Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 77, 20/04/06
 

 

 

 

 

 

Lunes 24 en el Hospital Francés

Todos al acto
Fuera los vaciadores
Estatización bajo control obrero del Francés

Trabajador@s del MAS e independientes

Al cierre de esta edición una importante asamblea de trabajadores del hospital llamó a un acto en la puerta para el lunes 24 y llamó a formar un comité de apoyo con las organizaciones sociales y políticas que venimos,  desde el primer día, apoyando el conflicto. Se deben terminar las dilaciones y maniobras y se deben pagar inmediatamente los sueldos adeudados, así como instalar el debate sobre el problema de fondo: salvar al hospital, conservar las fuentes de trabajo y la salud de los más de 150.000 afiliados. Ante las maniobras del gobierno y de los vaciadores, esto significa luchar por la estatización bajo control obrero del hospital.

¿Cómo juega la intervención?

Hace aproximadamente dos semanas asumió como interventor José Salvatierra, que depende directamente del jefe de gabinete Alberto Fernández. Y desembarcó en el hospital para ejecutar los planes del gobierno en el hospital.

Muy lejos del salvataje y la salida de fondo que prometió el Gobierno Nacional, sus planes son otros: liquidar la lucha de los trabajadores y junto con la lucha liquidar el hospital, seguramente para después entregar el botín a algún grupo privado.

¿Por qué decimos esto? Porque desde que vino lo único que hizo es tratar de ablandar a los trabajadores. Primero nos mandó a trabajar, lógicamente sin cobrar. Después intentó hacernos creer que el no cobro de los sueldos es un problema exclusivo del gobierno de la ciudad. Sin embargo, todos sabemos que el que dio la indicación de otorgar un subsidio al hospital fue el propio presidente Kirchner –dicho por el secretario de Salud del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires Spacavento–, por lo que el gobierno nacional no puede hacerse el desentendido.

El 17 de abril, el interventor volvió a mostrar la hilacha. Cuando con los compañeros volvíamos de manifestar frente a la jefatura del gobierno de la ciudad de Buenos Aires nos encontramos con un nuevo intento de evacuar el hospital. Rápidamente, un grupo de más de 150 compañeros fuimos a encarar a Salvatierra para que explique la situación. Fue en ese momento cuando muy suelto de cuerpo el hombre de K nos dijo: “si hoy no sale la firma de la ley y no está la plata, yo tengo que evacuar el hospital”.

Todos sabemos lo que viene después de evacuar el hospital. Los jefes de servicios vaciadores, cómplices durante años de Carlos Tossi, se van a querer llevar la aparatología del hospital. Y sin pacientes y sin aparatología no hay hospital. Entonces es ahí donde Salvatierra cumple su misión y baja la cortina del hospital. En esta situación los únicos que perdemos somos los trabajadores.

Pero la reacción de los compañeros no se hizo esperar. Uno a uno se fueron convocando en el lugar con la consigna de permanecer en el hospital para defenderlo y evitar la maniobra de la evacuación. Pero Salvatierra volvió al ataque llamando a la policía. Primero entraron seis policías uniformados, después otro grupo de civil y finalmente apareció un colectivo con más de 20 policías de la infantería. Todo listo para empezar a reprimir a los trabajadores. Nuestra respuesta tampoco se hizo esperar. Cada vez se sumaban más compañeros de todos los turnos, también compañeros de organizaciones políticas, y llamamos a todos los medios para denunciar lo que estaba pasando. Esto fue lo que evitó que la cosa pasara a mayores y Salvatierra tuvo que retroceder, ordenando que se retire la policía de adentro del hospital y la Infantería, que estaba en la calle preparada para entrar en cualquier momento.

A partir de ese momento se realizó una reunión con el interventor que duró aproximadamente dos horas, mientras con los compañeros permanecíamos, en el hospital, movilizados. Después apareció un fax del decreto que reglamenta la ley por el cual los trabajadores cobraríamos los salarios, firmado. Realizamos una asamblea donde decidimos realizar guardia durante toda la noche y volver a convocarnos a las 9 de la mañana del día siguiente para ver como se continúa con la lucha.

Para nosotros es claro que el gobierno quiere desgastar la lucha de los trabajadores hasta quebrarla. Así como intentó en subte, lo mismo hace con los compañeros del Hospital Francés. Por eso no hay que confiar en el gobierno y denunciar la maniobra del gobierno nacional públicamente. Hoy más que nunca es necesario avanzar en la organización para defender el hospital e intensificar las guardias. Es una lucha larga y nuestros enemigos y los enemigos del hospital siguen estando en él. Los jefes de servicio vaciadores, muchos de ellos cómplices de Carlos Tossi, caminan por el hospital como si nada hubiesen hecho, mientras para nosotros la situación cada día que pasa empeora.

Pago ya de los salarios adeudados

Fuera los vaciadores del hospital

Ningún despido. No al cierre del hospital

Estatización bajo control de los trabajadores