nueva constitución política del estado”, “nada”, “nada”, “se va a
modificar la constitución”, “no se nada”... (www.econoticiasbolivia.com).
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