Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 78, 00/05/06
 

 

 

 

 

 

El 1º de mayo según la burocracia sindical

“Un día de fiesta”

Por Isidoro Cruz Bernal

En el programa “Desayuno”, conducido por Víctor Hugo Morales, estuvo como invitado Julio Piumato (dirigente moyanista de los judiciales) con motivo del día de los trabajadores.

Lo primero que hizo Piumato fue deshacerse en elogios respecto al gobierno K. Según él, hace años que los trabajadores no estamos tan bien, y sólo es cuestión de tiempo para que vivamos en el mejor de los mundos.

Pero no se detuvo allí. También explicó por qué la CGT no hace un acto el 1º de mayo desde hace mucho tiempo. El argumento de Piumato fue el siguiente: “para los obreros argentinos, el 1º de mayo siempre fue una fiesta, y si bien las cosas han mejorado todavía falta un poco”. Terminó diciendo que cuando se alcancen las metas comunes al gobierno K y a la CGT, en la Argentina el 1º de mayo volverá a ser una fiesta para los trabajadores. Y que de ahí en más la CGT volverá a hacer actos de 1º de mayo.

Estas declaraciones son ilustrativas del daño que la hegemonía peronista causó a la conciencia de los trabajadores. Las clases dominantes han tratado de borrar, o por lo menos domesticar, el contenido de clase del 1º de mayo, ya sea convirtiéndolo en un insípido día del “trabajo” o proclamando que es una “fiesta” como en este caso.

Los burócratas, al haberse reafirmado el kirchnerismo, quieren volver a legitimarse, aunque sea parcialmente, subiéndose al carro del gobierno. Para esto, sacan la guitarra y tratan de volver a entonar las viejas melodías de la nostalgia del primer peronismo. Tratan de engañar a los trabajadores con el cuento de que con Kirchner volverán los viejos y buenos tiempos.

Los socialistas tenemos que dar nuestra contribución para que la clase obrera retome las concepciones clasistas que estuvieron en el origen del movimiento obrero. Esto quiere decir que ningún patrón o militar “bueno” (llámese Perón o Kirchner) nos van a dar nada porque sí; todo lo que podamos conseguir los trabajadores va a ser producto de nuestra propia lucha independiente.

La lucha política no está formada únicamente por contenidos racionales, teóricos o intelectuales (por más que los socialistas tratamos de estimular las inquietudes intelectuales de todos los compañeros). Hay aspectos simbólicos y emotivos que tienen igual importancia para la formación de una conciencia clasista. La conmemoración del 1º de mayo tiene mucho de esto. Por eso debemos pelear para que no sea un simple día en el almanaque ni, como pretende la burocracia, una fiesta.