|
|
Bolivia
La
estafa de la capitalización y sus responsables
SoB Bolivia, Cochabamba, abril 2006
La
capitalización fue el experimento privatizador de las empresas públicas
impuesto por el gobierno de Sánchez de Lozada. El Estado boliviano fue dueño
del LAB hasta el 18 de octubre de 1995. Un día después, fue “capitalizado”
por la Viaçao Aérea Sao Paulo SA (VASP). Pero la sociedad fue disuelta debido
al escandaloso fraude empresarial y al desmantelamiento paulatino del LAB.
“Casualmente”, uno de los miembros del directorio que “representaba” a
los bolivianos y que permitió el saqueo es Walter San Miguel, actual
ministro de Defensa del gobierno del MAS. Cuando el LAB fue capitalizado, su
patrimonio ascendía a 66 millones de dólares. Cuando la VASP vendió sus
acciones a Ernesto Asbún, en noviembre de 2001, el patrimonio neto se había
reducido a... 2,4 millones, y en el 2003, a 2,1 millones. Según la
composición accionaría de la empresa, el 50% de las acciones le pertenecen a
Asbún, el 48,64% “a los bolivianos” que participan a través de dos
Administradores de Fondos y Pensiones (AFPs) (24,32% cada una) y el 1,36
restante a pequeños accionistas, entre ellos la asociación de trabajadores del
LAB.
El
LAB ha venido sufriendo la rapiña sin misericordia por la administración
de la capitalizadora VASP (con la familia Canhedo y el doctor Fernando Salazar,
éste último también sobreseído por la “Justicia” boliviana). El segundo
capitalizador, el empresario Asbún, no ha hecho más que continuar llenándose
los bolsillos a costa de la destrucción y devastación de la empresa, endeudándola
hasta el cuello e incumpliendo con sus 2.000 trabajadores. Asbún terminó de
llevar al LAB al desastre y ahora, cínicamente, presentó a los trabajadores
la descarada propuesta de vender sus acciones a 3 millones de dólares. La
respuesta de los trabajadores no se hizo esperar: como contrapropuesta le
dijeron a Asbún que se cobrara (y con vuelto) con los sueldos adeudados a los
trabajadores, que superan ampliamente el precio estipulado. Todo
esto es simplemente una estafa. Por eso decimos que Asbún es el primer
responsable de la actual situación del Lloyd
Pero
Asbún no es el único responsable. Los otros grandes responsables son el Estado
y el actual gobierno de Evo Morales, que no han hecho ni hacen nada. Todo lo
contrario. En su afán privatizador, el Estado
boliviano ha venido avalado y siendo cómplice de esa escandalosa entrega. Y
ahora, cuando la situación no da para más, no se hacen cargo y no dan garantías
del mantenimiento de las fuentes de trabajo ni la continuidad de la empresa.
Uno
(el patrón) por chupasangre y el otro (el gobierno “popular”) por fiel
garante y defensor, provocaron la crisis y no dan muestras de hacerse cargo. La
situación es crítica y Morales dice que es un “conflicto sindical”.
No hay que confiar ni un gramo en él. Sólo
la fuerte e independiente movilización de los trabajadores podrá salvar la
empresa y las fuentes de trabajo.
|
|