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La
encuesta como "presente griego" (*)
Impulsar una Ley de Emergencia
Educativa
Lista Negra
Gral. Sarmiento y San Fernando
Al servicio de
hacer pasar la nueva ley, el gobierno esta impulsando una “encuesta” para que
“todos opinemos” acerca de los “criterios” para la nueva ley (apareció en los
principales diarios). En la misma se preguntan cuestiones de nula importancia
o meramente retóricas como si se cree que el idioma a impartir en las escuelas
debe ser “el inglés o el francés”o si el “Estado nacional debe jugar un papel
más activo en la educación”, cuando es obvio que la mayoría responderá que sí
(aunque el Estado por sí mismo no es garantía de nada, la educación debe estar
realmente controlada por docentes, alumnos y padres). Se pregunta eso cuando en
una provincia está en riesgo el derecho de aprender de los alumnos... ¿el papel
“m{as activo” aludirá a enviar a la Gendarmería a reprimir a los docentes como
en Neuquén, o a garantizar el pago de un salario acorde a la canasta familiar?
Esta encuesta, que interroga acerca de “lo humano y lo divino”, omite
precisamente preguntar lo que realmente importaría clarificar:
- ¿Cree usted
que el Ministerio Nacional de Educación debe tener responsabilidad en la
creación y el mantenimiento de escuelas; el salario de los docentes, el numero
de alumnos por curso, el fomento para crear mejores condiciones de enseñanza y
de aprendizaje para los menos favorecidos?
- ¿Cree usted
que debe seguir siendo un Ministerio sin escuelas, que sólo elabora la “lista de
temas” que los maestros tienen que lograr –vaya a saber cómo– que los chicos
aprendan?
- ¿Cree usted
necesario seguir financiando con sus impuestos a las escuelas privadas que
cobran cuotas a sus alumnos para brindar educación?
- ¿Cree usted
que tiene que financiar de su bolsillo las escuelas católicas o de otras
religiones reconocidas por el gobierno en detrimento del histórico principio de
laicicidad en la educación?
- ¿Cree usted
que los maestros deben seguir teniendo un salario básico de $ 414, o algo más
cercano a la canasta familiar, de manera que se pueda dedicar a un turno de
trabajo (bien preparado) en vez de tener que hacerlo dos o tres turnos para
alcanzar un ingreso digno?
- ¿Cree usted
que tres o cuatro aulas de una escuela rebautizadas con otro nombre merecen la
categoría de “escuela secundaria”, la que fue liquidada por la LFE?
En síntesis, alrededor de
ocultar los grandes problemas y responsabilizar a los docentes y no al
Estado y el gobierno K del seguro fracaso de esta reforma, haciendo incluso
responsables a los maestros del futuro laboral de los alumnos, se abren algunos
debates para “entretener” a la población, mientras se legitima lo esencial de la
fragmentación y atomización educativa de los 90.
¿Qué
proponemos?
Rechazar la ley
del gobierno. Rechazar este “cambio de la mano de los docentes” que sólo busca
ponernos a competir entre nosotros y hacernos cargo de la responsabilidad del
desastre educativo que sólo es producto de las políticas de los gobiernos
patronales (incluso de los que se dicen “progresistas”) y de un sistema
capitalista que, en el mundo como en el país, sólo acumula una masa creciente de
parias mientras que unos pocos viven de fiesta en fiesta.
Rechazar la
mentira de que a partir de un supuesto criterio de “igualación de los
contenidos” se podría igualar realmente las condiciones de acceso y calidad de
la educación a recibir. Rechazar la falsa “derogación” de la ley de
transferencia de los servicios educativos, que sólo sirve para dejar a salvo los
efectos ya cumplidos
Por el
contrario, proponemos la necesidad de discutir las causas de la debacle de la
educación de los sectores populares y trabajadores, y a partir de allí impulsar
inmediatamente una ley de emergencia educativa que establezca:
- el inmediato
aumento del presupuesto educativo al 25% del presupuesto nacional, liquidando
los subsidios a la escuela privada y la confesional, ni gastos en ninguna otra
área que pueden ser “disfrazados” de gasto educativo;
- elevar ya el
salario de los docentes a un básico de $ 1000 por cargo (6 horas de trabajo);
anulación completa y en todos sus efectos de las leyes federal de educación, de
transferencia educativa y de educación superior;
- establecer un
financiamiento único del Estado del presupuesto e iguales condiciones de trabajo
para todos los docentes, sin pasantías, convenios con empresas privadas,
sponsoreado, arancelamiento de cualquier especie ni cooperadoras;
- establecer un
sistema nacional de educación único para todo el país;
- el pase de la
educación al control de sus verdaderos interesados: los docentes, estudiantes y
padres;
- establecer
que la educación debe estar al servicio de la transformación social y para esto
abrir un período de discusión con los trabajadores, los desocupados, las
minorías, etc., a fin de elaborar un proyecto educativo verdaderamente al
servicio de los intereses de las mayorías populares.
(*) Por “presente griego” nos referimos a la historia del Caballo de Troya, donde
en un regalo, el caballo gigante, estaban escondidos los soldados que
adentrándose en la ciudad la conquistaron.
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