Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 77, 20/04/06
 

 

 

 

 

 

Bolivia

La estafa de la capitalización y sus responsables

SoB Bolivia, Cochabamba, abril 2006

La capitalización fue el experimento privatizador de las empresas públicas impuesto por el gobierno de Sánchez de Lozada. El Estado boliviano fue dueño del LAB hasta el 18 de octubre de 1995. Un día después, fue “capitalizado” por la Viaçao Aérea Sao Paulo SA (VASP). Pero la sociedad fue disuelta debido al escandaloso fraude empresarial y al desmantelamiento paulatino del LAB. “Casualmente”, uno de los miembros del directorio que “representaba” a los bolivianos y que permitió el saqueo es Walter San Miguel, actual ministro de Defensa del gobierno del MAS. Cuando el LAB fue capitalizado, su patrimonio ascendía a 66 millones de dólares. Cuando la VASP vendió sus acciones a Ernesto Asbún, en noviembre de 2001, el patrimonio neto se había reducido a... 2,4 millones, y en el 2003, a 2,1 millones. Según la composición accionaría de la empresa, el 50% de las acciones le pertenecen a Asbún, el 48,64% “a los bolivianos” que participan a través de dos Administradores de Fondos y Pensiones (AFPs) (24,32% cada una) y el 1,36 restante a pequeños accionistas, entre ellos la asociación de trabajadores del LAB.

El LAB ha venido sufriendo la rapiña sin misericordia por la administración de la capitalizadora VASP (con la familia Canhedo y el doctor Fernando Salazar, éste último también sobreseído por la “Justicia” boliviana). El segundo capitalizador, el empresario Asbún, no ha hecho más que continuar llenándose los bolsillos a costa de la destrucción y devastación de la empresa, endeudándola hasta el cuello e incumpliendo con sus 2.000 trabajadores. Asbún terminó de llevar al LAB al desastre y ahora, cínicamente, presentó a los trabajadores la descarada propuesta de vender sus acciones a 3 millones de dólares. La respuesta de los trabajadores no se hizo esperar: como contrapropuesta le dijeron a Asbún que se cobrara (y con vuelto) con los sueldos adeudados a los trabajadores, que superan ampliamente el precio estipulado. Todo esto es simplemente una estafa. Por eso decimos que Asbún es el primer responsable de la actual situación del Lloyd

Pero Asbún no es el único responsable. Los otros grandes responsables son el Estado y el actual gobierno de Evo Morales, que no han hecho ni hacen nada. Todo lo contrario. En su afán privatizador, el Estado boliviano ha venido avalado y siendo cómplice de esa escandalosa entrega. Y ahora, cuando la situación no da para más, no se hacen cargo y no dan garantías del mantenimiento de las fuentes de trabajo ni la continuidad de la empresa.

Uno (el patrón) por chupasangre y el otro (el gobierno “popular”) por fiel garante y defensor, provocaron la crisis y no dan muestras de hacerse cargo. La  situación es crítica y Morales dice que es un “conflicto sindical”. No hay que confiar ni un gramo en él. Sólo la fuerte e independiente movilización de los trabajadores podrá salvar la empresa y las fuentes de trabajo.