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EEUU:
trabajadores inmigrantes
La
decisión de dejar las sombras
En
las últimas semanas los inmigrantes han hecho algo sin precedente a escala
nacional: cientos de miles decidieron salir de las sombras, de detrás de sus
defensores y abogados, de detrás de los que hablan en su nombre, y se
presentaron en los centros urbanos, a pleno sol, para afirmar que están
presentes, y con ello han conformado un nuevo actor político en este país.
[1]
En
sólo un par de semanas se han manifestado en más de 15 ciudades, y en algunas
han constituido las mayores protestas realizadas en tiempos recientes.
De
cierta manera, todo esto es un rescate de la lucha laboral y de derechos
civiles de este país. Cuando más de 200.000 inmigrantes y sus aliados
tomaron las calles de Chicago el pasado 10 de marzo, varios señalaron que era
la movilización más grande de la historia de esa ciudad desde fines del siglo
XIX, cuando se desató ahí la lucha por la jornada de ocho horas, que cada 1º
de mayo se celebra en todo del mundo en memoria de los mártires de Chicago.
Pero esa movilización histórica no sólo fue laboral;
también fue un movimiento de inmigrantes.
El
viernes pasado, en Atlanta, los organizadores de una acción para protestar
contra medidas antimigrantes informaron que 80 mil latinos no se presentaron
a sus trabajos, lo cual sería una de las protestas más grandes de los
tiempos recientes en EEUU.
Estas
últimas semanas han visto a 30.000 indocumentados ante el Capitolio en esta
capital [Washington]; a 30.000 en Milwaukee, el jueves 23, y a 20.000 tomando
algunas de la calles centrales de Phoenix. Otros cientos de miles protestaron en
ciudades como San Francisco, Trenton y Tucson, así como en pueblos de Oregon,
Nueva Jersey y Tennessee, entre otros.
1.
Citas de la nota “Megamarcha en Los Angeles”, de David Brooks, corresponsal
en EEUU de La Jornada
de México, 26-3-06.
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