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Lunes
24 en el Hospital Francés
Todos
al acto
Fuera
los vaciadores
Estatización
bajo control obrero del Francés
Trabajador@s
del MAS e independientes
Al
cierre de esta edición una importante asamblea de trabajadores del hospital
llamó a un acto en la puerta para el lunes 24 y llamó a formar un comité de
apoyo con las organizaciones sociales y políticas que venimos, desde el primer día, apoyando el conflicto. Se deben
terminar las dilaciones y maniobras y se deben pagar inmediatamente los sueldos
adeudados, así como instalar el debate sobre el problema de fondo:
salvar al hospital, conservar las fuentes de trabajo y la salud de los más
de 150.000 afiliados. Ante las maniobras del gobierno y de los vaciadores, esto
significa luchar por la estatización bajo control obrero del hospital.
¿Cómo
juega la intervención?
Hace
aproximadamente dos semanas asumió como interventor José Salvatierra, que
depende directamente del jefe de gabinete Alberto Fernández. Y desembarcó en
el hospital para ejecutar los planes del gobierno en el hospital.
Muy
lejos del salvataje y la salida de fondo que prometió el Gobierno Nacional, sus
planes son otros: liquidar la lucha de los trabajadores y junto con la lucha
liquidar el hospital, seguramente para después entregar el botín a algún
grupo privado.
¿Por
qué decimos esto? Porque desde que vino lo único que hizo es tratar de
ablandar a los trabajadores. Primero nos mandó a trabajar, lógicamente sin
cobrar. Después intentó hacernos creer que el no cobro de los sueldos es un
problema exclusivo del gobierno de la ciudad. Sin embargo, todos sabemos que el
que dio la indicación de otorgar un subsidio al hospital fue el propio
presidente Kirchner –dicho por el secretario de Salud del Gobierno de la
ciudad de Buenos Aires Spacavento–, por lo que el gobierno nacional no puede
hacerse el desentendido.
El
17 de abril, el interventor volvió a mostrar la hilacha. Cuando con los compañeros
volvíamos de manifestar frente a la jefatura del gobierno de la ciudad de
Buenos Aires nos encontramos con un nuevo intento de evacuar el hospital. Rápidamente,
un grupo de más de 150 compañeros fuimos a encarar a Salvatierra para que
explique la situación. Fue en ese momento cuando muy suelto de cuerpo el hombre
de K nos dijo: “si hoy no sale la firma de la ley y no está la plata, yo
tengo que evacuar el hospital”.
Todos
sabemos lo que viene después de evacuar el hospital. Los jefes de servicios
vaciadores, cómplices durante años de Carlos Tossi, se van a querer llevar la
aparatología del hospital. Y sin pacientes y sin aparatología no hay
hospital. Entonces es ahí donde Salvatierra cumple su misión y baja la
cortina del hospital. En esta situación los únicos que perdemos somos los
trabajadores.
Pero
la reacción de los compañeros no se hizo esperar. Uno a uno se fueron
convocando en el lugar con la consigna de permanecer en el hospital para
defenderlo y evitar la maniobra de la evacuación. Pero Salvatierra volvió al
ataque llamando a la policía. Primero entraron seis policías uniformados,
después otro grupo de civil y finalmente apareció un colectivo con más de 20
policías de la infantería. Todo listo para empezar a reprimir a los
trabajadores. Nuestra respuesta tampoco se hizo esperar. Cada vez se sumaban más
compañeros de todos los turnos, también compañeros de organizaciones políticas,
y llamamos a todos los medios para denunciar lo que estaba pasando. Esto fue lo
que evitó que la cosa pasara a mayores y Salvatierra tuvo que retroceder,
ordenando que se retire la policía de adentro del hospital y la Infantería,
que estaba en la calle preparada para entrar en cualquier momento.
A
partir de ese momento se realizó una reunión con el interventor que duró
aproximadamente dos horas, mientras con los compañeros permanecíamos, en el
hospital, movilizados. Después apareció un fax del decreto que reglamenta la
ley por el cual los trabajadores cobraríamos los salarios, firmado. Realizamos
una asamblea donde decidimos realizar guardia durante toda la noche y volver a
convocarnos a las 9 de la mañana del día siguiente para ver como se continúa
con la lucha.
Para
nosotros es claro que el gobierno quiere desgastar la lucha de los
trabajadores hasta quebrarla. Así como intentó en subte, lo mismo hace con
los compañeros del Hospital Francés. Por eso no hay que confiar en el gobierno
y denunciar la maniobra del gobierno nacional públicamente. Hoy más que nunca es
necesario avanzar en la organización para defender el hospital e intensificar
las guardias. Es una lucha larga y nuestros enemigos y los enemigos del
hospital siguen estando en él. Los jefes de servicio vaciadores, muchos de
ellos cómplices de Carlos Tossi, caminan por el hospital como si nada hubiesen
hecho, mientras para nosotros la situación cada día que pasa empeora.
Pago
ya de los salarios adeudados
Fuera
los vaciadores del hospital
Ningún
despido. No al cierre del hospital
Estatización
bajo control de los trabajadores
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