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Luego
de la lucha petrolera
Es
necesario un reagrupamiento clasista
Por
Isidoro Cruz Bernal y Oscar Alba
Actualmente,
una gran parte de las luchas de los trabajadores que adquieren significación y
proyección independiente se dan por fuera del marco de la burocracia
sindical. Ésta ha sido la tónica dominante no sólo en conflictos como el
de los petroleros de Las Heras, sino también en el Subte, Garrahan, Crónica,
ferroviarios, Hospital Francés, etc. Todos estos conflictos han desbordado
a la burocracia y constituyen la parte más progresiva de la oleada de luchas de
los trabajadores.
La
burocracia
Pero
no son la única realidad. Hay que señalar que existe una estrategia de la
burocracia moyanista para impulsar conflictos limitados a la cuestión del
reencuadramiento sindical. Lo que no quita que, a su vez, éste no sea un punto
justo y sentido: es uno de los centrales que reclaman los compañeros de las
empresas de la construcción que realizan trabajos petroleros en Las Heras. Pero
se esgrime para mostrarse “combativo”, a la vez que se intenta por todos los
medios evitar el llamado a una lucha conjunta de los trabajadores.
Sin
embargo, los propios conflictos por “encuadramiento” (incluso cuando están
conducidos y regimentados por la burocracia), han tenido efectos contradictorios
y desatado la oposición patronal a causa de que muchos sectores están
–obviamente- a favor de incorporarse a un convenio superior al propio.
Cuestión que al mismo tiempo apunta al problema estratégico de comenzar a
enfrentar la fragmentación entre los trabajadores.
Pero
hay mas contradicciones, incluso en el seno mismo de la burocracia. Casos como
el SMATA (integrante de los Gordos) donde José Rodríguez está amenazando con
salir a la Panamericana por las paritarias y disconforme por lo que considera
(hay presión por la base) una aumento “insuficiente” del mínimo no
imponible.
Por
un Encuentro Obrero y una verdadera Tendencia Clasista
Este
tipo de situaciones (de corte más clásico) en las que la burocracia aparece
discutiendo ciertos “términos y condiciones de la explotación” con el
gobierno y las patronales, vuelven más necesario y urgente llevar adelante
una política independiente por parte de los sectores clasistas.
Hace
ya varios números hemos señalado la necesidad de que ante la actual oleada de
luchas obreras, la vanguardia tenía el desafió de darles un punto de
centralización: la convocatoria a una Conferencia, Congreso o Encuentro de
Trabajadores lo que podría ser realizado en oportunidad del 1° de Mayo.
Esta Conferencia o Congreso podría proponerse las más amplias y diversas
formas de coordinación y reagrupamiento de los sectores clasistas. Por ejemplo,
la realización de acciones unitarias de apoyo a las luchas obreras como fue el
caso de la Jornada Nacional de Lucha del 13/3, más allá del carácter desigual
de la misma.
Pero
junto con esto, sigue planteado otro problema: la ausencia de un verdadero
agrupamiento clasista de la vanguardia obrera. Esto es ahora un problema,
por ejemplo en oportunidad del conflicto Petrolero: esta nueva dirección que ha
surgido en el sur del país ¿a cual de los agrupamientos existentes se va
sumar? Porque en su conjunto, ninguno de ellos llega a tener la “masa
crítica” para ser una alternativa, y menos que menos el Movimiento
intersindical clasista (MIC) que no deja de ser un ámbito de frente único por
arriba sin ningún correlato material real.
Es
decir, a pesar que en el último año y medio hemos asistido al desarrollo de
importantes peleas obreras llevadas adelante con métodos duros y que han sido
independientes de la burocracia, éstas no han tenido un verdadero ámbito de
centralización y procesamiento político de su experiencia a la altura que
las circunstancias lo exigen. Es que es imposible que la clase trabajadora pueda
superar los obstáculos y los enemigos que tiene por delante (la patronal, los
gobiernos burgueses y las burocracias sindicales de todo pelaje) si no cuenta
con una estrategia política. Estrategia política que no puede dejar de estar
atravesada por la discusión honesta y democrática de los distintos planteos
que se dirimen al interior de la vanguardia. En este sentido, la heroica lucha
de los petroleros de Las Heras nos está brindando una riquísima experiencia
que plantea el problema de cómo proyectarla en el sentido del fortalecimiento
de la vanguardia en su conjunto en la perspectiva de seguir profundizando el
proceso de recomposición y nueva dirección de la clase trabajadora.
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