Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 79, 19/05/06
 

 

 

 

 

 

Hospital Francés

¿Cómo seguir?

Trabajador@s del MAS e independientes

Los trabajadores del Hospital Francés hemos cobrado los sueldos caídos y evitado el cierre del hospital. Este importante logro fue producto de la movilización y de una orientación política independiente de la patronal, la burocracia sindical y el gobierno (estado), es decir, una dirección clasista del conflicto. Sólo confiamos en nuestra propia fuerza para llevar a cabo nuestro plan de lucha.

Haber alcanzado este logro nos dio un respiro, pero de ninguna manera está resuelto el problema de fondo. No está garantizada la continuidad de la fuente de trabajo, como tampoco los sueldos de los próximos meses. Entonces la pregunta que surge es: ¿cómo seguir? Creemos que para responder esta pregunta tenemos que mirar nuestra propia experiencia de lucha y revisar la situación actual del hospital.

A partir del pago de los sueldos, el interventor Salvatierra empezó a desplegar en el hospital su política para terminar con la lucha de los trabajadores. ¿Cómo está llevando adelante su objetivo? Por un lado, dice que va a reactivar el hospital e intenta convencer a amplios sectores de trabajadores. Pero por ahora lo único que se ve son gestos. De fondo no hay nada. El plan de salud sigue caído, hay falta de insumos, el número de pacientes no aumenta, las famosas obras sociales no aparecen. Ni siquiera se sabe cuantos afiliados hay. Tenemos información de que el mes que viene sólo entrarán 500.000 pesos de obras sociales, suma que no garantiza ni los sueldos, ni los insumos y honorarios médicos. Tampoco dice cuándo se va a terminar de pagar abril (hasta ahora hubo un vale de 200 pesos). Entonces, ¿cuál es la reactivación de la que habla Salvatierra? No hay ninguna reactivación.

Como contrapartida, lo que el interventor está haciendo es mandar a apretar a los compañeros, como es el caso de las enfermeras de terapia –a las que encerraron en el piso para intimidarlas–, de los compañeros de mantenimiento del CAP, a los que les quieren cambiar las tareas, o de los enfermeros, a los que les sacaron la tarjeta para que no puedan fichar. ¡Ahora hasta para ir al baño hay que pedir permiso! También es intimidatorio tener que firmar el libro a la entrada y a la salida, además el tiempo que se pierde. Quieren cambiar los horarios de los enfermeros del Anexo, y así podríamos enumerar muchísimos aprietes más en cada sector.

Mientras tanto, a los vaciadores no se los toca: siguen caminando por el hospital como si nada pasara. Por el contrario, el interventor se reúne con ellos y con la burocracia sindical para hacer alianza en contra de los trabajadores. Y lo que es más grave, trajo una banda de matones a sueldo, unos propios y otros de la burocracia sindical, que andan todo el día por el hospital y sus alrededores. Todo esto Salvatierra lo hace para que nuestra lucha retroceda y que el gobierno no discuta con los trabajadores la salida de fondo, la estatización con control de los trabajadores.

Tenemos que volver a retomar el camino que veníamos transitando y sacar nuestro conflicto hacia afuera, volver a las calles para denunciar lo que está sucediendo en el hospital y exigir al gobierno nacional la salida de fondo. Hay que denunciar a la opinión pública lo que Salvatierra, como funcionario del gobierno de Kirchner, está haciendo el hospital. No vino a reactivar sino a aplastar la lucha de los trabajadores del Hospital Francés. Hay que retomar el plan de lucha y las medidas de fuerza. No podemos permitir este estado policíaco en el hospital y que todo lo que conseguimos se pierda.

No tenemos que perder de vista que la convocatoria de acreedores sigue corriendo, y si esto sigue así en un par de meses el hospital se cierra y se liquida al mejor postor, con lo que Salvatierra cumple con su objetivo. Lógicamente que en esa situación los perjudicados somos los trabajadores, que nos quedamos sin nuestra fuente de trabajo. Por eso hay que luchar contra el plan de Salvatierra de flexibilizar el hospital, contra los aprietes, para cobrar los sueldos y por la salida de fondo: la estatización con control de los trabajadores.

Pago ya de salarios

Fuera los vaciadores

Fuera los matones y la patota sindical

Basta de aprietes

Estatización bajo control de los trabajadores