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1°
de Mayo
Por
un encuentro obrero
Hagamos
una columna clasista
Como
señalamos en estas mismas páginas, en pocos días más será 1° de Mayo.
El día internacional de la clase obrera nos encuentra con un sendo
acuerdo político entre el gobierno de Kirchner, Moyano y la CTA
alrededor de defender a capa y espada una pauta de aumento salarial
miserable y unas condiciones de trabajo que no afecten las enormes ganancias
empresarias y la situación de división en las filas obreras.
Como
planteamos en la reunión de organización del acto, de ninguna manera se
trata de una mera
“tregua”, sino de un acuerdo político en regla que abarca a la
enorme mayoría de la burocracia sindical, de apoyo incondicional al
gobierno K. Por esto ha sido correcto que, finalmente las consignas
principales del acto se organicen alrededor de la denuncia de esta Santa
Alianza y de la necesidad de imponer desde abajo los planes de lucha y la
huelga general que se necesitarían.
Esto
no quita contradicciones en algunos sectores burocráticos, que existen,
pero se dan, claramente, en este marco. Es más, es un hecho que la mayoría
de la CGT y parte del CTA, prácticamente son parte integrante del
gobierno K. Para esto, no es necesario que tengan cargos directos en el
elenco de Ministros. Pero funcionarios, no les faltan: diputados en el
bloque oficialista (como Recalde y varios otros), la subsecretaría de
Tierra y Vivienda (como en el caso de D’Elía), varios más en áreas de
“acción social”, etc.
En
estas condiciones, está claro que el acto debe tener un claro carácter
político contra el gobierno y también contra la burocracia sindical.
Moyano está haciendo el “trabajo sucio” de intentar evitar una salida a
la lucha de conjunto de los trabajadores y pegando palos a diestra y
siniestra contra el “trotskismo”. Marca también el lugar político
que tiene la vanguardia clasista y los partidos más importantes de la
izquierda en la Argentina de hoy.
Al
mismo tiempo, es un hecho que junto con la marcha del 24/3, la masividad
del acto (inevitablemente menor que en oportunidad del repudio al golpe)
será tenida en cuenta como patrón de medida respecto del acto K que se está
organizando para el 25 de Mayo. De ahí que sea también importante pelear
por instalar públicamente el acto del 1°. Está claro que las
actuales luchas obreras deberán tener el lugar de privilegio en el
acto y el palco del 1°.
Encuentro
Obrero y columna clasista
Al
acto propiamente dicho, iremos con la preocupación de que –todos
juntos– llamemos a un Encuentro Obrero para el 29 de Mayo. En
realidad, ésta es una tarea que viene muy atrasada. Es un hecho de
que hay varias tendencias que actuamos entre los trabajadores, pero hoy por
hoy no hay ningún ámbito de conjunto, de frente único que pueda agrupar
a la emergente vanguardia antiburocrática y clasista. Esto cobra, a su
vez, una importancia práctica: con la Santa Alianza del gobierno, la
CGT y la mayoría de la CTA, queda en manos de la vanguardia las tareas
de apoyo a las luchas contra enemigos que van a salir de punta contra las
mismas. Sin embargo, hasta ahora, no parece haber esta comprensión
entre la mayoría de los compañeros.
Desde
ya que organizar el Encuentro no es fácil, ni, por sí mismo, puede hacer
magia. Pero creemos que hay condiciones para realizar un Encuentro que si
bien –obviamente– no puede dejar de ser todavía minoritario respecto
del conjunto de nuestra clase, si puede agrupar a parte importantísima
de la emergente vanguardia.
Con
este mismo objetivo, es que estamos llamando a los compañeros del Garraham,
del Hospital Francés, de otros sectores en lucha y del PTS a organizar una
columna clasista en común que levante bien en alto la necesidad de realizar
este encuentro de frente único obrero el 29 de Mayo. Por nuestra parte, nos
jugaremos a intentar repetir la importante columna que hicimos el pasado
24/3.
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