Socialismo o Barbarie, periódico, Nº 76, 06/04/06
 

 

 

 

 

 

EEUU: trabajadores inmigrantes

La decisión de dejar las sombras

En las últimas semanas los inmigrantes han hecho algo sin precedente a escala nacional: cientos de miles decidieron salir de las sombras, de detrás de sus defensores y abogados, de detrás de los que hablan en su nombre, y se presentaron en los centros urbanos, a pleno sol, para afirmar que están presentes, y con ello han conformado un nuevo actor político en este país. [1]

En sólo un par de semanas se han manifestado en más de 15 ciudades, y en algunas han constituido las mayores protestas realizadas en tiempos recientes.

De cierta manera, todo esto es un rescate de la lucha laboral y de derechos civiles de este país. Cuando más de 200.000 inmigrantes y sus aliados tomaron las calles de Chicago el pasado 10 de marzo, varios señalaron que era la movilización más grande de la historia de esa ciudad desde fines del siglo XIX, cuando se desató ahí la lucha por la jornada de ocho horas, que cada 1º de mayo se celebra en todo del mundo en memoria de los mártires de Chicago. Pero esa movilización histórica no sólo fue laboral;  también fue un movimiento de inmigrantes.

El viernes pasado, en Atlanta, los organizadores de una acción para protestar contra medidas antimigrantes informaron que 80 mil latinos no se presentaron a sus trabajos, lo cual sería una de las protestas más grandes de los tiempos recientes en EEUU.

Estas últimas semanas han visto a 30.000 indocumentados ante el Capitolio en esta capital [Washington]; a 30.000 en Milwaukee, el jueves 23, y a 20.000 tomando algunas de la calles centrales de Phoenix. Otros cientos de miles protestaron en ciudades como San Francisco, Trenton y Tucson, así como en pueblos de Oregon, Nueva Jersey y Tennessee, entre otros.


1. Citas de la nota “Megamarcha en Los Angeles”, de David Brooks, corresponsal en EEUU de La Jornada de México, 26-3-06.