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Carta
desde Estados Unidos
"Este
1° de Mayo en EEUU ya entró en la historia"
Por
Leo desde
Nueva York, 03/05/06
Desde
Nueva York hemos recibido esta carta, un testimonio "en vivo y en
directo" de un compañero del Movimiento al Socialismo (MAS) de Argentina
que en los años 90 emigró a EEUU y ahora ha sido parte de esta colosal
movilización de los trabajadores latinos.
Queridos
compañeros del MAS:
En
primer lugar les quiero decir que gracias a los inmigrantes “ilegales” el 1°
de Mayo ha sido reintroducido en este país, y esto es uno de los primeros
triunfos.
Como
ustedes saben aquí sucedieron los acontecimientos que dieron origen al Día
Internacional de los Trabajadores con los sucesos de Chicago de 1886. Ahora
bien, en este país nunca se conmemoró el 1° de Mayo como día del trabajo,
sino que aquí se “festeja” como tal el 3 de septiembre.
La
idea como se imaginan fue y es borrar de la conciencia de los trabajadores y el
pueblo en general el verdadero significado. Pero, como ven, la historia se
empecina por recordarlo nuevamente, ya que podemos decir que fue en Chicago y
sigue siéndolo donde los nuevos inmigrantes, los trabajadores, los más pobres
y desheredados de hoy se movilizan por sus derechos. Chicago, junto a Los Ángeles,
en California, son la vanguardia de las grandes movilizaciones de los
trabajadores “indocumentados”. Luchan para que se les reconozcan todos sus
derechos, que se detengan las redadas en los lugares de trabajo, las
persecuciones de todo tipo, y por supuesto rechazan las leyes que intentan
convertirnos en criminales.
Compañeros,
les aseguro que este 1° de Mayo en EEUU ya entró en la historia como una de
las grandes jornadas de lucha de una importante y numerosa de trabajadores
inmigrantes. Es, a mi parecer, ejemplificador para los todopoderosos blancos
anglosajones que también sufren ataques a su nivel de vida. Si bien es cierto
que la diferencia en el nivel de vida de ambos es aún abismal, los trabajadores
inmigrantes, especialmente latinoamericanos, les enseñan el camino de marcha
multitudinaria, huelga general, boicot económico, que esta comunidad junto a
otras realiza para defenderse de los ataques del gobierno que nos quiere
criminalizar y de los abusos de la patronal, traducidos en bajísimos salarios,
ninguna cobertura médica, todos los derechos laborales pisoteados.
Compañeros,
volviendo a la jornada del 1° de Mayo llamado “un día sin inmigrantes”,
les cuento que desde temprano estuve allí y quedé realmente impresionado por
lo masivo, por la unidad en la lucha, por la solidaridad que ha despertado en la
gente en los edificios, en los transeúntes, en la población en general (el 69%
de la población del país, según encuestas, apoyan alguna solución para los
llamados “inmigrantes indocumentados”). Claro que estas grandes
movilizaciones también despertarán resentimientos de algunos sectores
reaccionarios del gobierno y de pequeños grupos organizados, como los minutemen,
este movimiento de paramilitares cazadores de inmigrantes a lo largo de la
frontera y van armados y son tolerados por el gobierno federal, en muchas
ocasiones han tratado de organizar actos o marchas para repudiar a los
“ilegales”, pero no han conseguido por ahora juntar muchos adeptos.
En
cuanto a las movilizaciones de los inmigrantes, como ustedes sabrán fueron de
cientos de miles. Sólo en Los Angeles fueron, según los organizadores más de
700.000 personas, la policía habla de 300.000, y en los “Sucesos de
Chicago” se habla de 400.000 manifestantes, en Nueva York 50.000, New Jersey,
Florida, Pensilvania, etc.; hasta en Alaska hubo paro y movilización de los
trabajadores “ilegales”. En más de 70 ciudades importantes de la Unión se
realizaron estas manifestaciones, de aquí la importancia y la contundencia
demostrada en las calles.
Fue
muy grande la rabia contra las leyes antiinmigrante como la llamada HR 4437
aprobadas por el Senado en diciembre pasado, en uno de los puntos más
significativos es el cambio de status de un indocumentado, pasando de una
violación civil a convertirse en un criminal por haber violado las leyes
migratorias, un fugitivo federal, y por lo tanto sujeto a ser perseguido como
tal. Amplía la definición de traficantes a cualquier persona que asista o
albergue a un indocumentado, imponiéndole una sentencia que podría incluir una
multa grande, 5 años de presión y hasta confiscarle su propiedad. Otorga
autoridad a la policía para interrogar y detener a cualquier inmigrante
indocumentado y a todos que les presten ayuda, establece que los estados o
ciudades que protejan a los “ilegales” no reciban asistencia federal. También
obliga a los empleados estatales o del gobierno a denunciarlos al Departamento
de Inmigración. Como ven, estas leyes tan represivas que ya rigen de hecho en
estados como Colorado y Arizana ha generado la respuesta de este importante
sector de trabajadores (12 millones sin papeles), pero para mí lo más
importante que ha generado es la abrumadora solidaridad de toda la comunidad de
inmigrantes, especialmente la hispana, que vio como justos todos estos reclamos
(aquí en EEUU hay 42 millones de hispanos).
También
como dato les cuento que si bien los inmigrantes en su totalidad se han
movilizado, la gran protagonista ha sido la juventud, que masivamente ha
abandonado las escuelas y se han sumado a los actos y movilizaciones. Y este
protagonismo no va a parar sólo en el 1° de Mayo, esto sigue y va por más; ya
hay muchos actos y movilizaciones programadas para el mes de mayo. Toda esta
nueva situación asusta a los sectores ricos y poderosos, ya sean blancos o
hispanos.
La
combatividad de las masas trajo como contrapartida la “prudencia” de algunos
dirigentes, como el alcalde de Los Ángeles, que recomendó asistir a los actos
pero no adherir a la huelga. Esto tuvo efecto en Nueva York: un sector fue a
trabajar, pero asistió en las movilizaciones a lo largo del estado de Nueva
Cork. Los inmigrantes han perdido el miedo y han salido a las calles por cientos
de miles; tanto fue que algunos políticos partidarios de expulsar a todos los
inmigrantes ilegales se lamentaban en los medios de comunicación que el
gobierno fuera tan pasivo con los manifestantes en vez de aplicar las leyes
vigentes y deportar masivamente. Por el contrario, decían: “tenemos que
tolerarlos por miles por las calles, cantando consignas de izquierda y portando
retratos del Che Guevara y luego a decir lo único que falta es que canten la
Internacional”.
Como
ven, ésta es la nueva situación después del 1° de Mayo. Como toda pelea,
nadie sabe cómo va a terminar, pero el camino de la pelea está iniciada.
Aquí
les envío mi punto de vista de lo que vi y escuché. Hasta la próxima
movilización. Un abrazo fraternal.
¡Vivan
los trabajadores! ¡Viva el MAS!
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